RUTA en el eixample

Mostradores muy sabrosos

Esquinas que despiertan el apetito. Hubo una época en la que muchas de las esquinas de Barcelona estaban ocupadas por colmados. Hoy, algunos de esos comercios de toda la vida siguen en pie mientras han surgido otros con productos de todos los rincones del mundo.

Mostradores muy sabrosos.

Mostradores muy sabrosos. / àlex bellart

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KARLA ARIAS ALVARADO

QUÍLEZ RAMBLA DE CATALUNYA. 63 La esquina con la historia más gustosa

Una de las esquinas más conocidas del Eixample es seguramente la de Aragó con la rambla de Catalunya. Ahí sigue en pie uno de los comercios centenarios de Barcelona, el colmado Quílez.

«Quílez fue una tienda de barrio donde los vecinos iban a hacer su compra diaria », explica el director Faustino Muñoz. Pero naturalmente, las cosas fueron cambiando y con ellas también se fue transformando el colmado barcelonés.«Ahora la gente viene a pagarse un capricho o a buscar algún producto de más alta gama», añade Muñoz. Pero a pesar del paso del tiempo, la tienda guarda su encanto de antaño. Sus dependientes aún atienden con corbata y bata azul claro.

A diferencia de otros colmados Quílez, no tiene un producto estrella, aunque Muñoz presume que algunos proveedores le aseguran que en esa esquina«se vende más caviar que en todos los Corte Inglés de España». Pero Faustino Muñoz no se equivoca al decir que la gente conoce el colmado no por uno, sino por el conjunto de productos que ahí se encuentran, desde el más lujoso y caro hasta productos selectos a precios muy asequibles.

La esquina gurmet también cuenta con su propia marca, que etiqueta más de 200 productos. Una iniciativa que nació con el objetivo de controlar aún con más atención la calidad de los productos que tiene a la venta.«Prueba de ello es el jamón ibérico bellota Quílez»,dice Muñoz mientas explica que los cerdos se crían durante 4 y 5 años antes de llegar a la tienda.

BETLEM

GIRONA, 70

Legado familiar

Pocos transeúntes resisten la tentación de mirar los apetitosos productos que se exhiben en la esquina del colmado Betlem. Victor Ferrer Galán es dueño de la tienda desde hace cinco años, pero más que una propiedad, el Betlem es es un legado familiar.«Durante 50 años nos hemos dedicado a la alimentación» cuenta Ferrer. Con la llegada de esta generación a la tienda, cambió también su filosofía.«Yo quiero acercar el producto gurmet al ciudadano normal»explica el joven propietario. Para lograr su objetivo, Ferrer hace una selección personalizada de los productos.DELI ARGENTINA DR.LETAMENDI, 24 Sabores del Cono Sur

Marcelo Medino y David Parrado llegaron a Barcelona a estudiar y decidieron quedarse. Abrieron cuatro negocios ligados a su tierra natal: Argentina. En el 2007, tras el éxito de su primer restaurante inauguraron Delicatessen Argentina, un colmado lleno de productos de su país, con las más auténticas empanadas argentinas, los mejores cortes de carne y muchos otros productos como los alfajores, vinos y dulce de leche.«Recuerdo cuando iba a Argentina y traía hierba mate en la maleta», cuenta Medino en su tienda, donde impera el olor de empanadillas recién horneadas.

MÚRRIA

ROGER DE LLÚRIA, 85

Colmado modernista

En este colmado, con 110 años de historia, se confunde comercio con arte. En el interior hay pinturas de artistas reconocidos, pero su fachada modernista resume el arte de la tienda.«Nos gusta que el arte se mezcle con el placer para el paladar de nuestros productos»,explica su dueño, Joan Múrria. Y es que todo lo que se vende en este colmado centenario constituye una tentación para el paladar. En la tienda predomina el aroma de los mejores quesos, un producto que como muchos otros, atrae a clientes de todo el mundo en busca de una experiencia gurmet. DELIZIE

BALMES, 149

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Tradición italiana

Pastas, quesos, salsas, bases para pizza... una sola mirada al colmado Delizie y comienza un viaje gustativo a Italia. Hace cinco años, Marco Pizzuto, originario de Palermo encontró un local en la transitada calle de Balmes y abrió su tienda, especializada en los productos de su tierra, sobre todo en los de su natal Sicilia. «Es donde mejor se come en Italia», dice con orgullo. Sus principales clientes son catalanes, aunque«nunca faltan italianos». Todos buscan tanto los productos clásicos del país como otros que se han puesto de moda como el queso burrata.