14 ago 2020

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ENTREVISTA CON EL CAPITÁN 'GROGUET'

Bruno: "Cuando estás lesionado no estás solo, pero te sientes muy solo"

El capitán del Villarreal acaba de volver a los campos tras un calvario de más de tres años por lesiones y recaídas

Arnau Segura

Bruno Soriano, durante el partido contra el Valencia en La Cerámica.

Bruno Soriano, durante el partido contra el Valencia en La Cerámica. / MARÍA JOSÉ SEGOVIA (Europa Press)

Bruno Soriano (Artana, Castelló, 1984) vuelve a sonreír, feliz, orgulloso de haber dejado atrás un calvario de 1.128 días, de tres años, un mes y un día, sin pisar los terrenos de juego por culpa de un sinfín de lesiones y recaídas. Internacional con la selección, el resiliente capitán de Villarreal, el jugador que más partidos ha jugado con el cuadro 'groguet' en la élite (420), afronta el presente con ilusión. Y el partido de este domingo contra el Barça en el Estadio de La Cerámica, con la ambición de que el conjunto de Javier Calleja, quinto a tres puntos del Sevilla, dé un paso más hacia el objetivo de regresar a Europa.

Han vuelto como un tiro, con 16 puntos de 18 posibles. El equipo está perfecto. Hemos regresado muy fuertes, y las victorias te refuerzan y te van dan dando confianza. Pero solo pensamos en el encuentro contra el Barça. La mejor forma de dar continuidad a esta buena dinámica es ganando al Barça. Será muy complicado porque son un gran equipo, pero tendremos nuestras opciones. Nuestro gran objetivo es regresar a Europa, y, con la Champions a la vista, no vamos a renunciar a nada. Somos ambiciosos, y vamos a intentar ganar los cinco partidos que quedan.

En el plano individual, ¿cómo se siente? Muy contento, tanto por mí como por toda la gente que ha sufrido conmigo y me ha ayudado. Ya han pasado diez días desde que volví a debutar, y todo va volviendo a la normalidad, pero ha sido una cascada de emociones. Sobre todo el día del partido contra el Sevilla. Ese día incluso me costó dormirme. Por la emoción de haber regresado. Y porque me llegaron muchísimos mensajes. Me gusta contestar a todo el mundo, mensaje por mensaje, pero tardé tres días en hacerlo.

¿Qué sintió cuando volvió a pisar el césped? Estaba concentrado en jugar bien e intentar ayudar al equipo, mantenerme tranquilo y controlar las emociones, porque el partido estaba muy ajustado, así que no me dio tiempo a disfrutar mucho. Pero, tras tanto tiempo, volver a sentirme futbolista fue muy especial. Fue una liberación. Un por fin.

¿Cuántas veces había soñado con ese instante? Soñé muchas veces con estos momentos. Son instantes preciosos que recordaré siempre. Que llevaré siempre dentro de mí. En fotos y vídeos, y en el corazón. Necesitaba vestirme de amarillo otra vez, y volver a pisar nuestro estadio. Son ya muchos años, más de media vida, y es como mi casa. Estoy muy contento de haber estado siempre en un mismo club, y, sobre todo, de que sea en el club de mi familia. Tengo clarísimo que me voy a retirar aquí.

Llegó un momento en el que la retirada parecía la única salida del túnel. Ha habido momentos muy malos. Y a veces piensas que lo mejor es echarte a un lado. Pensé muchas veces en dejarlo porque han sido tres años, pero no quería rendirme. Ni retirarme así; de una manera tan triste, sin volver a jugar y sin volver a vestir de amarillo. Esto es lo que me ha llevado hasta aquí.

Se ha hecho duro estar un trimestre sin fútbol, pero es que usted ha estado 37 meses sin él. Lo que quiere el futbolista es estar con la pelota y con los compañeros, sufrir la derrota y saborear la victoria, y todo esto desde fuera no lo vives. Y, sobre todo cuando estás acostumbrado a jugarlo todo, te enciendes por dentro. Te vas amargando y angustiando. No estás bien, porque te pasas las 24 horas pensando en regresar. Y lo peor es cuando juega el equipo, y tú tienes que verlo en la tele o en el palco, que era aún peor que verlo desde casa, o cuando todos se van a entrenar y tú tienes que quedarte en la bici, en el gimnasio. Solo. No estás solo, pero te sientes muy solo. Quieres estar ahí abajo. Y, como cuando te castigaban de niño, no entiendes por qué todos pueden jugar y tú no ni por qué tardas tanto en recuperarte.

¿Qué ha aprendido en estos 1.128 días? Cuando estás en la dinámica normal entrenas, viajas y juegas, y sigues la corriente, pero cuando, de repente, te lo quitan duele mucho. Tras haber sufrido tanto, tras haberme pasado días buscando información sobre en internet para intentar entender qué me ocurría, lo importante es disfrutar de cada día, de cada minuto, de cada entrenamiento, de cada partido. Ahora solo pienso en hoy. En mañana. En continuar entrenando. Y en estar listo para cuando el míster diga mi nombre. Tuvo que venir una pandemia mundial para pararme tres meses más y alargar esa agonía, pero estoy listo. Y feliz, después de tanto tiempo. Hay que tirar siempre para adelante.

Lo ha pasado mal, pero vuelve a sonreír feliz, orgulloso. Puedes tener una casa grande y un coche bonito, y todo lo que uno quiera, pero si tú no estás bien, sufres igual, como cualquier otra persona. Aunque por las noches me sentaba a cenar y a ver las noticias y siempre me decía: "Tampoco es tan grave lo tuyo". Hay cosas mucho más graves. Me lo he currado mucho y por fin logrado regresar a los terrenos de juego, y si algún chaval se lesiona de gravedad y le ayuda fijarse en mí para poder seguir, para ver que incluso después de tres años en blanco puedes volver a jugar porque Bruno Soriano o Sergio [Asenjo] o Santi [Cazorla] lo consiguieron, genial. Pero la verdad es que no me siento
un héroe por haber vuelto a jugar al fútbol.