Eliminatorias sudamericanas

Escándalo: Argentina y Brasil suspenden a los cinco minutos su partido

• La decisión de las autoridades sanitarias de interrumpir el partido es criticada por las autoridades futbolísticas de los dos países

• El escándalo deja entrever motivaciones políticas con la inmediata intervención del senador Flavo Bolsonaro

La imagen del partido

La imagen del partido / NELSON ALMEIDA (AFP)

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Abel Gilbert
Abel Gilbert

Corresponsal en Buenos Aires

Especialista en se ha especializado en temas políticos relacionados con la región pero también ha abordado cuestiones culturales y deportivas

Escribe desde se encuentra en la ciudad de Buenos Aires

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"Nos está mirando el mundo", dijo un avergonzado Leo Messi. Pero no hubo caso. El fútbol sudamericano ha quedado salpicado por un escándalo insólito: Brasil y Argentina apenas jugaron cinco minutos de su partido por las eliminatorias del Mundial de Qatar. Agentes de la Agencia de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) entraron al terreno de juego con la intención de llevarse detenidos a cuatro futbolistas del seleccionado celeste y blanco que juegan en la Premier inglesa: Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Emiliano Buendía. Hubo empujones, gritos y, por sobre todo, una sorpresa mayúscula entre los integrantes de ambos equipos. La federación regional (Conmebol) culpó en los hechos a las autoridades estatales de la suspensión del encuentro que se disputaba en Sao Paulo. Queda por el momento en el aire saber qué equipo se quedará con los tres puntos. Todo parece indicar que los locales llevan las de perder.

"Nos vamos", le informó Messi a su amigo Neymar y al entrenador brasileño, Tite. "Hace tres días estamos acá, avisaban (que no se podía jugar) y listo". La revancha esperada de la final de la Copa América concluyó de la manera más insólita.

Horas antes de que comenzara a rodar el balón, Anvisa intentó deportar a los cuatro jugadores. La situación, aseguró, suponía "un grave riesgo para la salud", por lo que aconsejó a s su vez “la cuarentena inmediata de los jugadores” y su salida del país. La Conmebol no solo se vio obligada a recordar que para disputar las eliminatorias sudamericanas, todas las federaciones aceptaron las excepciones que involucraban a los jugadores provenientes de Europa (corredor sanitario, vacunación, PCR y burbuja). A su vez, dejó en claro que las Eliminatorias se rigen por criterios establecidos por la FIFA.  Anvisa fue no obstante con la Policía Federal al hotel donde se hospedaba el seleccionado argentino. Ese fue el indicio de lo que sucedería horas después. Messi tenía razón: "nos estaban esperando". El embajador argentino Daniel Scioli tuvo que realizar gestiones para garantizar la salida del país de todos los jugadores.

Trama política

A medida que transcurren las horas despunta una trama política. El primer indicio vino de la la Confederación Brasileña de Fútbol, que dijo estar "sorprendida" por la medida de Anvisa. "CBF defiende la implementación de los protocolos de salud más rigurosos y los cumple en su totalidad". El organismo sanitario, añadió, en coincidencia con la opinión de Messi, "pudo haber ejercido su actividad de manera mucho más adecuada en los distintos momentos y días, antes del partido".

 De acuerdo con el diario carioca O Globo, en las vísperas del partido, Anvisa informó a la federación de fútbol y la Conmebol que cuatro jugadores argentinos eran investigados por proporcionar información falsa a la agencia y estaban obligados a cumplir la cuarentena. Representantes de la CBF y la entidad regional, añadió el diairo, "dijeron que estaban en conversaciones con el Gobierno brasileño para conseguir una excepción a esa norma". Las gestiones se realizaban ante el ministro de la Casa Civil, Ciro Nogueira, y no prosperaron. Pocos minutos después de que se suspendiera el partido, el senador Flavio Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro, calificó a los argentinos de "bandidos" y pidió que sean duramente castigados. Y como si fuera un barrabrava, añadió en otro trino: "Pele es más grande que Maradona! ¡Brasil cinco veces campeón del mundo!".

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El Ministerio de Salud, "se limitó a buscar el cumplimiento de las leyes brasileñas, que se limitarían a la segregación de jugadores y sus respectivas multas. La decisión de detener el juego nunca estuvo, en este caso, dentro del ámbito de actuación de la agencia". Una comisión parlamentaria investiga la responsabilidad de ese ministerio en la lucha contra una pandemia que provocó casi 580.000 muertos por covid-19.

En medio de los días más duros de la pandemia, el Gobierno de ultraderecha organizó la Copa América con el explícito deseo de obtener réditos políticos que atenuaran la caída de la popularidad de Bolsonaro. Juca Kfouri, uno de los grandes periodistas deportivos brasileños y columnista de Folha señaló al respecto: "Ahora bien, ¿cuáles son cuatro jugadores que faltaron el respeto a la cuarentena de Anvisa para ingresar a Brasil cuando se dice que la variante Mu ingresó al país por los colombianos que llegaron a Copa América?" Y añadió: "La payasada adquiere aires planetarios por involucrar a dos equipos que suman siete títulos mundiales, que ponen frente a frente a Neymar y Messi, que tradicionalmente tienen los mejores jugadores de la Tierra, pero cuyos dirigentes son los peores. ¿No podría Anvisa haber actuado antes? ¡Por supuesto que podría!".