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SERVICIO POLÉMICO

Uber pierde la licencia para operar en Londres

La autoridad del transporte local deniega la renovación del permiso a la firma de EEUU

Josep M. Berengueras

Uber pierde la licencia para operar en Londres

Duro golpe para UberTransport for London (TFL), la autoridad del transporte de la capital británica, ha denegado la renovación de la licencia de operador de alquiler privado de vehículos a Uber, por lo que la firma deberá cesar el servicio el próximo 30 de septiembre. La compañía ha anunciado que recurrirá.

"La regulación sobre operadores de taxi y de alquiler privado de Londres está diseñada para garantizar la seguridad de los pasajeros. Los operadores privados de alquiler deben cumplir con normas rigurosas, y demostrar a la TFL que lo hacen para poder operar. TFL también debe estar segura de que un operador es apropiado para tener la licencia", asegura el organismo en un duro comunidao.

Falta de responsabilidad

En la nota, la TFL asegura que considera que "el enfoque y la conducta de Uber demuestran una falta de responsabilidad corporativa en relación a varias cuestiones que ponen potencialmente en riesgo la seguridad pública". Entre estas razones, cita la forma de "denunciar delitos penales graves", "cómo se obtienen los certificados médicos" o el uso de un software que permite bloquear el acceso de las autoridades a los datos de la app.

Más de 40.000 conductores privados con licencia operaban con Uber en Londres. En el Reino Unido, los particulares pueden operar con apps como Uber u otras empresas con sus vehículos particulares, pero deben obtener una licencia de conductor privado que otorga Transport for London. Esta licencia, sin embargo, es fácil de obtener y asequible para los conductores: solo cuesta unos 400 euros. Las empresas que quieren operar el segmento del transporte también deben obtener una licencia, que es la que ahora TFL ha retirado a Uber.

La compañía tiene ahora 21 días para apelar la decisión. Según la TFL, la compañía podrá seguir operando mientras el proceso de apelación no se resuelva. Uber, mientras, ya ha anunciado que recurrirá.

"Los 3,5 millones de londinenses que usan nuestra app y los más de 40.000 conductores profesionales que confían en Uber para ganarse la vida deben estar atónitos ante esta decisión. Con su intención de prohibir nuestra aplicación, Transport for London y el alcalde de la ciudad ceden ante un reducido grupo de personas que pretenden limitar la libertad de elección de los consumidores. Si se confirma esta decisión, los más de 40.000 conductores profesionales que hoy operan en Londres perderán su trabajo y los londinenses perderán una alternativa de transporte práctica y accesible. Vamos a recurrir de inmediato esta decisión en los tribunales para defender el sustento de todos los conductores y la libertad de elección de los millones de londinenses que usan nuestra aplicación", ha destacado Tom Elvidge, Director General de Uber en Londres.

Reacción del alcalde

"Quiero que Londres esté a la vanguardia de la innovación y las nuevas tecnologías y sea un hogar para nuevas empresas que ayudan a los londinenses con servicios mejores y más asequibles. Sin embargo, todas las empresas en Londres deben cumplir con las normas y los altos estándares que demandamos, sobre todo cuando se trata de la seguridad de los clientes. Proporcionar un servicio innovador no debe ser a expensas de la seguridad del cliente. Apoyo plenamente la decisión de TFL", ha asegurado el alcalde de la ciudad, Sadiq Khan.

La licencia de Uber para operar en Londres expiró el pasado mayo, pero fue prorrogada durante cuatro meses mientras el regulador debatía sobre si concederle o no la renovación durante otros cinco años de la licencia.

Como en otras ciudades europeas -en España opera con licencias VTC solo en Madrid, pues en Barcelona no encuentra suficientes licencias disponibles-, el modelo de Uber había despertado el recelo y las protestas de varios colectivos, entre ellos los taxistas. El presidente de la comisión parlamentaria sobre taxis, el laborista Wes Streeting, alabó "la valiente decisión" de TFL, y recordó que, en el Reino Unido, Uber no denunció apropiadamente presuntos delitos de violación y abuso sexual a pasajeros y ha sido, además, demandada por sus empleados por no garantizar los más básicos derechos laborales.

La decisión de Londres puede servir, además, de modelo para otras ciudades que recelan del servicio de Uber. Mientras, en Europa, se espera la sentencia final del TJUE sobre si Uber es una compañía de transporte o una plataforma digital.