Opinión | Carrascazos

Publicista
El Barça se cuela en la Oktoberfest, por Lluís Carrasco

Mesas abarrotadas en el Oktoberfest Barcelona de 2026, en la Fira Gran Via. / Jordi Bardajil
Acudimos con amigos a la Oktoberfest de Barcelona dispuestos a intentar olvidar que no había Barça el fin de semana, y descubrimos que, aunque el equipo no juegue, el Barça está en todos lados. ¡Qué enfermedad más maravillosa! La historia empezó en la mismísima puerta. El jefe de accesos, un amabilísimo David Arasa, me avisó de que no podía entrar con casco. Problema: tenía casco y ningún sitio donde dejarlo. Pero apareció el milagro blaugrana. David, que me había reconocido por seguirme en medios defendiendo nuestros colores, decidió intervenir al estilo 'Barça': solidaridad e imaginación, y me ofreció su propio coche para guardarlo. Y allí pasó la fiesta mi casco. Cosas que suceden cuando el barcelonismo se conecta regateando protocolos.
Aparecieron entonces dos colombianas de ensueño, Sharin y Adriana. Bellas por fuera, preciosas por dentro, y me ofrecieron una pulsera solidaria por el terremoto con los colores de Colombia explicándome, con una sonrisa pícara, que su bandera combina los colores del Barça y de Catalunya: azul, rojo y amarillo. Ya ven... en plena fiesta, entre cerveza, salchichas, música y miles de personas, el Barça volvía a aparecer. Empezaba a sospechar que aquello no era la Oktoberfest, sino una peña barcelonista camuflada.
Y entonces llegó el delirio. Recinto a petar entre acordes de música bávara imposible de corear al ser del todo desconocida. Pero daba igual. Bastaba con que uno de los 5.000 asistentes arrancara un "¡lo, lo, lo, lo, lo, lo, Barça!" para que la fiesta se viniera abajo. Y si aparecía un 'Un dia de partit', ya no había acordes germánicos que valieran. El folclore alemán podía esperar. El Barça no. Y con los cánticos culés, la masa enloquecía, la alegría se desbordaba y la cerveza volaba por los aires en forma de chaladura colectiva. Ese es gran el misterio de este club: incluso cuando no juega, juega. Y hasta en una fiesta sin fútbol, nos gusta que el Barça se cuele escondidito entre nosotros.
El calendario dirá que no había Barça. Yo les aseguro que sí.
Suscríbete para seguir leyendo
- Cristiano Ronaldo rompe con Portugal: abandona la concentración tras enterarse de que volvería a ser suplente
- La tercera gradería del Spotify Camp Nou, con aforo para 35.000 espectadores más, permanecerá cerrada al público toda la temporada
- La España de Lamine es una fiesta infinita
- España recibe a la Croacia de Modric instalado en la excelencia y con rotaciones
- Pogacar no convence al UAE y Eslovenia lo excluye del Europeo
- Los jugadores de Irlanda niegan el saludo a los israelís y bajan la cabeza ante el himno hebreo en el polémico partido de la Liga de Naciones
- El mundo se rinde a Lamine y le acerca al Balón de Oro: '¡Súper Yamal!
- Vaya lío se organizará si no le dan el Balón de Oro