REVOLUCIÓN EN MONTILIVI

Deconstrucción del asombroso Girona de Míchel

Girona, el laboratorio del éxito de un club pequeño que desafía a Barça y Madrid

Otra remontada en la Copa ante el Orihuela (2-5)

Stuani alarga el sueño del Girona con otra increíble remontada sobre el Valencia (2-1)

Míchel: "Aleix se ha equivocado, espero que la gente en Girona sea solo del Girona"

Míchel y sus jugadores celebran el segundo gol de Stuani para derrotar al Valencia en Montilivi.

Míchel y sus jugadores celebran el segundo gol de Stuani para derrotar al Valencia en Montilivi. / Efe

Marcos López

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En Montilivi se ha asistido con asombro, el Girona está en la cima de la Liga empatado a puntos con el Madrid, a una silenciosa revolución que ha gestado un equipo que ya es inolvidable. Y en tiempo récord. Apenas cinco meses. Inolvidable por su forma de jugar porque ataca en manada, marcando más goles (34) que Barça (28), o Atlético (30), aunque este lleve un encuentro menos. Tiene los mismos tantos que el Madrid (34) y con un partido menos el equipo de Míchel.

Inolvidable resulta también su destreza para defenderse con el balón y ese espíritu inyectado por Míchel, el líder de todo, que trasciende y emociona, capaz como ha sido de protagonizar hasta seis remontadas. Siete si se incluye la que firmó en Orihuela en la Copa del Rey (2-5).

Es una revolución futbolística porque se ha reconstruido con exitosa celeridad de cuatro ausencias tan capitales como las de Oriol Romeu (Barça), Santi Bueno (Wolverhampton), Taty Castellanos (Lazio) y Riquelme (Atlético), pilares del antiguo proyecto.

Míchel, el técnico del Girona, festeja con la afición en Montilivi el triunfo sobre el Valencia.

Míchel, el técnico del Girona, festeja con la afición en Montilivi el triunfo sobre el Valencia. / Efe

Pero el nuevo Girona se ha regenerado con audacia y valentía, signos de su juego que ha hecho girar la vista hacia Montilivi, lugar de culto del fútbol moderno. Algo grande ha pasado desde agosto hasta aquí, con la ciudad llenando el viejo estadio (no quedaba ni una entrada ante Athletic, lunes por la noche, ni frente al Valencia, que fue sábado al mediodía protagonista con otra remontada gracias a los dos goles de Stuani), mientras expertos europeos investigan el fenómeno del Girona.

Blind, en Montilivi pelea por el balón ante Iñaki Williams en el Girona-Athletic.

Blind, en Montilivi pelea por el balón ante Iñaki Williams en el Girona-Athletic. / Efe

La defensa es tener el balón

Ha pasado el Girona de una defensa alta, corpulenta y física, con Santi Bueno, ahora en la Premier, Juanpe y Bernardo, ahora suplentes habituales, titulares los dos en la noche copera de Orihuela. Centrales rocosos, dominadores del juego aéreo, físicos y contundentes, a los que el trato del balón no era un asunto primordial.

En este curso, Míchel, como contó en una entrevista a La Liga tras ser elegido mejor entrenador del pasado mes de septiembre, ha elegido defensas "con buen pie". Centrales lentos con las piernas (Eric García, que vino del Barça, David López, con pasado perico, y Blind, experto que procedía del Bayern Múnich), pero extremadamente rápidos con la mente.

"Son muy inteligentes para nuestra idea de juego", recalcó el técnico madrileño, capaces de "tener el timing justo para meter el balón dentro donde hay mucho riesgo en la pérdida”. Son responsables y fiables desde atrás, adaptables a jugar con línea de tres centrales porque Miguel, el lateral puro ejerce más de interior, volante o media punta que de defensa.

Solo en cuatro de las 15 jornadas (Real Sociedad, Sevilla, Las Palmas y Villarreal) ha perdido la posesión del balón el equipo de Míchel. 

Aleix García intenta evitar a un jugador del Valencia en Montilivi.

Aleix García intenta evitar a un jugador del Valencia en Montilivi. / Afp

El "pase" de Aleix y el tacto de Iván Martín, "el gran desconocido"

Se marchó Oriol Romeu al Barça y Míchel confesó que había perdido a su "ancla". El Girona no lo ha sustituido por nadie. ¡O sí!. Llenan el medio campo la inteligencia de Aleix García, que ha debutado incluso con la selección española, y el poderío físico unido a su llegada al área del venezolano <strong>Yangel Herrera, que estará de baja las próximas seis semanas por lesión.</strong>

"Oriol usa su cuerpo y Aleix usa la velocidad gestual de su toque", revela Míchel, profundizando después en las diferencias entre ambos centrocampistas. "Oriol era capaz de controlar el balón con un tío encima, girarse, quedarse y no perderlo porque chocas contra una pared. Y Aleix, que no es tan ganador en ese tipo de duelos, se coloca para que antes de que le llegue la presión pueda utilizar el pase", argumenta el entrenador

Pero nada se entendería en el Girona sin "el gran desconocido". ¿Quién es el que da sentido a todo eso? Es Iván Martín. "Genera espacios a sus compañeros, siempre da una salida y respuestas", argumenta Míchel alabando a ese jugador que parece invisible en el engranaje, pero de enorme valor.

