Sostenibilidad

La evolución de la red eléctrica en Catalunya: digitalización, eficiencia y medio ambiente

La electrificación de la economía es la clave para lograr una descarbonización del planeta y luchar contra el cambio climático

En Catalunya ya hay más de 12.000 instalaciones automatizadas de Endesa y la red de media tensión cuenta ya con cerca de 10.000 telemandos

La digitalización de la red eléctrica permitirá una gestión más eficiente de los recursos

La digitalización de la red eléctrica permitirá una gestión más eficiente de los recursos / Endesa

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Xavier Pareja

Desde que en 1875 se inaugurara la primera central eléctrica en Barcelona, la red eléctrica ha evolucionado y crecido de forma imparable. La electricidad está presente en todos los aspectos de nuestras vidas hoy en día y, en las próximas décadas, junto con el desarrollo de las energías renovables, jugará un papel esencial en la descarbonización del planeta y en el desarrollo de la economía. En el caso de Barcelona, los Juegos Olímpicos de 1992 marcaron un antes y un después para la ciudad y su red eléctrica.

El evento requirió de una planificación exigente. La ciudad pasó de 29 subestaciones a 33, se soterraron las líneas de alta y media tensión con la construcción de las galerías subterráneas de servicio de la Ronda Litoral que contienen más de 550 km de líneas eléctricas, por primera vez se asesoró a los promotores en la construcción de los emplazamientos para encontrar los mejores sistemas eléctricos, medidas de seguridad y sistemas de emergencia. Todo ello sumado a los planes de contingencia y al trabajo llevado a cabo por las suministradoras del momento – FECSA, ENHER y HECSA –, que aseguraron el correcto funcionamiento de la red eléctrica durante los Juegos Olímpicos y convirtieron a Barcelona en una ciudad referente en infraestructuras eléctricas.

“Los JJOO fueron un momento clave. Aquellas subestaciones se convirtieron en el puntal del suministro de Barcelona y muchas de las mejoras siguen estando presentes hoy en día, como por ejemplo el soterramiento de las líneas de media y alta tensión”, explica Jordi Casas, responsable del Centro de Control de Endesa en Barcelona.

En 1992 FECSA, ENHER y HECSA tenían 2,4 millones de clientes con una potencia media contratada de 3,5 kw y producían 17,08 GWh en Catalunya. Hoy en día son 4,2 millones de clientes con una potencia media contratada de 4,5 kw y Endesa produce 31,6 GWh. Como hace 30 años, la red eléctrica vive hoy una nueva era marcada por la digitalización y la electrificación de la economía, que en los próximos años cambiará por completo la red y la forma en que consumimos la energía.

Digitalización de la red eléctrica

Endesa está inmersa en un proceso de digitalización y automatización de sus infraestructuras, mediante la instalación de telemandos que permiten controlar de forma remota y más eficiente el estado de la red eléctrica. Actualmente, en Catalunya ya hay más de 12.000 instalaciones automatizadas y la red de media tensión cuenta ya con cerca de 10.000 telemandos.

Con los telemandos se puede monitorizar la red y saber dónde se ha producido una avería de forma más eficiente, además de solucionar la mayor parte de los problemas sin necesidad de desplazar a un equipo. Esto ha mejorado la eficiencia y la capacidad de resolución de una incidencia con una inversión de tiempo un 20% menor que hace unos años. “Antes teníamos que seccionar la línea y mandar a un equipo sobre el terreno para conocer el punto en el que se había producido la avería. Ahora podemos detectarlo y muchas veces solucionarlo desde el centro de control”, explica Casas.

Los telemandos permiten a Endesa gestionar la red de media y alta tensión a distancia de forma más eficiente

/ Archivo / Endesa

Otro papel clave lo juega el sistema LARS (Localización de Averías y Reposición del suministro). Este programa automático que se instala en el Centro de Control, actúa de la misma forma que lo haría un operador humano. Realiza maniobras en la red para aislar la avería y reponer el suministro eléctrico en tres minutos. El sistema también gestiona los telemandos y en un futuro se espera que pueda realizar muchas más funciones. Solo el año pasado se llevaron a cabo 461.300 operaciones a distancia, a través de los telemandos.

“Todo ello ha sido un gran avance. Por ejemplo, cuando hay fenómenos meteorológicos críticos como grandes tormentas podemos detectar de forma mucho más rápida las incidencias en la red eléctrica y solventarlas de forma más eficiente. A diferencia de un humano, el sistema puede trabajar resolviendo varias de forma paralela”, asegura Casas.

