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HISTORIAS MÍNIMAS

El chaleco salvamascotas

Dinbeat, startup de Barcelona que aplica tecnología a la salud animal, crea una almilla que recoge las constantes vitales en postoperatorios de animales. Estudian ya una gama doméstica de camas y comedores inteligentes

Carme Escales

Talía Bonmantí muestra el chaleco que recoje las constantes vitales las mascotas, en la incubadora de Barcelona Activa donde trabaja el equipo de su start-up, Dinbeat.

Talía Bonmantí muestra el chaleco que recoje las constantes vitales las mascotas, en la incubadora de Barcelona Activa donde trabaja el equipo de su start-up, Dinbeat. / MAITE CRUZ

Siempre con la mirada en las mascotas, Talía Bonmatí investigó si era un mercado que crecía para poner a su servicio su otra pasión: la tecnología. Programó un directorio con geolocalización que pone en contacto a veterinarios y expertos en animales con propietarios de mascotas (Dindog). Luego ideó un código QR que permite localizar al dueño de una mascota desde cualquier smartphone.

Y ahora ha puesto en el mercado una almilla que recoge las constantes vitales y otros datos clínicos sin necesidad de molestar al animal en su recuperación clínica o postoperatorio, en el que, a no ser que estén sedados, los animales no permanecen quietos ni tranquilos con cables y electrodos conectados a una máquina. Con la almilla se evitan los dispositivos y las molestias al animal al recoger su pulso, temperatura y otros marcadores. Restándoles estrés se favorece su recuperación. La almilla tiene tres solapas que se levantan para introducir los electrodos en las mismas dianas de un electrocardiograma. «Monitorizar todo en tiempo real y sin cables, con alertas al momento, permite salvar vidas, con un mejor seguimiento clínico, y optimiza los recursos de la clínica», explica Bonmatí.

Antes de ponerse a idear el dispositivo, Bonmatí, que participó en el programa 'Lidera' de emprendeduría para mujeres de Barcelona Activa, se entrevistó con 800 profesionales, veterinarios, etólogos y propietarios de animales para detectar problemas a los que dar solución. Vio que “casi todos los recursos de postoperatorio en veterinaria son adaptaciones de lo que se usa en humanos, no había nada diseñado para animales”, señala.

Fabricación local

El dispositivo cuesta 1.895 euros y, excepto una placa electrónica, se fabrica íntegramente en Catalunya. Aseguran que completa y aumenta las prestaciones de símiles de la competencia. Está disponible en cinco tallas y cuentan también con un diseño para caballos con cintas adaptables. Lo comercializan a través de distribuidores y en clínicas veterinarias de Barcelona ya lo utilizan.

Para comercializarlo, Bonmatí creó la start-up Dinbeat junto a dos socios; David Arranz, director de desarrollo en ImaginBank, y Francisco Gil, consultor de empresas. Partieron de 730.000 euros de capital público y privado y han abierto su segunda ronda de financiación en busca de 800.000 euros para fabricar y posicionar el producto en España e internacionalizarlo. La start-up emplea a 6 personas y prevé estar facturando en el 2022 13 millones de euros. El próximo año quieren estar en Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia. En una segunda fase de crecimiento quieren desarrollar camas y comederos inteligentes, y toda la domótica de una gama doméstica que abarque los 360º de los datos médicos sobre el bienestar animal, para llegar cuanto antes a los prediagnósticos.

Joven emprendedora

Cofundadora de Dinbeat

Con 14 años, Talía Bonmatí (Elche, 1983) programaba webs para fans de artistas. Estudió periodismo, hizo un posgrado de gestión de empresas de música y con una amiga montó una agencia de promoción de artistas.