Opinión | APUNTE

Sònia Gelmà

Sònia Gelmà

Periodista

Xavi, el Barça y los vales por Sònia Gelmà

Xavi se la juega

Lo de Gavi no es culpa de nadie

Xavi exigiendo más intensidad a sus jugadores desde la banda durante el partido de liga contra el Atlético de Madrid.

Xavi exigiendo más intensidad a sus jugadores desde la banda durante el partido de liga contra el Atlético de Madrid. / JORDI COTRINA

Los vales de tranquilidad los expiden las victorias, pero sobre todo el juego. Y el Barça se ganó ante el Atlético un vale por una semana. Si se consigue el del Girona, con una actuación semejante, ya tendrá una categoría superior.

Para que se entienda el funcionamiento, el cupón ganado ante el Oporto tenía una caducidad muy reducida, puesto que, aunque permitía no pensar en la Champions hasta febrero, la primera media hora había sido terrorífica. Era un vale sin garantías. 

En cambio, este domingo el Barça se ganó un vale extraordinario, de los que sirven para albergar la ilusión de haber encontrado por fin la receta para ofrecer una buena temporada. No es el primero de esta temporada, el Barça obtuvo uno similar tras golear a Betis y Amberes, aunque los rivales eran de menor dimensión.

Los últimos referentes

Aquellas dos victorias sirvieron de referente durante los siguientes partidos no tan brillantes. Pero con el paso del tiempo prescribieron, y el Barça llegó a esta tanda de partidos decisivos sin ningún vale, al borde del abismo. Hizo falta llegar al límite, pero ahora sí, el equipo vuelve a ser reconocible. 

Cancelo ha recuperado desde la izquierda su mejor versión de principios de temporada. Koundé ofrece garantías por la derecha. El centro del campo parece ahora sí una máquina engrasada. Raphinha amenaza y João Félix vuelve a ser determinante. Y cuando todo parece armonizar, incluso el portero suplente parece una réplica rejuvenecida de Ter Stegen, con la misma seguridad y mismos reflejos que el alemán.

El Barça inicia diciembre con otra cara y buscará ante el Girona un vale de tranquilidad para lo que queda de 2023. Pero Xavi sabe cómo funciona esto. Sabe que volverán las lesiones en una plantilla corta y el equipo tendrá que saber lidiar con ellas mejor de lo que le hizo en este noviembre. Quizás entonces será el momento para que resurja Lewandowski, porque el vale que recogió a final de temporada —junto a su Pichichi como máximo goleador de la Liga—, está a punto de caducar.