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El Rally RACC puede decidir el Mundial

Ogier solo necesita 16 puntos para proclamarse campeón de forma matemática por cuarto año consecutivo.

XAVIER PÉREZ / BARCELONA

Ya es casi una tradición. El Rally RACC de Catalunya, que arranca este jueves con la disputa de la súper especial de Barcelona, volverá a decidir el nombre del campeón del mundo de la especialidad. Y Sébastien Ogier (Volkswagen) tiene todos los números para cosechar su cuarto título mundial de forma consecutiva.

Las cosas están bastante claras y todo apunta a que el francés se coronará al bajar el domingo del podio de Salou ya que, con 195 puntos (68 más que el segundo, su compañero de equipo Andreas Mikkelsen) solo necesita estar entre los tres primeros y coger un punto (o sea, ser también tercero) en el Power Stage (el último tramo del rali y que da puntos extra a los tres primeros). Thierry Neuville, que recientemente confirmó su renovación con Hyundai, es tercero a 83 puntos del líder. La victoria de Ogier (o de Mikkelsen) pondría un broche de oro a la carrera número 50 del Volkswagen PoloR WRC.

ILUSIÓN DE SORDO

Dani Sordo (Hyundai i20 WRC), sexto del campeonato a 10 puntos del tercero, afronta la prueba de casa con la máxima ilusión. El buen rendimiento demostrado esta temporada hace que en la marca coreana confíen mucho en sus manos para una carrera como la del Rally RACC, donde el tipo de asfalto puede dársele bien al cántabro. Sordo apuesta por repetir el podio del pasado año. "Siempre es una sensación fantástica correr frente a tu público, esta carrera es sin duda un punto culminante de mi temporada. Fue una de mis primeras participaciones en el WRC, por lo que es un evento muy especial a nivel personal. Es un rally diferente a cualquier otro, con el reto de mezclar tierra y asfalto, lo que requiere una estrategia diferente. Volver al podio es una posibilidad muy real", apunta el piloto español de Hyundai.

La prueba, undécima y antepenúltima de la temporada tras la anulación del Rally de China, contempla por séptimo año consecutivo la dificultad para los pilotos y los equipos de disputar tamos de tierra y asfalto con apenas unas horas de diferencia. La etapa del viernes será sobre pistas de tierra y los mecánicos de los equipos deberán transformar los coches para pasarlos de especificaciones de tierra a asfalto en tan sólo 75 minutos (el tiempo que tienen desde la llegada hasta la entrada al parque cerrado).

SUPER ESPECIAL EN MONTJUÏC

El rally ya lleva tres años contando con Barcelona como punto de partida deportivo. La carrera arranca este jueves (a partir de las seis de la tarde) con una espectacular super especial por la parte inferior de la montaña de Montjuïc, donde se celebraba el Gran Premio de España de Fórmula 1, y dando vueltas a la Font Màgica. 

Los tramos del viernes se mantienen sin cambios respecto a 2015, con dos bucles idénticos de tres tramos cada uno. Dos de las especiales son de tierra, mientras que el tramo de Terra Alta, el más largo del fin de semana, utiliza tanto la tierra como el asfalto y cuenta con cinco cambios de superficie durante sus 38,95 kilómetros.

La jornada del sábado, la más larga, constará de 139,18 kilómetros, con las especiales de Querol y El Montmell volviendo al itinerario por primera vez desde 2013. El día terminará con una super especial en el paseo marítimo de Salou. El domingo tendrá el mismo recorrido que en el 2015, con dos bucles en los tramos de Pratdip Duesaigües, divididos por una asistencia. La primera pasada por Pratdip será nocturna, mientras que la segunda por Duesaigües será el Power Stage final. Esta última especial es de infausto recuerdo para Ogier, ya que el pasado año perdió la victoria para dejarla en manos de Mikkelsen.

Las 19 especiales sumarán 321,08 kilómetros cronometrados de un recorrido total de 1.378,31 kilómetros.