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DESACELERACIÓN

El Banco de España vuelve a rebajar el crecimiento del 2018, hasta el 2,5%

La economía española acusa un frenazo notable después de haber credido el 3% en el 2017

El organismo prevé que en el 2019 se crearán 58.500 empleos menos por efecto de la subida del salario mínimo interprofesional

Rosa Maria Sánchez

Detalle de la fachada del Banco de España en la Plaza de Cibeles, en Madrid. 

Detalle de la fachada del Banco de España en la Plaza de Cibeles, en Madrid.  / AGUSTIN CATALAN

El Banco de España vuelve a empeorar sus perspectivas de crecimiento, por cuarta vez en lo que va de año. El organismo que gobierna Pablo Hernández de Cos prevé ahora que el producto interior bruto (PIB) crecerá este año el 2,5%, una décima menos que lo proyectado por el propio Banco de España en septiembre pasado y también una décima por debajo de la última previsión oficial del Gobierno del 2,6%, publicada en octubre. Para el 2019, el Banco de España mantiene su previsión de un crecimiento de la economía del 2,2%, si bien rebaja en un décima lo previsto para el 2020, hasta el 1,9%. Para el 2021 se avanza una previsión del 1,7%. 

Según el informe sobre 'Proyecciones macroeconómicas de la economía española (2018-2021)" publicado este viernes por el Banco de España, la creación de empleo también sufrirá un frenazo en el 2019 asociado, en parte, a la subida en un 22% del salario mínimo interprofesional para el 2019, hasta 900 euros al mes. Esta es una de las razones que ha llevado al Banco de España ha rebajar del 1,9% al 1,6% el crecimiento del empleo para al 2019 a pesar de que se mantiene el avance previsto para el PIB. En la práctica eso supone rebajar a unos 312.000 puestos la creación de empleo prevista para el 2019, unos 58.600 menos que en la previsión anterior del Banco de España. 

Así, según organismo, el crecimiento del PIB pasará del 2,5% en el 2018 al 2,2% en el 2019, mientras que la tasa del empleo bajará casi un punto, desde el 2,5% previsto para este año al 1,6% que se proyecta ahora para el próximo. "La desaceleración de la ocupación sería más intensa que la del producto en 2019, debido a que el escenario central de las proyecciones incluye los efectos de la subida anunciada, pero aún no aprobada, del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para ese año", afirma el Banco de España en su análisis.  "Con todo, la creación neta de puestos de trabajo propiciará descensos adicionales de la tasa de paro, hasta situarse, a finales de 2021, ligeramente por encima del 12 %", añade.

Frenazo notable

Según el análisis del Banco de España, la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento económico está "asociada al empeoramiento de los mercados exteriores, contrarrestada parcialmente, entre otros factores, por el efecto positivo de menores precios del petróleo". La desaceleración también es producto de la progresiva normalización de la política monetaria y la previsión de una subida de los tipos de interés.

Lo cierto es que tras un aumento del PIB del 3% en el 2017, la nueva previsión del 2,5% para el 2018 supone un frenazo notable de la senda de crecimiento, si bien el Banco de España subraya que las proyecciones "contemplan una prolongación de la actual fase alcista del ciclo" en un contexto "de continuación del tono acomodaticio de la política monetaria, de fortalecimiento de la situación patrimonial de los agentes y, en el corto plazo, de orientación fiscal expansiva, en línea con las medidas fiscales implementadas tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018, y de descenso reciente del precio del petróleo".

La ministra de Economía, Nadia Calviño, por su parte ha restado gravedad a la revisión de las previsiones del Banco de España y ha dicho que están "más o menos en línea con las del Gobierno". La ministra ha avanzado que cuando el Gobierno presente el proyecto de ley de Presupuestos del Estado del 2019 se actualizará el cuadro macroeconómico, dando a entender una posible revisión a la baja de las actuales previsiones del Gobierno, que incluyen una tasa de crecimiento del PIB del 2,6% para este año y del 2,3% para el próximo.

El 2019, se mantiene

La ausencia de revisión en el 2019 es consecuencia de varios factores cuyos efectos se contrarrestan. Por un lado -según el Banco de España-, el comportamiento actual de la actividad interna está siendo ligeramente más dinámico de lo proyectado en meses previos, a lo que se unen los efectos positivos de la caída reciente del precio del petróleo. Por otro lado -añade- la valoración de los mercados exteriores es más negativa respecto a septiembre. Este último factor explica la revisión a la baja de 2020.

En las anteriores proyecciones económicas publicadas por el Banco de España en septiembre pasado, el organismo ya revisó en una décima su previsión de crecimiento de la economía española para el 2018, hasta el 2,6%. También se corrigió a la baja la previsión para el 2019, en dos décimas, hasta el 2,2% y se rebajó hasta el 2% la proyección para el 2020 (una décima menos que lo que se había previsto en junio)

Inflación descelerada

En el ámbito de la inflación, se prevé una desaceleración del índice armonizado de precios de consumo (IAPC) en los próximos trimestres, ligada a una menor contribución del componente energético.

En términos de la tasa de variación media anual, el IAPC crecería un 1,8 % en 2018, y su avance se moderaría hasta el 1,6 % en 2019 y 2020. En 2021, se proyecta un ligero aumento de la inflación hasta el 1,7 %. Las revisiones de las proyecciones de inflación son modestas -una décima a la baja en 2019 y otra al alza en 2020-, como reflejo principalmente de la nueva senda esperada del precio del crudo a partir de los futuros de esta materia prima.