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IDEAS DE NEGOCIO

Cereales para crecer

Tras la entrada de Inveready en el capital, Agrasys encara una nueva etapa de expansión en Alemania y Francia para desarrollar y licenciar su hibridación entre trigo duro y cebada silvestre, el Tritordeum

AGUSTÍ
SALA

La actividad de Agrasys «nada tiene que ver con los transgénicos». «Lo que hacemos es seguir los pasos y cruces que se producen en la naturaleza», explica Pilar Barceló, directora general de Agrasys y uno de sus siete socios fundadores. Tras la reciente entrada en su capital por parte de Inveready, con 500.000 euros, la compañía encara una nueva fase marcada por la expansión hacia Alemania y Francia para desarrollar y licenciar sus variedades de cultivo de valor añadido.

El pilar de la firma es hasta ahora el Tritordeum, un nuevo tipo de cereal resultante de la hibridación entre trigo duro y una especie de cebada silvestre. Este cereal, que está en el mercado desde el 2013, contiene varios rasgos funcionales y nutricionales que permiten el desarrollo de productos alimenticios saludables e innovadores que abarcan desde el pan hasta la pasta o la cerveza.

Además, el Tritordeum tiene muchas ventajas, explica. «Tiene mucho menos gluten indigestible, con lo que, en el producto final, puede contar con hasta el 60% menos de este componente que en los otros cereales», afirma Barceló.

«Ahora hay que pasar a la fase industrial del negocio y ampliar el ámbito de actuación», agrega. La inyección de recursos permitirá, entre otras cosas, ampliar plantilla. De hecho, a lo largo de este año se incorporarán cuatro personas más (una de ellas ya lo ha hecho, como es el caso de Xavier Alonso, responsable de márketing digital) al equipo de cinco que trabaja en la sede central de la compañía en el Parc Científic de Barcelona (PCB), en el que están también Etienne Vassiliadis, responsable de desarrollo de negocio, y Verónica Guerra, responsable de comunicación y márketing. Además otros cuatro y dos de los socios trabajan en el principal centro para las actividades de la empresa en investigación y desarrollo (I+D) en mejora y biotecnología, en el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) de Córdoba, en Andalucía.

Agrasys «ha tenido que crear toda la cadena de valor, desde el agricultor, hasta la harinera, etcétera», asegura. Y el reto es que todo el engranaje funcione. Según Barceló, «el que más arriesga y también el que más está dispuesto está a innovar es el productor».

En esta primera fase de la compañía proveen a hornos artesanos y ahora se trata de entrar en el negocio de los industriales, semindustriales y artesanos, que son prescriptores, como Bellsolà. También han empezado a trabajar con súper y grandes superficies, que puede suponer otra importante vía de negocio para la empresa.

Tritordeum es una combinación natural de trigo duro y cebada silvestre con propiedades beneficiosas para la salud desarrollado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y es que Agrasys surgió del este organismo público, fundada como empresa en el 2005 por un grupo de científicos del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba (IAS-CSIC) y de la industria.

La ventas de Agrasys el año pasado fueron de 130.000 euros. Para el ejercicio actual sus perspectivas son positivas y esperan alcanzar los 500.000 euros con el objetivo de obtener unos resultados de explotación positivos a finales del 2016 o, como mucho, a principios del 2017.

En España trabajan con un total de cinco productores, además de con cinco harineras. A su vez en Portugal tienen otro productor, dos en Italia y uno en Turquía. Su objetivo es concentrarse en el mercado europeo a lo largo de los próximos dos años, explica Barceló.

La directora general descarta nuevas ampliaciones de capital en un futuro próximo porque diluyen la participación de los socios. Ningún accionista individual tiene la mayoría. En total son nueve, de los que siete son socios fundadores y otros dos son capital riesgo, uno de ellos Inveready y el otro es Uninvest, que entró en la empresa en el 2008 y también lo ha hecho en la ampliación que ha dado entrada al fondo Inveready Innvierte Biotech II.

En la actualidad aún se ocupan de la producción porque «es la manera de aprender las necesidades del mercado», explica Barceló. Pero este podría ser el último año en que lo hacen y puedan dedicarse ya a vivir de cobrar los royalties por licenciar sus productos. Su modelo de negocio, en todo caso, no se queda en los royalties por las semillas, sino que llega hasta las harinas.