25 oct 2020

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CRISIS EN LA BUNDESLIGA

Los jugadores del Bayern y del Hoffenheim se plantan contra sus ultras

Los seguidores muniqueses desplegaron pancartas insultando al presidente del Hoffenheim, símbolo de la comercialización del fútbol

La misma protesta en las gradas se ha producido en otros partidos de la Bundesliga de este domingo

El Periódico

Jugadores del Hoffenheim y del Bayern renuncian a jugar en protesta por la actitud de los ultras.

Jugadores del Hoffenheim y del Bayern renuncian a jugar en protesta por la actitud de los ultras. / DANIEL ROLAND (AFP)

Coutinho marcó dos goles, pero nadie hablará de ello. El Hoffenheim y el Bayern hicieron este sábado una especie de huelga contra un grupo de ultras del club bávaro, que habían desplegado pancartas insultantes contra el mecenas del primero de los dos equipos, Dietmar Hopp, y se dedicaron a pasarse el balón los últimos diez minutos. El partido, que se saldó con un 0-6 a favor del Bayern, ya estaba liquidado desde hacía bastante cuando aparecieron las pancartas en la curva del Bayern. En uno de ellos llamaban a Hopp "hijo de puta". Pancartas similares se han mostrado este mismo sábado en otros partidos de la Bundesliga.

El árbitro, Christian Dingert, interrumpió el partido por cinco minutos para luego reiniciarlo y mientras tanto los dos equipos habían acordado entre ellos su huelga de brazos caídos en solidaridad con Hopp. Antes, los jugadores del Bayern y el cuerpo técnico y parte de la cúpula directiva se habían encarado con los ultras. En los minutos finales del partido, Hopp y el presidente del consejo directivo del Bayern, Karlheinz Rummenigge, estuvieron juntos, de forma significativa, al lado de la banda y en el centro del campo. Mientras tanto, los dos entrenadores conversaban entre ellos y en el estadio había gritos de ánimo a Dietmar Hopp. 

¿Quién es Hopp?

Hopp, fundador del consorcio informático SAP, creó el Hoffenheim prácticamente desde la nada; lo llevó a la primera categoría del fútbol alemán e incluso a jugar la Liga de Campeones. La figura de Hopp se ha convertido en un blanco permanente de ataques de ultras rivales que lo ven como una especie de símbolo de la comercialización del fútbol. Uno de los puntos más criticados es que ha logrado vulnerar la norma de que los socios de un club deben repartirse el 50% más una de las acciones de la entidad. Hopp ostenta el 96% de las acciones del Hoffenheim.

Los más radicales han sido los del Borussia Dortmund, que en varias ocasiones han levantado carteles con la figura de Hopp en la mirilla de un fusil. Lo anterior ha llevado a denuncias penales y a que los seguidores del Dortmund tenga vetada su entrada al estadio del Hoffenheim. En los carteles de este sábado, los ultras del Bayern pretendían solidarizarse con los ultras del Dortmund.

El partido tuvo una primera interrupción breve, cuando se desplegó un primer cartel. Ahí los jugadores del Bayern fueron a la tribuna y discutieron con los ultras, mientras que en el palco Rummenigge se acercó demostrativamente a Hopp para abrazarlo. En la segunda interrupción, decretada por el árbitro, los equipos se fueron a los vestuarios durante cinco minutos y luego volvieron al campo con la decisión tomada de hacer su gesto de protesta, en medio de los aplausos de la mayor parte del público y de gritos de apoyo a Dietmar Hopp.