Opinión | Apunte

Sònia Gelmà

Sònia Gelmà

Periodista

¿Xavi se la juega?, por Sònia Gelmà

Xavi siente una "confianza total" de Laporta y Deco

Laporta: "Cerramos filas con Xavi"

Xavi Hernández y José Luis Munuera Montero durante el partido

Xavi Hernández y José Luis Munuera Montero durante el partido / Reuters

Xavi asegura que tiene la confianza total de su presidente. Y Laporta afirma que confía plenamente en su entrenador. Y aun así, hay dudas y ruido, mucho ruido –externo, pero también interno—sobre su figura. De hecho, viendo el juego del equipo las últimas semanas, resulta comprensible que el mismo Xavi pueda no estar seguro de salir de ésta.  

Y con este panorama, aparece el Oporto este martes. Una oportunidad para sellar la clasificación para octavos, pero con el riesgo de quedar al borde del abismo. Ni Laporta ni el Barça pueden permitirse una tercera eliminación prematura consecutiva en Europa, y mucho menos con este grupo. Pero una derrota en Montjuïc, además, desataría una tormenta de imprevisibles consecuencias.

Aparentemente el puesto de Xavi debería estar asegurado. Un relevo a estas alturas no garantiza una reacción y Laporta nunca ha sido partidario de este tipo de ceses. Lo hizo con Koeman, cierto. Pero cabe recordar que en ese momento peligraba la clasificación para la Champions de la siguiente temporada. Y, aun así, resistió el holandés varias semanas después de que él mismo se hubiera dado por destituido. 

La foto con Rafa Márquez

La gran diferencia ahora es que en el vestuario del filial hay un técnico que convence a la estructura deportiva. Quizás por eso, fue especialmente patoso que el presidente se fotografiara al lado de Rafa Márquez justo después de Vallecas. Quiero pensar que simplemente fue una torpeza porque si de lo que se trataba era de preparar el terreno para el mexicano, no hace falta que esperen al partido ante el Oporto.

La sensación del staff es que no les queda margen, pese a que ganaran la temporada pasada. Sea ahora o a final de temporada, salvo giro radical de guion, se sienten condenados. Cambiar al entrenador a media temporada, pocas veces resulta. Pasó con Xavi, ¿recuerdan? Koeman advirtió que no había más y el de Terrassa lo comprobó. Pudo mejorar los resultados, sí, pero hicieron falta refuerzos en invierno para convertir la ilusión en resultados.