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entorno laboral

Sánchez recibe a unos agentes sociales a punto de un pacto salarial

El presidente pretende animar a patronal y sindicatos a avanzar en la negociación colectiva

La pretensión socialista de una nueva reforma laboral alienta a UGT y CCOO e inquieta a CEOE

Pedro Sánchez, en la Moncloa. 

Pedro Sánchez, en la Moncloa.  / JOSÉ LUIS ROCA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, espera poder dar un impulso renovado al diálogo social y para eso ha convocado este miércoles en La Moncloa a los líderes de CCOO y de UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y a los presidentes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi.

Se trata de una primera toma de contacto del nuevo Gobierno con los agentes sociales en la que también estará presente la nueva ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio.

Sindicatos y empresarios llegan a esta reunión sin un acuerdo de negociación colectiva bajo el brazo, aunque sí cerca de alcanzarlo. El acercamiento entre las partes han llevado a CCOO y UGT a suspender las movilizaciones que tenían programadas para el próximo sábado, 16 de junio, aunque el presidente de CEOE, Juan Rosell ha dicho después que no entiende los motivos de tal optimismo.

Se espera que el presidente del Gobierno haga un llamamiento a todos ellos para que en el marco del diálogo social logren cerrar lo antes posible un acuerdo salarial que, según el programa socialista, permita la recuperación de las rentas de los trabajadores. 

Reforma laboral

Lo cierto es que patronal y sindicatos llegan con ánimo bien distinto a esta reunión. Los primeros, con inquietud, casi a la defensiva. Los segundos, con altas expectativas.

La pretensión socialista de acabar con los principales aspectos de la reforma laboral que impulsó el PP alienta a las organizaciones sindicales al tiempo que inquieta a las patronales CEOE y Cepyme. Mientras los sindicatos quieren derogar los aspectos centrales de la reforma laboral de 2012, los empresarios son partidarios de mantenerla. La nueva ministra de Trabajo ya ha dicho que su intención es cambiar aquellos elementos de la reforma que más daño han causado a los trabajadores, si bien el Gobierno es consciente de que con su exigua minoría parlamentaria no podrán sacar adelante ninguna medida que no goce antes de un acuerdo en el marco del diálogo social.

"Ha habido un cambio de Gobierno y se nos ha convocado a diversas reuniones donde queremos palpar cuáles son las intenciones y las propuestas que pretende llevar adelante el Gobierno", apuntó este martes el secretario general de CCOO, Unai Sordo, en un acto homenaje a Josefina Samper. 

"Vamos a esa reunión para escuchar, pero también queremos trasladar al presidente que es muy importante no cometer errores en la legislación laboral que frenen la creación de empleo", adelantaron fuentes de CEOE. No todo es inquietud en la patronal. La apuesta económica del Gobierno con la creación de nuevos ministerios de Industria,de Energía o de Ciencia han sido aspectos muy bien recibidos en la parte empresarial.

Expectativas sindicales

Las expectativas sindicales respecto del nuevo Gobierno son elevadas. De entrada, UGT considera imprescindible acabar con las reformas laborales de 2010 y 2012, la derogación de la reforma de pensiones de 2013, la aprobación de una ley de igualdad salarial y una ley de igualdad de oportunidades, así como una profunda reforma fiscal que favorezca el reparto de la riqueza o el impulso de una ley de ingresos mínimos, según desgrana el lider de ugetista, Pepe Álvarez, en su blog sindical.

Nuevas reuniones esta semana

Después de la reunión de este miércoles en La Moncloa, los líderes sindicales y empresariales ya tienen previsto un nuevo encuentro de alto nivel esta misma semana para tratar de dar un nuevo impulso al acuerdo de negociación colectiva en el que están empantanados desde hace más de un año.

La guerra de nervios propia de la fase final de una negociación está provocando llamativos contrastes. Mientras que los sindicatos, optimistas, han desconvocado las movilizaciones previstas para este sábado en previsión de un mejor clima negociador, el presidente de CEOE, Juan Rosell, ha mostrado su extrañeza por ello. "Habría que preguntar a los sindicatos primero, por qué convocan y segundo, por qué desconvocan", dijo el empresario con tono airado este martes.

Lo cierto es que el acercamiento en las cuestiones salariales del pacto parece bastante evidente si bien persisten desacuerdos en temas como absentismo o formación profesional. Para el Gobierno de Sánchez, un acuerdo social en estas primeras semanas constituiría un importante golpe de efecto, pese al nulo concurso del Ejecutivo.