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LA FINAL DE LA CHAMPIONS

Choque de trenes en Cardiff

La Juventus amenaza el reinado continental del Madrid, que aspira a levantar su segundo título consecutivo y a reeditar un doblete que no consegue desde 1958

CARLOS F. MARCOTE / ANTONIO MERINO / MADRID

Zinedine Zidane y Massimiliano Allegri, entrenadores del Madrid y de la Juventus.

Zinedine Zidane y Massimiliano Allegri, entrenadores del Madrid y de la Juventus. / AFP / CESAR MANSO / MIGUEL MEDINA

Levantada la Liga, el objetivo prioritario de la temporada, el Madrid va al asalto de la 'Duodécima' en Cardiff sin las urgencias que convertían la conquista del título europeo el año pasado en condición indispensable para que el proyecto encomendado a Zinedine Zidane tuviera continuidad. Ahora, asegurada la permanencia en el banquillo del técnico francés, que negocia incluso la ampliación de su contrato hasta el 2020, las circunstancias en las que el equipo blanco se enfrenta al gran desafío que le plantea la Juventus son radicalmente distintas. También muy diferentes a las que se daban en 1998, cuando el Madrid rompió el pronóstico en Amsterdam y comenzó a ganar Copas de Europa en color, precisamente ante la 'Vecchia Signora', con gol fuera de juego de Mijatovic (1-0).


El Madrid juega su tercera final en cuatro años y Zidane afronta su segunda seguida como primer técnico

También la Juve se presenta en la capital de Gales como campeona de Italia, con seis scudettos seguidos y tres dobletes consecutivos, pero tal logro no le supone un factor que reste tensión a la empresa que tiene ante sí. Más bien lo contrario. Se trata de intentar hacer valer en Europa el dominio indiscutible que ejerce en su territorio, algo que no logra desde 1996, cuando se impuso al Ajax en los penaltis. Desde entonces, ha perdido las cuatro finales que ha disputado, la última ante el Barcelona en Berlín hace dos años (3-1), con la que estableció un récord negativo de seis finales perdidas de ocho jugadas.

TERRITORIO PREFERIDO

Una trayectoria que contrasta con la del Madrid, que ha hecho también de la Champions en estos tiempos, como hizo de la Copa de Europa en los años cincuenta, su territorio preferido. Protagoniza su tercera final en cuatro años y puede ser el primer equipo en levantar dos títulos seguidos bajo el formato Champions. Enfrente tendrá a un rival con muchos puntos en común con el Atlético, al que superó no sin apreturas en las finales de 2014 y 2016, pero que tiene sobre el papel algo más que el equipo rojiblanco. Lo demuestra su evolución desde hace tres años a las órdenes de Massimiliano Allegri, que ha construido un bloque muy compacto con unos conceptos defensivos ejemplares, como indican los tres goles que ha encajado en los 12 partidos de Champions disputados, dos de ellos a balón parado.


FACTOR ALVES

Con Alves convertido en factor ofensivo de primer orden, la creatividad de Dybala y el reencuentro del exmadridista Higuaín con el gol, la Juve amenaza gravemente el reinado continental del Madrid, pese a que el equipo blanco se presenta esta vez con el cartel de favorito, rechazado por Zidane. Mientras, Allegri quiere olvidar la historia y aquella final perdida en 1998. «Es la final, la nuestra. LLegamos en el mejor momento al día más grande. Debemos estar convencidos y no pensar en lo que sucedió hace 19 años», ha dicho el entrenador técnico del conjunto italiano.

Massimiliano Allegri

ENTRENADOR DE LA JUVE

Es nuestra final. Llegamos en nuestro mejor momento al día más grande. Debemos estar convencidos y no pensar en lo que sucedió hace 19 años"

Enfrente, el técnico francés tiene a tiro hacer historia con dos Champions en año y medio y un doblete que se le resiste al club desde 1958. Desde que sustituyó a Rafa Benítez, 'Zizou' ha ganado 13 encuentros en la máxima competición continental, con cuatro empates y tan solo dos derrotas: Wolfsburgo Atlético. Su equipo lleva 64 partidos consecutivos marcando y cuenta con argumentos ofensivos para crearle problemas a la Juve, ya que el conjunto blanco suma 32 goles en esta Champions, 11 más que el equipo italiano.

GRAN MOMENTO DE RONALDO

Buena parte de la culpa la tiene Cristiano Ronaldo, que alcanza la decena en Europa y que siempre le ha marcado a la Juventus. El astro portugués llega en un gran momento a esta final después de haberse dosificado gracias al empeño de Zidane. Cristiano ve a su equipo muy superior a su rival en Cardiff y asegura que «demasiada humildad no es buena».


El técnico francés tiene clara la alineación desde hace días. Pese a que Bale vuelve a su tierra, el galés ocupará un lugar en el banquillo en favor de Isco, que jugará su primera final de Champions como titular. El jugador malagueño es la gran obsesión del entrenador del cuadro juventino. «Isco le da una capacidad de improvisar, aunque hemos preparado otra situación con Bale, que tiene velocidad y con dos pases ya están en la portería contraria. Con Isco tienen más fantasía. Le hace al Madrid menos previsible, pero más desordenado», ha apuntado Allegri. Mientras, Dani Alves ha puesto el acento en aquel tanto de Mijatovic en la final del 98. «La última final contra el Madrid la ganaron en fuera de juego", ha señalado el exazulgrana"