29 oct 2020

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Entrevista

José Ignacio Latorre: "La cuántica es el arma suprema del siglo XXI"

El investigador y catedrático de Física Teórica de la Universitat de Barcelona reclama que la ética guíe los desarrollos en torno a la computación cuántica y la inteligencia artificial

Estel Estopiñan

José Ignacio Latorre.

José Ignacio Latorre. / JAVIER ARIAS

José Ignacio Latorre es uno de los investigadores españoles más reconocidos en el campo de la física cuántica. Catedrático de Física Teórica de la Universitat de Barcelona, es autor de 'Ética para máquinas' y 'Cuántica, tu futuro está en juego' y reclama que el debate ético acompañe la evolución de la computación cuántica o la inteligencia artificial.

Hablamos de cuántica sin saber explicar qué es. ¿Cómo se lo contaría a un niño? La mecánica cuántica es la ley que controla el mundo de lo más pequeño. Rige todo lo que le pasa a las moléculas, a los átomos, a los núcleos de los átomos, a las partículas más pequeñas, más elementales que conocemos. También nos dice cómo es un láser, cómo nacen y mueren las estrellas... La mecánica cuántica es la ley que rige el universo.

¿Y puede mejorar nuestras vidas?  
¡Ya lo hace! En un hospital, se utilizan resonancias magnéticas o tomografía computarizada. Ambas aprovechan fenómenos genuinamente cuánticos. También utilizamos mecánica cuántica para construir láseres y nos da relojes átomicos de precisión abrumadora que ponemos en órbita para construir el sistema GPS. La pregunta es otra: ¿por qué el saber más avanzado y utilizado de los humanos, es prácticamente desconocido?

El título de su libro advierte “Cuántica. Tu futuro está en juego”. ¿Por
qué?
 
Por el enorme progreso reciente en la consecución de nuevas tecnologías cuánticas. Hemos logrado un control asombroso de cada partícula, de cada elemento de luz y este control nos permite crear tecnologías que tendrán serias consecuencias en nuestra sociedad.

Dice que nos permitirá hacer cosas que apenas soñábamos. ¿Por ejemplo?
Por ejemplo, una nueva generación de sensores ultraprecisos con vastas aplicaciones en sectores de la economía. Y relojes atómicos con precisión un millón de veces superior a los actuales. Pero la tecnología que va a producir una disrupción mayor es la computación cuántica. Está llamada acambiar la criptografía, la química cuántica, los procesos de optimizaciónen producción, todo lo que implique cálculo duro.

Por eso advierte de una guerra geoestratégica en torno a la computación cuántica… 
Quien construya un computador cuántico potente detentará la capacidad de interceptar las comunicaciones secretas de la tierra. Es, en consecuencia, el arma suprema del siglo XXI, dado que nuestra sociedad se ha volcado masivamente en la nube. La lucha entre EEUU y China es obvia, con una Europa que presencia, desde atrás, una carrera vertiginosa.

Eso significa que la computación cuántica, como otras tecnologías, ¿también encarna peligros éticos?
Siempre. Cuando los humanos descubrieron el fuego, lo usaron contra otros humanos. Al descubrir el núcleo atómico, creamos una bomba sin precedentes. Debemos luchar contra el mal uso de la ciencia y defender los principios éticos que definen lo mejor de la especie humana.
  
Usted también advierte que las máquinas inteligentes cambiarán el mundo del trabajo. ¿Nos estamos preparando?
No. Debemos legislar. Defiendo, como otros, la posibilidad de que ciertas máquinas paguen impuestos y así repartir el beneficio empresarial que aportan con el mantenimiento de una sociedad cada vez más envejecida. En inteligencia artificial avanzada, girar la cabeza y no legislar es sinónimo de profundas disputas futuras. Pero soy optimista: espero que una nueva clase de políticos menos decimonónicos y más informados ostenten la representación de la sociedad para adaptar y crear las leyes necesarias.