Apunte

Palanca Simeone, por Mónica Marchante

El apunte de Mónica Marchante.

El apunte de Mónica Marchante. / El Periódico

Mónica Marchante

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Cuando se le preguntó a Simeone este lunes, en vísperas del partido de Champions por su inminente renovación, su respuesta fue de 1ºde “cholismo”. ¡Celtic!, exclamó como única respuesta. Se había filtrado horas antes que su sexta renovación estaba sellada con Miguel Ángel Gil, pero el argentino no quería restar ni una pizca de atención al objetivo, sacar adelante el partido contra un rival que en Glasgow le había planteado una exigente batalla unas semanas antes.

Sabiendo que insistir en ello en la entrevista  para la televisión con derechos era tirar una pregunta, le pregunté para Movistar + que definiera su relación con la Champions dandole tres opciones, obsesión, respeto o ilusión. "Es de respeto, obsesión no porque tengo clarísimo que las obsesiones no tienen éxito", respondió, pasando a analizar después las 2 finales alcanzadas y 3 semifinales en estos 12 años, en los que no ha dejado ni una vez al equipo fuera de puesto Champions.

Para alguien obsesivo al extremo, como le describe su entorno, evitar precisamente esa obsesión fue lo que le hizo replantearse su continuidad en el club tras la segunda final perdida frente al Real Madrid, en el verano de 2016, un golpe tan duro como para que el propio Gil Marín tuviera que viajar a Buenos Aires para que siguiera.

"Hasta que él quiera"

A Simeone le acompaña un apellido malintencionado. "El entrenador mejor pagado" es una muletilla recurrente. Cuesta creer que Guardiola o Luis Enrique, por ejemplo, tengan peor contrato que Simeone. Lo que sí sé es dónde ha colocado Diego al Club Atlético de Madrid, deportiva y económicamente, en estos 12 años. No hay palanca más fiable que el Cholo. De ahí la frase del presidente Enrique Cerezo este martes: "Simeone será entrenador del Atleti hasta que él quiera”.

No todo era tan amoroso hace un año, con el Atleti fuera de la Champions en diciembre y descolgado de la Liga, fuera del cuarto puesto y con João Felix retando al entrenador. Pero el argentino supo resucitar al equipo haciendo una segunda vuelta de ensueño. Y este año volviendo a ganar como siempre y encima jugando como nunca. No diga Ferguson, diga Simeone.