Explotados de cuello blanco

Auditores júnior de EY denuncian semanas de 84 horas de trabajo: “Estamos desbordados”

  • Jóvenes empleados de la firma en Barcelona mandan un correo electrónico interno a jefes y socios para criticar recortes y malas condiciones laborales

Trabajadoras en tiempos de covid.

Trabajadoras en tiempos de covid. / Manu Mitru

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Indignantes, inaceptables, desbordantes e insostenibles. Con estos términos es como toda una promoción de trabajadores júnior en Barcelona de Ernest&Young (EY), una de las principales firmas de auditoría y consultoría del mundo, ha denunciado ante sus jefes y socios las malas condiciones laborales a las que están expuestos, incluidas semanas de hasta 84 horas trabajadas.

“Hemos decidido que es momento de tomar cartas en el asunto y alzar la voz en contra de unas condiciones laborables que consideramos distan mucho de ser, por lo menos, las mínimas aceptables”, reza el correo electrónico interno al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. “Han llevado a transformar un ecosistema laboral, que ya es duro de por sí, en un ecosistema insostenible al largo plazo”.

En una carta interna que ha sido enviada a jefes y socios de la firma, los auditores junior de EY exponen un cúmulo de malas prácticas laborales que se ha acentuado a raíz de la pandemia y la adopción forzosa del teletrabajo. Los jóvenes empleados de la oficina en Barcelona denuncian que la “falta evidente de personal” y los “recortes en la planificación de los clientes” ha llevado a una “temporada durísima”, pues “los niveles de exigencia no ha cambiado a pesar de los recortes en tiempo y equipo”.

“Nos hemos visto desbordados en innumerables ocasiones, trabajando hasta altas horas de forma continuada de lunes a domingo con el fin de lograr sacar adelante un trabajo el cual sentimos que en ningún momento se ha visto valorado como se merece”, remarca el correo.

Sueldos congelados

Los empleados júnior de EY en Barcelona denuncian que, para más inri, “toda esta carga de trabajo asumida, ejerciendo funciones y responsabilidades propias de rangos superiores a los nuestros, la hemos realizado con nuestro sueldo congelado, es decir mientras ejercíamos de sénior, con lo que eso conlleva, hemos cobrado como un ayudante 1”. Ritmos de trabajo y presión de jefe pero con un salario de base más reducido. A eso se le ha sumado que, en muchas ocasiones, esos empleados han tenido que formar a las nuevas incorporaciones “sin tener siquiera afianzados nosotros mismos los conceptos en los que estamos formando al futuro de la firma”.

El correo también expone que EY ha dado la espalda a las denuncias internas de esta situación. “Lo más indignante de todo es que la respuesta que recibimos de la firma es un “deberíais dar las gracias por tener trabajo” o un “debemos ajustarnos el cinturón para no tener que proceder a reducciones de plantilla como otros competidores””, explican.

Los empleados advierten que esta situación puede terminar generando problemas mayores a la empresa: “La combinación de plantilla descontenta, que acabará desencadenado en una rotación aún mayor si a estas circunstancias no se les pone freno, y un mercado laboral bastante seco, podría traer unas consecuencias devastadoras de cara al próximo año”.

Exigen cambios

Con la adopción forzada del teletrabajo, los junior señalan que EY “se ha quedado atrás en el cuidado del personal” al no asumir los costes derivados de tener que trabajar desde casa como el aumento de la factura de la luz o el material de oficina. “Nuestro duro trabajo no se ha visto recompensado, ni siquiera agradecido en más de un caso”, señalan. Es por eso que piden a sus superiores un bonus “por haber ejercido de jefes de equipo durante todo el año” así como la revisión de la congelación de sus sueldos.

“Hemos esperado hasta ahora priorizando así los intereses de la firma en los meses más duros del año, por lo que, entendemos que es en este momento cuando la firma debería realizar un esfuerzo por nosotros”, apuntan.

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