07 abr 2020

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En Manlleu y Montcada

El Parlament rechaza por unanimidad el cierre de las plantas de General Cable

El actual propietario, Prysmian, insta al Govern a encontrar una solución para evitar la clausura y el despido de 487 trabajadores

Gabriel Ubieto / ACN

El hemiciclo del Parlament de Catalunya.

El hemiciclo del Parlament de Catalunya. / ALBERT BERTRAN

El Parlament ha manifestado por unanimidad su rechazo al cierre de las plantas de la antigua General Cable ubicadas en Manlleu (Osona) y Montcada i Reixac (Vallès Occidental), que amenazan con dejar en la calle a sus 487 trabajadores. Así lo han expresado conjuntamente las fuerzas políticas con representación en la cámara catalana este miércoles, mediante la votación de una moción en la que instan al Govern a encontrar una solución con la dirección de la actual propietaria, la italiana Prysmian, para evitar la clausura.

En este sentido, durante las últimas semanas se han mantenido mediaciones a tres bandas entre empresa, trabajadores y Govern para avanzar en la resolución del conflicto y fuentes presentes en la negociación reconocen la posibilidad de que un comprador adquiera la infraestructura e instale un proyecto industrial propio. Algo que, junto a indemnizaciones pactadas, prejubilaciones y recolocaciones en otras empresas del grupo, paliaría el efecto de los despidos y no dejaría una zona como Manlleu sin uno de sus principales focos de empleo. Este jueves está prevista una nueva reunión entre las partes.

La moción, que se ha aprobado por unanimidad, también pide en el Gobierno que haga cumplir la ley de la competencia y facilite la investigación de inversores para mantener la actividad productiva a las dos plantas. En este sentido, todos los grupos parlamentarios han puesto en entredicho las razones económicas que presenta la empresa y han puesto sobre la mesa motivos de especulación. La aprobación del texto se ha hecho con la presencia de los alcaldes de Manlleu y Montcada i Reixac, y representantes de los trabajadores, que han agradecido el apoyo del Parlament.

Durante su turno de palabra, la mayoría de los grupos parlamentarios han cuestionado las razones económicas que presenta el Prysmian para el cierre. "Es una empresa sin escrúpulos", ha asegurado la diputada socialista, Marta Moreta. En este sentido, el diputado de los 'comuns', Marc Parés, ha pedido al Govern que intervenga para que se garantice la continuidad de la empresa con un nuevo comprador que mantenga los puestos de trabajo.

Desde la CUP, Vidal Aragonès ha criticado los motivos "especulativos" de la empresa y ha acusado a la dirección del grupo de buscar "falsas causas productivas y organizativas". ERC, por su parte, ha lamentado que la reforma laboral del PP del 2012 facilite el despido de los trabajadores y, desde JxCat, se ha subrayado el papel del Govern y la tarea que está haciendo para evitar el cierre de las dos plantas. 

Ciutadans y PP se han expresado en la misma línea, y han apuntado los momentos "de inestabilidad política" que vive Catalunya como posible motivo del cierre de la empresa. "No contribuye con nada que haya quién se dedica a cortar fronteras y evitar la movilidad de los trabajadores", ha asegurado Santi Rodríguez, del Partido Popular.