21 oct 2020

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Las cuentas públicas

El plan presupuestario del Gobierno sube el 0,9% pensiones y sueldos públicos

El Ejecutivo se reserva la decisión final a la negociación política y con agentes sociales

El documento que se remitirá a Bruselas no detalla aún las medidas tributarias sin acuerdo entre PSOE y UP

Rosa María Sánchez

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / EFE /JUAN CARLOS HIDALGO

El Gobierno prevé subir el 0,9% las pensiones y los sueldos públicos en el 2021. La previsión que atañe a los pensionistas figura en el último texto que está sobre la mesa del plan presupuestario del conjunto de las administraciones públicas que el Ejecutivo debe remitir a Bruselas este jueves, según fuentes conocedoras del contenido del documento. El equipo de Pedro Sánchez estaba sopesando también la noche de este miércoles incluir el dato que afecta a los funcionarios que,  con independencia de que se recoja finalmente o no en el documento que se remitirá a las autoridades de la UE, es el cálculo del Ejecutivo para incluir en los próximos presupuestos generales.

La subida del 0,9% obedece a la previsión de inflación del Gobierno para el año próximo y al compromiso del Gobierno de garantizar el poder adquisitivo de las pensiones. En el 2020 también se ha aplicado una subida de las pensiones del 0,9%, bajo la previsión de que esta iba a ser la inflación de este año, si bien todo apunta a que el índice de precios de consumo podría terminar el ejercicio con tasas negativas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este miércoles una tasa del -0,4% en septiembre y los analistas anticipan el -0,2% para final de año. De ser así, se podría decir que los pensionistas habrían ganado algo más de un punto de poder adquisitivo en el 2020.

El incremento del 0,9% de las pensiones ha guiado los cálculos del gasto presupuestario incluido en el documento que el Ejecutivo enviará este jueves a Bruselas, sin perjuicio de que la posterior negociación política --en el marco del Pacto de Toledo-- y con los agentes sociales acabe dando como resultado un incremento diferente y superior. Así se lo ha transmitido el Ejecutivo a dichos agentes, para evitar tensiones por lo que pudiera ser interpretado como una decisión unilateral del Gobierno en una materia tan sensible como la de las prestaciones.  

En el caso de los funcionarios, hasta el último momento se ha mantenido en el aire la posibilidad de una congelación el año próximo. Finalmente, los cálculos del plan presupuestario del 2021, en su útima redacción, previa al cierre de esta edición, se habían formulado sobre la base de un incremento del 0,9% para los empleados públicos de las tres administraciones (Estado, autonomías y ayuntamientos). Esta subida será menor que la dispuesta en el 2020, que ha sido del 2%, en aplicación del  acuerdo plurianual pactado con los sindicatos en el 2018. En la noche de este miércoles, en vísperas de la remisión del plan a la Unión Europea, el Ejecutivo seguía dudando sobre la pertinencia de incluir este cálculo en el documento para Bruselas o darlo a conocer en el borrador presupuestario que, en breve, pasará por Consejo de Ministros.

Cambios tributarios

Las grandes cifras del plan presupuestario, sin embargo, no incorporan aún el efecto recaudatorio de todas las nuevas medidas fiscales que negocian ambos socios del Gobierno de coalición (PSOE y Unidas Podemos), ya que, según fuentes conocedoras de las conversaciones, aún no existe un acuerdo pleno entre ambas partes sobre las medidas del acuerdo de coalición que conviene aplicar ya en el 2021 y cuáles deben dejarse para un momento posterior, de mayor recuperación económica.

Sobre la mesa está la posibilidad de cambios en la fiscalidad de los planes de pensiones; una mayor tributación en el IRPF de las rentas más elevadas; la aplicación de un tipo mínimo en el impuesto de Sociedades para multinacionales; o la eliminación de la exención en el IVA de los servicios privados de sanidad y educación.  

Grandes líneas presupuestarias

La presentación de un plan presupuestario ('draft', en la terminología de la Comisión Europea) forma parte de la gobernanza de las cuentas públicas que impone el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea. Todos los países deben presentar a Bruselas las grandes líneas presupuestarias para el año próximo y someterlas a examen de la Comisión Europea, que debe validarlas o sugerir cambios en un informe que emitirá en noviembre.

El plan presupuestario no es lo mismo que el proyecto de ley de Presupuestos del Estado, que, según la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se presentará en el Congreso de los Diputados antes de que acabe el mes de octubre (con varias semanas de retraso respecto del tope legal, establecido en el 30 de septiembre). Sin embargo, el plan presupuestario sí debe incluir las grandes cifras de ingresos y gastos de las administraciones públicas, así como el escenario macroeconómico en el que se deberán desenvolver las cuentas.

Así, el texto incorpora el histórico techo de gasto aprobado por el Gobierno el pasado 6 de octubre, así como el escenario macroeconómico que describió la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, con un recesión del 11,2% este año y un rebote para el 2021 con un crecimiento del 7,2%. 

El techo de gasto del Estado del 2021 es el 53% superior al del 2020, hasta rozar los 200.000 millones de euros, tras incorporar la inyección de 27.436 millones de transferencias del Fondo Europeo de Reconstrucción (sobre el total de 71.604 millones previstos para España hasta el 2026; 140.000 millones, si se incluyen los préstamos).