Reforma laboral

Pimec cierra filas con los sindicatos y apoya la prevalencia del convenio sectorial

  • "Un convenio de empresa no puede servir para canibalizar el mercado", denuncia el líder de las pymes, Antoni Cañete

  • Foment, en cambio, mantiene su rechazo a este cambio y aboga por negociar la contrarreforma laboral en su conjunto, no por bloques

Antoni Cañete, nuevo presidente de Pimec.

Antoni Cañete, nuevo presidente de Pimec. / Ricard Cugat

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

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División de opiniones entre las patronales catalanes sobre uno de los objetivos de la contrarreforma laboral que pretende el Gobierno: recuperar la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa. "Un convenio de empresa no puede servir para canibalizar el mercado", ha declarado el presidente de Pimec, Antoni Cañete, en un debate organizado este viernes por el Col·legi d’Advocats de Barcelona (ICAB). Una postura que cierra filas junto a los sindicatos y en contra del parecer de la otra gran organización empresarial catalana, Foment del Treball, que ha reiterado su rechazo a negociar cualquier cambio en este sentido.

Uno de los muchos aspectos que modificó la reforma laboral del PP en el 2012 fue dar prioridad a los convenios de empresa sobre los del sector de referencia. Una modificación en aras, según justificó entonces el Ejecutivo de Mariano Rajoy, de la flexibilidad de las compañías para adaptar sus condiciones de trabajo a la realidad concreta de sus centros. Y que posteriormente derivó en focos de precariedad como las empresas multiservicios, que se descolgaron a la baja de las condiciones del sector e hicieron del salario mínimo el más habitual (cuando no el único). 

No todas las firmas que tienen un convenio de empresa son multiservicios -la Seat, por ejemplo, también se rige por su propio convenio, que mejora el sectorial-, pero sí son uno de los ejemplos claros de cuando esta fórmula sirve para competir a la baja en condiciones salariales. El 2020 cerró con 545.008 trabajadores en toda España regidos por un convenio de empresa; 51.218 de ellos localizados en Catalunya; según datos del Ministerio de Trabajo.

Las empresas de multiservicios especializadas en perfiles de limpieza, vigilancia, camareras de piso o atención telefónica, entre otros son en muchos casos grandes compañías que consiguen grandes licitaciones de servicios públicos tirando los salarios a la baja. Pues pueden presentar un menor coste por realizar el servicio, dados sus menores salarios. En ese sentido, el líder de las pymes ha cargado contra estas "puertas falsas" para ganar competitividad a costa de las condiciones salariales de los trabajadores. Una posición compartida con CCOO y UGT y en disenso con Foment.

Foment pide negociar la contrarreforma en su conjunto

La contrarreforma laboral del Gobierno ya está actualmente en mesas de diálogo social. Van cuatro reuniones, centradas estas en subcontratación y en hacer prevalecer en estas empresas el convenio del sector. Sin acuerdo todavía y con visos de que las conversaciones van para largo, pues la patronal arranca en posiciones de enroque. El director de relaciones laborales de Foment, Javier Ibars, ha criticado la “estrategia de parcelar materias” del Ministerio de Trabajo, ya que entiende que “realmente impide visualizar esta reforma en su conjunto” y “el necesario equilibrio” que pretenden desde los empresarios; en una mesa en la que tienen más a perder que a ganar.

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Los sindicatos, no obstante, ven con buenos ojos ir por partes, pues “es imposible encontrar un consenso en una reforma íntegra, la negociación sería inacabable”, según ha manifestado este viernes el secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco, en el debate organizado por el ICAB.

Foment también ha abogado por vehicular las leyes que vayan dando cuerpo a esa contrarreforma por la vía del anteproyecto de ley. Un camino que, a diferencia del real decreto, no entra en vigor de inmediato y permite un trámite parlamentario con capacidad de los partidos políticos para introducir modificaciones. “Necesitamos reformas inmediatas, no vías que tarden medio año”, ha replicado el secretario general de UGT, Camil Ros.