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APUESTA INDUSTRIAL POR ESPAÑA

Un siglo de Novartis

La farmacéutica suiza cumple 100 años de presencia industrial en Catalunya con nuevos proyectos

La compañía compite por una inversión para ampliar la planta de Barberà del Vallès

EL PERIÓDICO
BARCELONA

Los avances en los tratamientos farmacológicos han permitido alargar la esperanza de vida en las últimas décadas. Sin embargo, llegar a 100 años es todavía hoy un hecho poco frecuente. Lo mismo se puede decir de un grupo industrial que alcance una presencia ininterrumpida en España de un siglo. La multinacional suiza Novartis es una de las pocas compañías que forman parte del club selecto de las industrias que llevan produciendo en España desde hace como mínimo 100 años.

«Llevamos 100 años en España, concretamente en Catalunya. Hace 100 años no había ninguna empresa farmacéutica instalada aquí. El hecho de que hubiera una industria de colorantes en Catalunya llevó a la industria farmacéutica a la búsqueda de propiedades terapéuticas de algunos colorantes químicos como el mercurio cromo», explica Jesús Acebillo, presidente de Novartis España.

«Cien años dan mucho de sí -añade el directivo-. Hemos vivido dos guerras europeas y una guerra civil y hemos seguido aquí. Vale la pena tenerlo en cuenta en momentos de inestabilidad política. Por eso nuestro grupo tiene un modelo de compromiso a largo plazo con un modelo de negocio integrado, no puramente comercial. Hemos tenido la oportunidad de comprar factorías y eso ha permitido fabricar materias primas y productos acabados para exportar. Esas actividades suponen un compromiso local que genera empleo».

El grupo cerrará el 2013 con una plantilla global de 2.894 trabajadores, lo que supone un incremento del 34% desde el 2010, gracias a la integración de Laboratorios Alcón y al aumento de la capacidad productiva en las cinco factorías de Barberà del Vallès, Les Franqueses, Palafolls y El Masnou. Esas plantas dan trabajo a unas 1.200 personas.

A pesar de la crisis, Novartis España llega al hito del centenario con el mantenimiento de importantes planes de inversión industrial, que han crecido el 84%, y en investigación y desarrollo que suman una media de 100 millones anuales. Y además con una previsión de acabar este ejercicio con los mismos ingresos del 2012, que ascendieron a 1.396 millones. «Nos gustaría mantener el nivel de inversiones en los próximos tres años», afirma Acebillo, que avanza que compiten por un nuevo proyecto industrial para Barberà del Vallès.

En esa planta está en marcha la primera fase de una inversión de 60 millones para crear una nueva fábrica de cápsulas para inhalación que ha permitido contratar a 70 empleados. La segunda fase del proyecto, que se materializará entre el 2014 y el 2016, depende de la competitividad de las instalaciones y la plantilla. «La segunda fase tiene que empezar en el 2014. Dependerá de la evolución de la economía, de que seamos competitivos. Siempre competimos con otros potenciales rivales. Es importante que la primera fase vaya bien», destaca.

El nuevo proceso por captar la inversión en juego muestra las complicaciones crecientes en un entorno de globalización. «Cada vez competimos con más países -dice Acebillo-. Se ha abierto la competencia a los países emergentes, con costes muy competitivos y buena tecnología. No es fácil invertir en un entorno hostil por la regulación del mercado farmacéutico. Nos podrían ayudar más».