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Los madrileños son los que más cuota media del IRPF pagan

Los catalanes se sitúan en el segundo puesto, seguido por los baleares

La capital española concentra sedes de compañías y salarios más altos

Agustí Sala

El ministro Cristóbal Montoro y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la semana pasada, con los expertos que han elaborado el informe sobre la financiación autonómica.

El ministro Cristóbal Montoro y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la semana pasada, con los expertos que han elaborado el informe sobre la financiación autonómica. / EFE / Emilio Naranjo

Los madrileños son los que mayor cuota media del impuesto de la renta (IRPF) pagan en España. Les siguen los catalanes y, como terceros, los habitantes de Baleares. Los primeros cargaron en el 2014, el ejercicio que se ha analizado, con una cuota media de 7.397 euros, que supone el 25,82% del total; los segundos, con 5.855 euros, el 21,91% del total; y los terceros, con solo el 2,53% del total, soportan una cuota media de 5.043 euros, según la memoria tributaria del IRPF del ejercicio del 2014, que elaboran el Departamento de Econometría, Estadística y Economía de la Universitat de Barcelona (UB) y la dirección general de Tributos de la Generalitat.

Esta distribución tiene cierta 'trampa'. Y es que el diferencial entre los madrileños y los catalanes y el resto de autonomías de régimen común (todas menos Euskadi y Navarra) tiene una explicación. La capital de España no solo concentra las sedes de las grandes empresas, que tributan por el impuesto de sociedades, sino que estas practican las retenciones en las nóminas en sus cuarteles generales, por lo que estos ingresos se computan como generados en Madrid, aunque los empleados estén en otros territorios.

Además cuenta con una mayor frecuencia de salarios altos, al tener la sede central una mayor concentración de directivos y personal con salarios elevados. Los salarios medios en Madrid el año pasado eran de 27.302,70 euros anuales, frente a los 24.211,16 de Catalunya y la media española de 22.771,03, según la encuesta anual de coste laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En cuanto a los rendimientos del trabajo en el IRPF en el 2014, la media en Madrid era de 24.881 euros, con un peso sobre el total del 22,03%, dos puntos por encima de Catalunya, con una media de de 20.816 euros, según la memoria tributaria. Por todo ello, a pesar de que los tipos del impuesto son más bajos en Madrid que en el resto de autonomías, con diferencias de hasta tres puntos en los tramos más altos con respecto a Catalunya, recauda más.

Efecto capitalidad  

Este factor de capitalidad lo recordó hace unos meses el catedrático y miembro de la comisión de expertos para la reforma de la financiación autonómica, Guillem López Casasnovas. En una conferencia en el Col.legi d'Economistes de Catalunya avanzó que en uno de los estudios realizados en el seno de la comisión bilateral que constituyeron Catalunya y Baleares sobre financiación autonómica, se revelaba que la Comunidad de Madrid recauda en el impuesto de la renta (IRPF) por habitante 250 euros más de los que le corresponderían gracias al efecto capitalidad. Eso se debe a retenciones practicadas en ese territorio en nóminas de empleados que están en otras zonas del país.

Déficit fiscal

En todo caso, el resultado de la distribución de las cuotas medias es una casi réplica del déficit fiscal, el desfase entre lo que se recauda en los territorios mediante impuestos y lo que estos reciben a cambio en forma de inversiones y gasto del Estado. El que publicó hace dos años el ministerio de Hacienda con un método creado por un grupo de expertos encabezado por Ángel de la Fuente, actual director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), situaba a Catalunya en el tercer puesto, con un déficit fiscal de 8.800 millones de euros, el 4,53% del producto interior bruto (PIB), frente al de 1.511 millones de Baleares, pero que supone el 5,84% del PIB. A Madrid le adjudicaba un desfase de 17.591 millones, el 9,07% del PIB.

Aunque supone reconocer que existe este desfase entre lo que se aporta y lo que se recibe, los cálculos de la Generalitat -el último se llevó a cabo el año pasado con datos del 2012-, lo situaban muy por encima, con el 7,5% del PIB (14.623 millones) o el 5,1% del PIB (10.030 millones), en función de la metodología de cálculo que se emplee.

En lo que respecta a las menores cuotas medias, también se reproduce lo que sucede en el déficit fical. Castilla-La Mancha, con 3.847 euros por contribuyente, ocupa el último puesto. El penúltimo y antepenúltimo son Extremadura y Castilla y León, con 3.870 y 4.252, respectivamente. Destaca Andalucía, en la parte baja de la tabla, con 4.308 de cuota media, cuando supone el 12,07% del total.

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