Opinión | APUNTE

Mónica Marchante

La palabra de Xavi

España va bien

Palanca Simeone

Líderes necesarios

El apunte de Mónica Marchante.

El apunte de Mónica Marchante. / El Periódico

El FC Barcelona jugará este sábado su primer partido de un largo camino sin Gavi tras la desgracia de su lesión mientras jugaba con España frente a Georgia. Desde ese minuto 20 de partido hemos escuchado y leído toda clase de críticas, reclamaciones y opiniones sobre la lesión y las circunstancias que la rodearon.

Falta escuchar al jugador que marcó una época gloriosa en la selección española, que dirigió a un equipo incomparable y le guió con su batuta a levantar la copa de campeones del mundo en 2010 y la de las Eurocopas de 2008 y 2012.Para mí el mejor que vi vestir la camiseta de España, Xavi Hernández.

No habrá una opinión más autorizada que la de quien hoy es entrenador del Barça, y espero sus reflexiones con la convicción de que mostrará la mesura y sensatez con las que suele afrontar otros asuntos delicados. Con la camaradería y el compañerismo hacia Luis de la Fuente que merece el riojano, puesto de manera injusta en una diana desde el momento de la lesión.

Xavi y Gavi se abrazan en el reencuentro de ambos el martes tras la grave lesión sufrida por el joven futbolista andaluz.

Xavi y Gavi se abrazan en el reencuentro de ambos el martes, tras la grave lesión sufrida por el joven futbolista andaluz. / FCB

Xavi se vio en esas, a punto de perderse un Mundial, el de Alemania-2006, por una lesión en el ligamento cruzado de su rodilla derecha en diciembre de 2005, seis meses antes del Mundial. La lesión fue menos grave que la de Gavi, pero en un momento muy comprometido. Siempre le estará agradecido el hoy entrenador a Luis Aragonés, entonces seleccionador, por cómo estuvo pendiente de su recuperación, casi más que su propio club, según ha confesado él mismo más de una vez. 

En cuatro meses y medio el centrocampista del Barça estuvo listo, de alta a tiempo para la final de la Champions de Paris, pero no en la forma suficiente para jugarla. Pero sí llegó a tiempo para dirigir el juego de una selección que comenzaba a gestar su época mas gloriosa, que llegaría dos años después.

Por haber vivido todo eso, por ser entrenador y saber que las lesiones forman parte del fútbol, y que ocurren cuando uno menos lo espera, por saber lo complicado que es tomar decisiones desde un banquillo y por conocer lo que se sufre cuando uno se pierde partidos, campeonatos o finales, la palabra de Xavi, intuyo, será tan elegante y acertada como cuando en vez de la voz, usaba el balón para expresarse.