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monedas virtuales

El Banco Central Europeo diseña una alternativa a bitcoin

El instituto emisor pretende aprovechar las ventajas de las criptomonedas pero sin perder el control de la política monetaria

El Banco de Francia anuncia que experimentará ya el proximo año con su propia moneda digital

Eduardo López Alonso

Una persona con dos representaciones físicas del Bitcoin.

Una persona con dos representaciones físicas del Bitcoin. / AFP

El Banco Central Europeo estudia la posibilidad de implantar una alternativa a las criptomonedas y al bitcoin. La idea que se está planteando es una nueva moneda digital basada en criptografía, las denominadas Central Bank Digital Currency, que aprovechen las ventajas de 'blockchain' y la reducción de costes aparejados al dinero digital pero sin perder el control y la transparencia de las operaciones financieras convencionales. El Banco de Francia anunció este miércoles que experimentará el año próximo con una moneda digital que podría servir de precedente al eventual lanzamiento de una iniciativa de ese tipo a escala de la zona euro. El anuncio lo hizo este miércoles el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, en una conferencia en París en la que destacó que la (CBDC) es uno de los grandes retos del sistema monetario y financiero internacional.

De aquí al final del primer trimestre del 2020 se pondrá en marcha una convocatoria de proyectos con la intención experimentar para utilizar la CBDC en operaciones innovadoras de intercambio y de pago de activos entre actores del sector financiero, por tanto de carácter "mayorista". Villeroy de Galhau identificó tres objetivos, empezando por garantizar a los ciudadanos el acceso a una moneda digital del banco central para preservar la confianza en el sistema al dar la posibilidad de canjear esos activos en una moneda de curso legal. Las otras dos serían la reducción de los costos de intermediación y -la más importante para el gobernador- "disponer de un mecanismo poderoso de afirmación de nuestra soberanía frente a iniciativas privadas como libra".

Francia es el primer Estado europeo que ha aplicado las recomendaciones del BCE. Las monedas digitales auspiciadas por el BCE funcionarían igual que las criptomonedas pero serían el mismo BCE o los bancos centrales los que controlarían su emisión y su precio. Esto implica que no se podrían minar o camuflar o esconder al propietario de esas monedas. Además, la emisión de criptomonedas no estaría al margen de las políticas monetarias del BCE y complementarían sus estrategias de liquidez.

El BCE considera, según un informe publicado, que una CBDC de la UE tendría un valor asociado a los euros, serviría como moneda de curso legal pero no como instrumento de inversión. El objetivo final es que las criptomonedas sirvan como instrumento de estabilidad económica de los países miembros, función básica del banco central (control de la inflación y reactivación económica).

El exmiembro del BCE Benoît Cœuré es uno de los avaladores del proyecto. Describió a bitcoin como "el engendro maligno de la crisis financiera" pero esbozó paralelamente planes para una CBDC de la Unión Europea para hacer frente la amenaza de criptomonedas como Libra o Bitcoin. Para el BCE, "hay claros signos de que Europa corre el riesgo de perder su ventaja económica. Las soluciones específicas de cada país carecen del tamaño y la escala necesarios, y la fragmentación nacional ha paralizado la competencia y sofocado la innovación a nivel paneuropeo. En el peor de los casos, esto puede poner en peligro la autonomía de los sistemas de pago europeos", asegura el BCE.

La emisión de una criptomoneda oficial unida a la estrategia avalada por la Comisión Europea de soluciones integradas de pago minorista, "tanto en línea como en tiendas físicas, tiene el potencial de recuperar el terreno perdido y satisfacer las crecientes necesidades de los consumidores de pagos transfronterizos eficientes".