Ir a contenido

La hacienda catalana empieza a tramitar 2.500 multas de tráfico impagadas al mes

La ATC ha incorporado a 12 empleados de registros que realizaban trabajos para la administración tributaria

Salvadó: "No estamos haciendo ninguna base de datos para futuros impuestos. Ni lo hacemos, ni lo necesitamos"

Agustí Sala

Junqueras, izquierda, y Jané ern el acto de firma del convenio.

Junqueras, izquierda, y Jané ern el acto de firma del convenio. / ACN/RAFA GARRIDO

La Agència Tributària de Catalunya (ATC) ha empezado a gestionar unos 2.500 expedientes mensuales de multas de tráfico impagadas. Este es el fruto del convenio que han firmado el 'vicepresident' y 'conseller' de Economia, Oriol Junqueras, y el titular de Interior, Jordi Jané, que encomienda a la hacienda catalana la recaudación ejecutiva de esas deudas del Servei Català de Trànsit (SCT), de las que se ocupa hasta ahora la agencia tributaria estatal (AEAT) por cuatro millones de euros.

Este proceso de hace de forma gradual, un tiempo durante el cual la ATC se encargará del 10% del volumen total de expedientes y la agencia estatal del resto. Todo culminará el 1 de septiembre, a más tardar, con 25.000 expedientes mensuales para llegar a los 300.000 anuales que están previstos. Junqueras ha enmarcado este cambio en las "transformaciones" de la hacienda catalana para hacerla "una organización más eficaz y eficiente para las competencias que le son propias". Jané, por su parte, lo considera "un acto de normalidad en el ejercicio de las competencias que tiene la Generalitat por el Estatut del 2006".

MARCO LEGAL

Incidiendo en este punto, el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, saliendo de nuevo al paso de las declaraciones del exsenador de ERC, Santi Vidal, según las cuales el Ejecutivo catalán habría logrado datos fiscales de los contribuyentes ilegalmente, ha destacado que el Govern "no está haciendo ninguna base de datos para futuros impuestos, sino de los que ya gestiona. Tenemos una gran base de datos fiscales dentro del marco legal actual y estamos tratando de transformar la ATC en una administración tributaria muy potente. La ATC no requiere un censo fiscal para recaudar los impuestos que hoy no tiene. Ni lo hacemos ni lo necesitamos".

Salvadó ha anunciado que la ATC ya ha incorporado como interinos a 12 personas que realizaban el trabajo de grabación de datos en las oficinas liquidadores de los registros de la propiedad por encargo de la administración catalana. Estos trabajadores acudieron a un concurso a finales del año pasado, en el que su experiencia previa les daba puntos. El objetivo es realizar otros concursos entre abril y julio para incorporar 200 personas, a los que podrá concurrir el personal de los registros, que en octubre dejarán de recaudar los tributos cedidos de la Generalitat, como el sucesiones, y pasará a hacerlo directamente la ATC.

RECURSOS HUMANOS 

El 'vicepresident' ha asegurado que gracias a este tipo de actuaciones, con la recaudación ejecutiva de deudas que superan el ámbito competencial de otras administraciones, como los ayuntamientosdiputaciones o 'consells comarcals', superará el ámbito de lo que hacen otras autonomías, pero en el marco legal, no como hasta ahora. 

La Generalitat ya había empezado a realizar la recaudación ejecutiva con sus propias deudas. En el 2015 se ejecutaron 19.000 deudas pequeñas y en el 2016, 59.000 más complejas, que han implicado incluso embargo de cuentas y sueldos. A partir de julio serán embargos más masvios y sobre cualquier tipo de propiedad, como preveía la hoja de ruta del Ejecutivo catalán.

Junqueras ha aludido a las otras transformaciones de la ATC. Una de ellas afecta a los recursos humanos, ya que pasará de los 321 empleados de hace un año, a 700 en julio y 800 pasado el próximo verano, así como el despliegue territorial. Precisamente este viernes inaugurarán una oficina en la Vila Olímpica de Barcelona para dar "un servicio adecuado y de proximidad".

Y la cuarta transformaciones es de carácter tecnológico, con el programa e-Spriu, para poder llevar a cabo embargos y nuevas funcionalidades. Salvadó ha afirmado que al final del proceso habrá unas 100 personas dedicadas a las funciones de recaudación ejecutiva.