¿Cómo se trabaja en un Centro de Control de Endesa?

Los Centros de Control de Endesa son el cerebro que mejora, mantiene y asegura el correcto funcionamiento de la red eléctrica. Su equipo trabaja las 24 horas durante los 365 días del año en mejorar la red, hacer mantenimiento y también en resolver averías. Las dos primeras funciones ocupan el 80% de su tiempo y la tercera un 20%.

Las pantallas ocupan la mayor parte de la sala. Detrás de ellas, los ingenieros comprueban que todo esté bien y pasan el tiempo realizando las operaciones de mejora y mantenimiento. El mapa de Catalunya allí es completamente diferente. La red eléctrica se representa como una malla en un mapa ortogonal.

El Centro de Control de Endesa trabaja 24 horas durante los 365 días del año para mejorar y mantener el correcto funcionamiento de la red eléctrica

“Nuestro trabajo es que el consumidor tenga operativo el servicio y, en caso de incidencia, que cuanto antes lo restablezcamos, mejor”, define el responsable del Centro de Control. Cada ingeniero controla una porción de la red de Catalunya desde su mesa, ejecuta los trabajos programados con las personas que se encuentran sobre el terreno, y está pendiente de que todo funcione correctamente.

El papel del Centro de Control también es fundamental para la seguridad de los equipos que trabajan sobre el terreno. Los protocolos son esenciales y desde allí se guía a los operarios. “La electricidad es invisible y no se ve. Desde el Centro de Control ponemos unas reglas para trabajar de forma segura y solo se inician los trabajos cuando nos aseguramos que ya no hay electricidad en ese tramo de red”, explica Casas.

Economía electrificada y flexibilidad de la red eléctrica

La electricidad ha ido ganando espacio a otras fuentes de energía en los últimos años, sobre todo, como la mejor alternativa para descarbonizar la economía antes de 2050 y así conseguir paliar los efectos del cambio climático. La movilidad eléctrica o la producción de energías renovables a escala local, entre otras, son el gran reto al que se enfrenta la red eléctrica en las próximas décadas.

“El principal reto es adaptar la red a las necesidades de generación de energía y consumo. En unos años pasaremos de tener centrales de alta tensión a una microgeneración local en la que las renovables serán las protagonistas. Todo ello será mucho más eficiente, pero tenemos que conseguir compatibilizarlo con la demanda”, apunta Casas.

La flexibilidad de la red eléctrica será esencial en las próximas décadas

/ Archivo / Endesa

Un concepto clave de toda esta transformación será la flexibilidad de la red eléctrica. El modelo está evolucionando de una generación unidireccional del productor al consumidor, convirtiendo a este último en actor activo con un modelo de generación distribuida en la que los pequeños productores crecen y los consumidores pueden verter electricidad a la red. Todo ello conlleva una mejora en la eficiencia de los recursos eléctricos y a una mejor distribución y aprovechamiento de la energía. Por ejemplo, en un barrio con concentración de places fotovoltaicas, en un momento de alta producción en horas solares, pero bajo consumo porqué no hay nadie en casa, se podría redirigir el excedente a la red. Esto no solo permite una mejor utilización de los recursos, sino que a la misma vez puede evitar problemas de sobrecarga de la red.

La red eléctrica jugará un papel esencial en los próximos años. La transformación digital de la red será esencial en el proceso de electrificación de la economía. En los próximos años Endesa profundizará en este proceso y para 2023 se espera llegar a las 16.000 instalaciones automatizadas. La distribuidora, además, está inmersa en un programa global de digitalización de todos sus procesos mediante tecnologías como el Big data, el machine learning, la realidad aumentada, la inteligencia artificial, la robótica o el despliegue de sensores IOT con el objetivo de mejorar la eficiencia de la red eléctrica.

Plan de Calidad de Endesa

Endesa, a través de e-distribución, su filial de distribución, destinará entre en los próximos tres años 1.200 millones de euros para mejorar y desarrollar la red eléctrica, y así dar una mayor calidad a sus 12,3 millones de clientes. Entre los objetivos principales de la suministradora eléctrica están la mejora de la digitalización, la fiabilidad, resiliencia, la flexibilidad y la eficiencia de su extensa red eléctrica. Todo ello se hará pensando en la descarbonización de la economía y en la electrificación de la economía que se producirá durante las próximas décadas como alternativa sostenible de desarrollo.