11 jul 2020

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CIUDAD

Enigmas urbanos

Una escritora destapa la ciudad inédita en 'Cien cosas que hacer en Barcelona...' tras recorrer todos sus barrios a pie. Destaca la historia de 'El Santet', cuya tumba atrae a los peregrinos

BEATRIZ PÉREZ
BARCELONA

Llevaba toda la vida viviendo en Nou Barris, pero un día se dio cuenta de que no conocía la ciudad. «Así que el verano de hace dos años decidí pateármela y hablar con la gente», cuenta la escritora Isabel del Río (Barcelona, 1983), licenciada en Filosofía por la Universitat Autònoma. Fue así como nació su libro 100 cosas que hacer en Barcelona al menos una vez en la vida (Lectio Ediciones). «Es también un libro para la gente que vive en Barcelona y en el que recopilo pequeñas y raras historias», explica. Son anécdotas y leyendas, algunas de exorcistas y otras de vírgenes, que también forman parte del encanto de la ciudad y que, sin embargo, poca gente conoce, como la que protagoniza El Santet del Poblenou.

La lápida de los deseos

«De la historia de El Santet de Poblenou me habló el escritor Francesc Miralles», recuerda Isabel. «Me pidió que le consiguiera documentación sobre el cementerio de Poblenou, donde está la tumba de El Santet». Según cuenta la escritora, la historia se remonta a principios del siglo XX. Francesc Canals Ambrós era un chico normal, nacido en 1877, que trabajaba en unos grandes almacenes. Dos cosas caracterizaban a Francesc, era «muy buena persona» y «podía leer el futuro». De hecho, él mismo predijo su propia muerte y un incendio que se produjo después de su fallecimiento. Fue una pérdida muy sentida, así que la gente comenzó a visitar su tumba en el cementerio de Poblenou. No se sabe quién fue el primero en pedir un deseo frente a su lápida, pero el rumor de que se había cumplido corrió rápidamente. Aun hoy, la gente acude al cementerio a pedir ofrendas a El Santet, pero estas «no deben estar relacionadas con el dinero, deben estar escritas en un trozo de papel y uno debe alejarse por el lado derecho de la tumba sin mirar atrás». Para Isabel del Río, El Santet de Poblenou es un santo «canonizado por el pueblo».

En 100 cosas que hacer en Barcelona al menos una vz en la vida, Del Río también cuenta la historia de la iglesia de Sant Just i Pastor, situada detrás del Ayuntamiento, en la plaza de Sant Jaume. En ella han encontrado la tumba de un rey visigodo de tradición masónica. Según la narra la joven, Gaudí venía todos los días a esta iglesia a rezarle a la Moreneta. «Cuando entras en Sant Just i Pastor, te invade una especie de calma inexplicable», cuenta. «La explicación es que está situada sobre fuentes telúricas. Era habitual situar los templos dedicados a la Moreneta sobre ellas». Además, Sant Just i Pastor eran dos niños cristianos a los que, en época romana, se les pidió que abandonaran su religión. Se negaron y los mataron.