Sin la pausa y el toque de Iván Martín, que guarda con mimo la pelota en zonas pantanosas, donde no hay espacio ni tiempo, el Girona sería otro. El delicado pie izquierdo de Blind es otra arma en la construcción, al igual que las aventuras, pensadas y meditadas, eso sí, de Miguel. Hace un año era Arnau el 'lateral interiorizado'

No es nada casual, por lo tanto, que Aleix sea el jugador que más interviene en la Liga con 1.415 apariciones, seguido de Kirian Rodriguez, de Las Palmas, con 1.397. Ni que aparezca como tercero Blind, con 1.195, superando al azulgrana Gündogan (1.188).

Sávio celebra el gol que luego le anuló el VAR en el Girona-Valencia en Montilivi.

Sávio celebra el gol que luego le anuló el VAR en el Girona-Valencia en Montilivi. / Afp

Cuando Sávio regatea y Dovbyk hunde a los centrales

"Necesitamos extremos con regate, que se puedan ir por fuera en el uno contra uno", explica Míchel. Y en el pasado mercado invernal le llegó Tsygankov, procedente de Ucrania. En verano se marchó Riquelme al Atlético, que lo cedió un año al laboratorio de Montilivi para que se curtiera.

Y Quique Cárcel, director deportivo del Girona, encontró una joya perdida en el Troyes, que pertenece al City Group, pero malvive en la Segunda División francesa. No es Sávio quien más regatea en la Liga porque ese honor lo tiene ahora Bryan Zaragoza (Granada, por quien el Bayern ha pagado 15 millones de euros para llevárselo en verano), pero sí está entre los tres primeros con mayor porcentaje de acierto cada vez que intenta un dribling.

Bryan es, de nuevo, el primero, con 40 regates buenos, seguido por Nico Williams (35) y luego aparece el demonio brasileño (33). Tiene dos alas tan buenas como distintas el Girona. Sávio corre y abre el campo; Tsyngakov recibe al pie y desborda, mientras Dovbyk, el ‘nueve’ ucraniano, hunde a los centrales.

"Es un jugador de área, que también nos da la profundidad y puede ir al espacio como hacía el Taty. Además se queda con la pelota para dar continuidad al juego", dice Míchel.

Siete goles y cuatro asistencias del delantero ucraniano certifican, y ya de forma definitiva, el tránsito del Girona que vivía solo de Stuani al Girona que vive con Stuani. Antes, todo dependía de él. Ahora, ya no. 

Pero sus goles nunca faltan.

Dos tantos al Valencia en seis minutos, y saliendo del banquillo, ponen en valor el nuevo rol del capitán uruguayo. Dos goles más marcó Stuani al Orihuela en la remontada copera. O sea, cuatro en cinco días.

Míchel saluda a la afición de Montilivi tras el triunfo sobre el Valencia.

Míchel saluda a la afición de Montilivi tras el triunfo sobre el Valencia. / @GironaFC

Los 14 de Míchel en la Liga. Apenas rota

"El sistema es asimétrico, con un lateral más alto, depende si es Arnau, Yan Couto o Miguel, pero las posiciones iniciales no tienen nada que ver con las reales y de juego. Buscamos siempre no perder ese ‘+ 1’ dentro para tener continuidad en el juego", revela Míchel, indicando también uno de los puntos de mejora que ha detectado en su equipo. "Hemos mejorado bastante en la estructura de la PTP, en la presión tras pérdida".

Para tener superioridad númerica en todas las zonas del campo, Gazzaniga se la da desde "el inicio", desde la portería. Miguel o Arnau cuando se incorporan al centro del campo, al igual que Blind o incluso Eric García. "Pero nunca quiero perder la amplitud". Y eso se lo generan tanto Sávio como Tsygankov, manteniendo siempre la premisa de no "quitarle nunca la esencia al jugador". 

En cuatro meses, el técnico apenas ha rotado. Ha usado solo 14 futbolistas jugadores en el once inicial en 15 jornadas: Gazzaniga, Arnau, Yan Couto, Eric García, David López, Blind, Miguel, Aleix García, Tsygankov, Iván Martín, Tsygankov, Dovbyk, Sávio y Stuani. En la Copa, todo es muy distinto. En Orihuela, por ejemplo, rotó todo. Era un once totalmente nuevo, dejando a siete titulares en Girona.

Son los ejes vertebradores de un Girona, como lo define Míchel, "con hambre, con alma y con pasión por el juego". ¿La prueba? Ha remontado seis partidos que empezaron perdiendo: Mallorca (del 0-1 al 5-2), Villarreal (del 1-0 al 1-2), Almería (del 0-2 al 5-2), Osasuna (del 2-1 al 2-4), Rayo (del 1-0 al 1-2) y Valencia (del 0-1 al 2-1). Sumó así 18 puntos. Y empató en San Sebastián en la primera jornada equilibrando el gol inicial de la Real (1-1).

En la Copa, más de lo mismo. Pasó del 2-1 del Orihuela al 2-5 final. La séptima remontada.