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Monte dei Paschi se ve abocado al rescate

El consejo del banco renuncia a mantener la ampliación de capital prevista mientras el Gobierno se reúne de urgencia

Rossend Domènech

 Oficina del Monte Dei Paschi en Roma.

 Oficina del Monte Dei Paschi en Roma. / REUTERS / MAX ROSSI

El banco Monte dei Paschi di Siena (MPS), cuyo consejo de administración se ha reunido este jueves, ha arrojado la toalla sobre la posibilidad de recapitalizarse a través del mercado y se encamina hacia el rescate público. El Gobierno italiano celebra esta noche una reunión extraordinaria para tomar una decisión sobre su papel en el salvamento del banco.

Con créditos fallidos en su haber por al menos 15.000 millones de euros y una recapitalización que ha cosechado solo unos 2.000 millones de euros frente a los 5.000 necesarios, el banco en activo más antiguo del mundo debía comunicar oficialmente su decisión de llamar a la puerta del Estado.

Según los análisis que hacen la mayoría de las fuentes financieras italianas, el Gobierno "no lo tiene ni lo tendrá tampoco fácil", ya que el rescate no puede vehicularse a través de esta fórmula porque las ayudas estatales a los bancos están prohibidas en la Unión Europea (UE). Eso dejaría en el aire los créditos fallidos, que algunas fuentes no cifran en 15.000 millones si no en 27.100 millones.

FECHA LÍMITE

Por otra parte, el Banco Central Europeo (BCE) no ha transigido sobre la fecha del 31 de diciembre como final del plazo para la salvación del banco. De todas formas algún tipo de intervención inmediata del Estado para asegurar la liquidez constituiría el inicio de una esperada salvación y permitiría prolongar los plazos entre dos y tres meses más.

Las acciones de MPS han perdido este jueves el 7,5% en la bolsa de Milán, hasta situarse en el precio más bajo desde que cotiza en bolsa en 1999. Y eso se añade a los descensos que registra a diario y también a los tejemanejes que varios actores del caso estarían haciendo, jugando a la rebaja, o no habiendo puesto todas sus cartas sobre de la mesa.

ESCASO ENTUSIASMO

Una de ellas, denunciada diversas fuentes, consistiría en que el MPS habría ocultado, silenciado u omitido que los fondos encargados de organizar toda la operación de salvamento a través del mercado –Atlante, gestionado por Qaestio— ya habían previsto la intervención del Estado desde el principio. De ser así, se explicaría el escaso entusiasmo con el que los posibles inversores privados han respondido a la recapitalización, ya que sabían de antemano que la entrada del Estado estaba cantada.

El fallido aumento de capital es solo uno de los elementos de toda la operación que conlleva el salvamento del MPS, ya que también son importante los créditos fallidos, sean 15.000 o 27.100 millones. El MPS había firmado un contrato con JP Morgan para un crédito puente para ceder, antes de fin de año, los créditos irrecuperables.

El fondo Qaestio primero calló y después explicó que había colocado sobre la mesa los 1.500 millones anunciados al inicio. Pero, de acuerdo con lo que el MPS reveló tan solo dos días atrás, dicha participación preveía "una adhesión de parte del Estado por un total no superior a los mil millones". Eso excluía obviamente cualquier tipo de ayuda pública extraordinaria. La conclusión que se vislumbra es que, o entra el Estado en el banco, o bien la operación de salvación y rescate, salta por los aires. El gobierno de Paolo Gentiloni, la Comisión, en Bruselas y el BCE, en Fráncfort, tienen la última palabra.