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La vida es en Madrid y en Catalunya el 30% más cara que en Extremadura

Las diferencias en los precios empeoran el trato a las comunidades que más aportan, según un estudio

Mas-Colell propone una alianza con Madrid para mejorar el sistema de financiación autonómica

AGUSTÍ SALA / BARCELONA

Llenar la cesta de la compra es el 28,2% más caro en Catalunya que en Extremadura. Pero aún lo es más en Madrid, el 34,2%. Estas son las dos comunidades de régimen común con el coste de la vida más elevado, el 8,5% más que la media española la primera y el 14,5% la autonomía que alberga la capital del estado.

Son conclusiones que no por obvias -las zonas más ricas suelen ser también las más caras- dejan de ser importantes para la estrategia del Govern y que se recogen en el estudio Estimació de les paritats de poder adquisitiu per a les comunitats autònomes espanyolesrealizado por los profesores Àlex Costa, Jaume García, Xavier López i Josep Lluís Raymond. Es el primer trabajo de estas características encargado por una autonomía.

El conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, aprovechó el informe para cargar contra el sistema de financiación y para volver a reprochar la falta de interés del Gobierno central por facilitar datos para calcular diferencias de coste de la vida entre autonomías o para elaborar las balanzas fiscales (la relación entre lo que aportan en impuestos y lo que reciben en inversión y gasto público los territorios).

El titular de Economía argumentó que «el coste de la vida es más alto en Madrid Catalunya. Y cuando se ajusta lo que se recibe por el modelo de financiación por poder adquisitivo, tenemos inversiones de orden realmente curiosas: Madrid pasa de ser el primer contribuyente a último receptor y Catalunya, de tercero a penúltimo».

Mas-Colell incluso lanzó un mensaje a la presidenta de la Comunidad de MadridCristina Cifuentes (PP). «Yo diría a la señora Cifuentes y su equipo ¿por qué no hablamos de ello?». Agregó: «He leído recientemente en la prensa que la nueva presidenta de Madrid decía que en financiación no tenía ningún problema en trabajar con Catalunya. Nosotros tampoco lo tenemos. El poder adquisitivo es un ejemplo de que Madrid y Catalunya pueden tener situaciones e intereses similares».

El estudio revela que el índice de precios para Catalunya se sitúa en 108,5, sobre una base 100 que es la media española. Eso significa que comprar el mismo bien cuesta el 8,5% más que en el conjunto de España. Dentro del régimen autonómico común, Madrid es la comunidad más cara, con el 14,5% por encima de la media. Al otro lado se sitúa Extremadura, con un nivel 80,3; lo que significa el 19,7% por debajo de la media; seguido por Canarias (83,1) y Castilla y León (84,8).

PARIDADES DE COMPRA

Según el estudio, cuando se aplican las paridades de poder de compra (comparación teniendo en cuenta el coste de la vida) al ranking del PIB per cápita, Catalunya pasa de la cuarta a la séptima posición. El mayor impacto se produce en la aplicación al modelo de financiación con los datos del 2012. Cuando se contabiliza el coste de la vidaCatalunya pasa de tercero en aportación a receptor número 14; y Madrid, de primer contribuyente a receptor número 15. En cambio, Extremadura pasa de contribuyente número 14 a primer receptor.

Así, con una aportación por habitante de 2.253 euros, Catalunya es el tercer contribuyente al sistema de financiación, mientras que cae al décimo puesto, con 2.125 euros si se estima lo que recibe nominalmente en forma de inversiones y gasto público. Si se tiene en cuenta el coste de la vida, la cifra desciende a 1.959 euros, hasta el penúltimo lugar.

Madrid, como primer contribuyente, con 2.574 euros, baja hasta el último puesto (15) entre las autonomías de régimen común al tenerse en cuenta el coste de la vida, con 1.775 euros. La segunda en aportación por habitante, Baleares (2.347 euros) desciende hasta el puesto 11, hasta 2.174 euros. En cambio, Canarias, que es la que menos contribuye (790 euros por habitante) asciende hasta el puesto nueve como receptora, con 2.321 euros. Extremadura, que es la penúltima comunidad en aportación (1.444 euros por habitante) se sitúa en el primer puesto como receptora, con 3.131 euros.

Los autores del estudio recordaron que la Unión Europea aconseja a los estados que calculen la paridad de poder de compra , «ya que es una herramienta muy útil para diseñar políticas adecuadas de cohesión social». Reino Unido, Alemania e Italia ya han hecho estimaciones regionales de este tipo.