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INDUSTRIA

General Cable cierra dos de sus plantas en Catalunya y despide hasta 600 empleados

La empresa dedicada a la producción de cables de telecomunicación inicia la clausura sus fábricas en Manlleu y Montcada i Reixac

Gabriel Ubieto

Fábrica del Grupo General Cable en la localidad de Manlleu, provincia de Barcelona.

Fábrica del Grupo General Cable en la localidad de Manlleu, provincia de Barcelona. / Archivo (El Periódico)

El Grupo General Cable ha anunciado su intención de cerrar las fábricas que tiene en Manlleu y en Montcada i Reixac (Barcelona) y de despedir a sus 600 empleados, según han informado fuentes sindicales. Desde la empresa dedicada a la fabricación de cables de telecomunicación para la industria han rebajado la cifra de trabajadores afectados hasta 487, concretamente 334 en la planta de Manlleu y otros 153 en la de Montcada i Reixac, según han confirmado fuentes de la compañía. General Cable forma parte del grupo Prysmian y juntos cuentan actualmente con un total de cinco plantas en Catalunya y otra más en Cantabria.

La dirección de la compañía ha comunicado este viernes a los representantes de los trabajadores su intención de clausurar las dos fabricas y fuentes de la misma han precisado que tienen previsto reunirse con los comités de empresa de las dos fábricas el próximo miércoles 2 de octubre para ampliarles la información. Fuentes de la compañía no han querido precisar cuando la empresa tiene previsto registrar formalmente el expediente de regulación de empleo (ERE), lo que daría inicio a la cuenta atrás de 30 días para negociar con los sindicatos la cifra final de despidos y las condiciones de salida de los mismos. Tampoco ha precisado, ni desmentido, que vaya a cerrar definitivamente las plantas, como se temen los sindicatos.

General Cable fue adquirido en el 2018 por Prysmian, multinacional italiana líder mundial en fabricación de cable, y el pasado enero ya inició las primeras reestructuraciones. La compañía cerró, con el argumento de evitar duplicidades, las oficinas hasta entonces centrales de General Cable en Catalunya, ubicadas en el número 150 de la calle Casanovas, de Barcelona. Entonces despidió a 121 empleados, dedicados a tareas comerciales, finanzas y contabilidad, recursos humanos, logística e informática.

"Golpe duro" e "inesperado"

Desde la bancada sindical se esperaban que Prysmian pudiera activar nuevas reestructuraciones, pero pensaban que estas pasarían por la reordenación de la producción, no por el cierre de dos de sus plantas. "Los cierres no responden a una cuestión de viabilidad económica, sino a un ajuste que realiza una multinacional desde su sede central sin tener en cuenta la realidad de Catalunya", ha afirmado el secretario general de Industria de CCOO, José Antonio Hernández. "Las dos fábricas tienen plantillas con antigüedad y arraigadas en el territorio. Es un golpe duro", añade el secretario de política sindical de Industria de UGT, Nardi Fuentes.  

No es la primera vez que los trabajadores de General Cable afrontan recortes de plantilla y en el 2012 y en el 2015 la compañía ya realizo despidos colectivos de más de un centenar de trabajadores. Una vez finiquitadas los anunciados EREs de Manlleu y Montacada i Reixac, el grupo conservará fábricas en Vilanova i la Geltrú, Santa Perpètua de la Mogoda y Abrera, todas en la provincia de Barcelona, y otra en Santander.

Este 2019 está siendo un año de reestructuraciones y despidos colecitvos al alza, en comparación con ejercicios anteriores. El número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) autorizados por las autoridades laborales o comunicados a las mismas subió el 40% en los siete primeros meses en comparación con el mismo periodo del 2018, hasta sumar 44.745 afectados, según datos del Ministerio de Trabajo