resultados del 2019

El Santander se dispara en bolsa pese a ganar el 16% menos

La filial británica le penalizó en el 2019, pero el banco prevé mejorar el beneficio y el capital este año

Botín pide al Gobierno que adopte sus medidas por consenso y no suba impuestos a la banca

La presidenta del Santander, Ana Botín, durante la presentación de los resultados del banco correspondientes al 2019, el pasado enero.

La presidenta del Santander, Ana Botín, durante la presentación de los resultados del banco correspondientes al 2019, el pasado enero. / DAVID CASTRO

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P. Allendesalazar

Peores resultados, mejores perspectivas. El Santander ganó 6.515 millones de euros el año pasado, un 16,6% menos que en 2018, principalmente por las pérdidas afloradas en su filial del Reino Unido a causa del deterioro económico del país. Pese a suponer la primera caída del beneficio desde el 2012, la cifra está por encima de los entre 6.200 y 6.300 millones esperados por los analistas. Además, el banco ha anunciado este miércoles que prevé aumentar sus ganancias en el 2020, que el beneficio por acción crezca en los próximos tres años a una media anual de un solo "dígito alto", y que el capital cierre el ejercicio cerca del 12% y permanezca en ese nivel a medio plazo, como le exigía el mercado. Estos mensajes han disparado la acción un 4,41%, en su mejor sesión bursátil desde junio del 2017.

Durante la presentación de las cuentas, su presidenta, Ana Botín, ha afirmado que el Gobierno tiene una "base buena" para trabajar, ya que la economía es "más sólida y equilibrada que hace unos años" y ha asegurado que el banco va a "colaborar para lograr un crecimiento sólido e inclusivo". En este sentido, ha reclamado al Ejecutivo que gobierne mediante "consensos", como el alcanzado con los agentes sociales para subir el Salario Mínimo Interprofesional; con medidas basadas en "los datos"; y apostando por tener unas cuentas públicas "saneadas" y por potenciar la educación.

La banquera también ha criticado las medidas impositivas sobre la banca que podría aprobar el Gobierno: "No creo que seamos un sector que merece un impuesto específico". En esta línea, ha reclamado sin citarlo expresamente que las grandes empresas tecnológicas paguen "donde generan valor" y no donde más les convenga fiscalmente, así como que no haya que tributar dos veces por el mismo concepto (los dividendos que recibe de sus filiales extranjeras) ni por las pérdidas. El Santander, ha asegurado, tuvo una tasa impositiva efectiva global del 35% en el 2018 (el dato del año pasado se conocerá en unos días).

Impactos extraordinarios

La positiva evolución del capital del grupo ha sido clave en la buena acogida de los resultados. El año pasado mejoró del 11,3% al 11,65% y Botín ha asegurado que estará a finales del 2020 cerca del 12% que el mercado demanda a los bancos, antes de lo previsto, lo que ha gustado a unos inversores que llevan años considerando que la solvencia del Santander era demasiado baja. Botín ha precisado que el objetivo sigue siendo que esté entre el 11% y el 12% porque a la entidad le "sobra mucho capital" y tiene que cumplir sus "objetivos económicos". Sin embargo, también ha asegurado que se moverá en torno al 12% a medio plazo y que, una vez alcanzado ese nivel, la rentabilidad (6,62%, por debajo del coste que le supone hacerse con dicho capital) mejorará porque el banco tendrá que retener menos beneficios para reforzar la solvencia.  

La caída del resultado del 2019 se debió a que los impactos extraordinarios que sufrió fueron muy superiores a los del 2018 (1.737 millones frente a 254 millones). Sin ello, el resultado ordinario hubiera mejorado el 2%, hasta los 8.252 millones. Las principales de esas partidas fueron la pérdida de 1.491 millones que se tuvo que apuntar por el deterioro del valor de su filial en el Reino Unido y los 864 millones (600 millones en España) que tuvo que reservar para pagar reestructuraciones de plantilla y oficinas en sus distintas unidades, así como unos números rojos de 405 millones provocados por activos y participaciones inmobiliarias en España. En sentido contrario, el banco se apuntó una plusvalía de 693 millones por la fusión de su negocio de custodia de valores con el de Crédit Agricole y otros 551 millones por una reforma impositiva en Brasil.

Pese a la caída del beneficio, el consejo de administración del grupo ha decidido mantener el dividendo con cargo a los resultados del 2019 en 0,23 euros por acción y aumentar un 3% la parte del mismo que se paga en efectivo, hasta suponer un 89,6% del total. Para ello, ha aprobado este miércoles un segundo pago de 0,13 euros por título: 0,1 euros en efectivo y 0,03 a elegir entre el abono en metálico o en acciones. El porcentaje de las ganancias que se destinará a retribuir al accionista subirá al 46,3%, pero se mantendrá dentro del rango de entre el 40% y 50% fijado por la entidad. 

Más ingresos

El Santander logró mejorar el año pasado sus ingresos más básicos, los que obtiene por el crédito menos el coste de los depósitos (2,7%, hasta los 35.283 millones). El aumento de las comisiones (2,6%, a los 11.779 millones) se vio eclipsado por la menor aportación de las operaciones con carteras de deuda (-14,8%, hasta los 1.531 millones), con lo que los ingresos totales del negocio mejoraron menos: el 1,7%, hasta los 49.229 millones. El aumento de los costes (2,2%, a los 23.280 millones) y de las provisiones para afrontar pérdidas (5%, hasta los 9.321 millones) provocaron que el resultado antes de impuestos cayese el 11,7%, hasta los 12.543 millones.

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Por áreas de negocio, Europa contribuyó con un 47% del beneficio ordinario del grupo; sudamérica, un 37%; y norteamérica, un 16%. Brasil sigue siendo el mercado que más ganancias aporta, con un 28% del beneficio ordinario, seguido de España (15%), su filial global de consumo (13%), Reino Unido (11%), México (9%), Estados Unidos (7%) y Chile (6%). Botín, que se negó a comentar la pugna judicial que enfrenta al banco con quien iba a ser su consejero delegado, Andrea Orcel, ha afirmado que la entidad está preparada para seguir atendiendo a sus clientes británicos tras el 'brexit' en cualquier escenario.

En España, el beneficio ordinario se situó en 1.585 millones de euros, un 2% más, gracias a una mayor reducción de costes procedentes de la integración del Banco Popular. El crédito se redujo un 6% y los depósitos aumentaron el 3%. El consejero delegado, Jose Antonio Álvarez, ha apuntado que el grupo está siendo "más estricto" en la asignación de capital entre sus diferentes unidades en busca de rentabilidad y que ello explica en parte la menor actividad comercial en el país. El banco también ha reconocido que el Popular comenzará a aportar al beneficio por acción este año o el próximo, frente a su previsión inicial de que lo hiciera ya en el 2019.