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El choque de Arabia Saudí e Irán dinamita el pacto para el petróleo

Riad imposibilita un acuerdo al exigir que Teherán también congele su producción

El mercado del crudo estaba pendiente del resultado de la cumbre de Doha

Agustí Sala

El ministro saudí del Petróleo, Ali al-Naimi, segundo por la derecha, a su llegada a la cumbre de Doha.

El ministro saudí del Petróleo, Ali al-Naimi, segundo por la derecha, a su llegada a la cumbre de Doha. / Jon Gambrell

Las perspectivas de un acuerdo para congelar o reducir la producción de petróleo en la cumbre celebrada este domingo en Doha (Catar) se han desvanecido. La reunión ha finalizado sin acuerdo. Tras unos días en los que se vislumbraba la posibilidad de un pacto, Arabia Saudí, el principal exportador mundial, había enfriado la euforia que ha impulsado el precio del barril en los últimos días, al reclamar que el pacto lo firmen todos los países, incluido, Irán,.que estaba poco dispuesto a hacerlo tras conseguir que se levantara el embargo internacional que le afectaba.

De hecho, el inicio de la cumbre en la que participaban los países del cártel exportador, la OPEP y otros grandes productores ajenos a la organización, como Rusia México, se había demorado ante las demandas saudís de que Irán también moderara su producción. Y eso es algo a lo que Teherán no está  dispuesto, ya que su mayor objetivo es recuperar cuota en el mercado del petróleo. Por eso, la reunión, que inicialmente no tenía que ser muy larga, ha sido maratoniana, tensa y con un resultado final negativo.

Fuentes del sector aseguraron a Reuters que ahora deberán primero ponerse de acuerdo los países 13 países de la OPEP antes de convocar de nuevo a otros productores. Y eso podría demorarse hasta junio.  

Antes de la cita, un portavoz de la casa real saudí había afirmado que el país solo contendrá el bombeo de barriles si también lo hacen otros países productores, en declaraciones a Bloomberg. Y eso incluye a Irán, que había decidido no acudir a la cita de Doha.

NIVELES DE ENERO

Así las cosas, las posibilidades de un acuerdo para congelar la producción a los niveles de enero pasado hasta el próximo mes de octubre, pendieron todo el día de un hilo. Hasta que este se rompió. Este fracaso podría provocar un nuevo derrumbe de los precios como sucedió en noviembre del 2014, cuando la OPEP decidió que no era necesario reducir la producción. En febrero pasado, un grupo de productores (Arabia Saudí, Rusia, Catar y Venezuelapactaron congelar la oferta, pero los efectos de esa iniciativa fueron muy limitados. Los mercados estaban muy pendientes del resultado de la cumbre de Doha.

Los saudís estaban dispuestos a contener la oferta diaria a unos 10,3 o 10,4 millones de barriles diarios, solo si el resto de productores también congelan su actividad, según declaró el príncipe Mohamed bin Salman en una entrevista el jueves pasado. Para Riad, aceptar la congelación de la oferta supone admitir implícitamente que la estrategia de dejar caer los precios para expulsar a los productores de EEUU, que utilizan la fracturación hidráulica o 'fracking', puede causarle tanto a Arabia Saudí como a sus socios más daños que beneficios.

Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de un menor crecimiento global y las de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sobre un descenso de la demanda hacen que congelar la oferta de petróleo tal vez no sea suficiente para impulsar al alza el precio del barril de crudo, según estiman los expertos. Ante el desplome de los precios, la mayoría de productores han bombeado al máximo de su capacidad para maximizar los ingresos.

RECUPERACIÓN

En todo caso, la guerra de declaraciones entre los saudís y su principal rival en la zona no presagiaban nada bueno antes de que los participantes trataran de sellar un comunicado conjunto. El resultado de la cumbre podría frenar la recuperación experimentada por el petróleo. Desde el pacto de febrero pasado, la cotización del barril ha subido el 30% y, desde que Rusia anunciara un preacuerdo con Arabia Saudí en vísperas de la cumbre de Doha esta misma semana, el Brent, la calidad de referencia en Europa ha alcanzado el precio más elevado en lo que va de año, por encima de los 44 dólares.

"Si los principales productores no congelan la producción, nosotros no lo haremos". Este era el mensaje saudí. La cumbre de Doha solo adquiría relevancia con un acuerdo para congelar la producción. Pero también si no lo había porque, en ese caso, la cotización del crudo se puede volver a desplomar a partir de este lunes.

El representante de Ecuador ante las organizaciones internacionales en Viena Marcelo Pastor Morris había precisado antes del encuentro que la decisión de Irán de no tomar parte en la cumbre había provocado "algunas reacciones negativas de algunos países". A su juicio la presencia de Teherán era de "vital importancia" para restablecer los precios. En la reunión de Doha se tenía que evaluar también el acuerdo alcanzado en febrero por Arabia Saudí, Catar, Rusia y Venezuela. El objetivo era reducir la oferta en un mercado sobresaturado para frenar la bajada del precio del crudo.

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