22 feb 2020

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TRIBUNALES

La Audiencia Nacional imputa a Fridman, dueño de Dia, por la quiebra del grupo Zed

Acepta la solicitud de Anticorrupción por las presuntas "maniobras irregulares" para adquirir la tecnológica española

Vanesa Lozano

 El empresario ruso Mikhail Fridman en febrero del 2018.

 El empresario ruso Mikhail Fridman en febrero del 2018. / REUTERS / Sergei Karpukhin

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha citado a declarar como investigado el próximo 12 de septiembre al multimillonario ruso Mikhail Fridman, máximo accionista de la cadena de supermercados Dia, por su presunto liderazgo en el "asalto" a la empresa española de tecnología Zed Worldwide, que la llevó a la quiebra en 2016, según ha confirmado EL PERIÓDICO. 

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 ha acordado investigar al inversor ruso después de que la Fiscalía Anticorrupción lo solicitase en un escrito que considera a Fridman como la persona que controló una serie de "maniobras" de "asfixia económica" para adquirir a "un precio irrisorio" la compañía, creada por Javier Pérez Dolset y que está siendo investigada en la Audiencia Nacional por una presunta trama de fraude de subvenciones públicas.

Según el escrito presentado por el fiscal José Grinda, Fridman se valió de "una práctica que se conoce en el entorno criminal ruso como 'raider' (asalto o ataque) o absorción ilegal de empresas para apoderarse de la "compañía mediante un procedimiento complejo con actuaciones de distinta intensidad, ejecutadas en varias líneas y que culmina con una situación de bloqueo institucional y económico de la compañía (insolvencia)".

Cuatro delitos

A juicio del ministerio público, el inversor ruso habría cometido cuatro delitos: maquinación para alterar el precio de las cosas, corrupción en los negocios, administración desleal e insolvencia punible. Junto a Fridman, también están siendo investigados varios socios suyos. Las conversaciones telefónicas mantenidas entre ellos, intervenidas por los investigadores, acreditan el "poder" y la influencia que el empresario ejercía sobre otros directivos, que en sus mensajes se refieren a Fridman como "Misha" y "el gran hombre".

Además, Anticorrupción sospecha que Zed, o más concretamente, uno de los grupos del que la compañía era accionista, pudo destinarse a pagar dinero a familiares del gobierno del presidente Putin. Su escrito, en el que el juez se basa ahora para imputar a Fridman, recoge una reunión, el 8 de febrero de 2013, entre uno de los hombres del magnate y el hijo del entonces ministro del Interior ruso, Vladimirovich Kolokoltsev para hablar sobre una "compañía en la que este último tenía intereses económicos". Un informe elaborado por los servicios secretos británicos ya apuntó a la "estrecha relación" entre Fridman y el presidente ruso.