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Doloroso pase a la final

El drama de Villa

El delantero regresa de Japón para ser operado de la fractura de tibia y estará entre 4 y 5 meses de baja

Joan Domènech

David Villa verá la final del Mundial de clubs tumbado en una cama. No se sabe aún si en la de un hospital o ya en su casa, pero el delantero se despidió de mala manera de Japón con una grave lesión que le tendrá entre cuatro y cinco meses de baja. Hoy viaja ya a Barcelona vía Fráncfort -allí le espera un avión medicalizado- para ser operado de urgencia de la fractura que se produjo ayer en el tercio medio de la tibia izquierda. El dolor físico de Villa se convirtió en un dolor anímico para Pep Guardiola y sus compañeros, que nada más terminar el encuentro proclamaban el deseo de dedicarle la victoria del domingo sobre el Santos de Neymar.

Por desgracia, no será el único componente del vestuario en ser testigo pasivo del duelo entre Messi y Neymar por convertir a sus respectivos equipos en el campeón del mundo. Al Barça le sobra ambición y motivaciones para añadir títulos al museo. Con Villa pasando el posoperatorio de la operación a que será sometido al aterrizar en Barcelona, están Tito Vilanova convaleciente de su reciente operación en la glándula parótida e Ibrahim Afellay, consumiendo el tercer mes de rehabilitación de los ligamentos cruzados.

«ME HE ROTO» / Villa fue consciente de la gravedad de la lesión, y con una frialdad impropia del momento decía «me he roto», mientras corría el doctor Medina a socorrerle. Con la mano se tapaba la pierna izquierda, donde se adivinaba la fractura. Sentado en la camilla abandonó el campo resignado, sumiendo al equipo en una desolación que el grupo transformó en un acicate para liquidar al Al Sadd (0-4) y abatir al Santos el domingo.

«Estamos muy tocados, al Guaje lo echaremos de menos porque le perdemos mucho tiempo como compañero y como jugador», explicó un Pep Guardiola más abatido por el percance del asturiano que satisfecho por la goleada. Sabía que el jugador tenía problemas en ese hueso que ayer terminó por quebrarse.

El 8 de noviembre, antes del encuentro frente a L'Hospitalet de la Copa, Guardiola aludió a la dolencia de Villa como una de las razones por las que preservaba su estado físico. «Seguro que ha tenido relación con la fisura y, tras mucho esfuerzo, ha habido una fractura de estrés», observó. Precisamente por ir a buscar un balón imposible, entre dos defensas, terminó apoyando mal la pierna y el hueso cedió. Es la primera lesión grave del goleador asturiano. En el Barça no se había perdido ningún partido por baja médica.

ROSELL, EN LA CLÍNICA / Nada más salir del campo, Villa fue trasladado a una clínica para someterse a una revisión. El presidente Sandro Rosell también acudió para acompañar al delantero, mientras el club gestionaba la compra de tres billetes de avión. Para Villa, Manel Estiarte y Ricard Pruna, que le acompañan en un vuelo con escala en Fráncfort.

Desde el primer momento -«en el descanso ya supimos la gravedad de la lesión», afirmó Víctor Valdés- empezaron a brotar mensajes de apoyo al futbolista. No solo del vestuario, sino de colegas de otros equipos ante la posibilidad de que se perdiera la Eurocopa. A falta de un pronóstico definitivo, sin embargo, su participación no corre serio peligro.

EL SUSTITUTO / No pensaba en esa cita Villa, que volvía a la titularidad tras ser suplente ante el Madrid. El debate generado por su ausencia se convirtió ayer en un debate por haber jugado si arrastraba persistentes molestias en la tibia y se abría otro sobre la conveniencia de fichar un delantero en el mercado de invierno.

Guardiola tiene a Pedro, Alexis (ayer también salió tocado) y Cuenca. En el filial apuntan Deulofeu y Rafinha, sin perder de vista a Jonathan Soriano. El goleador del filial tenía serias opciones de ascender el pasado verano, pero una lesión le ha mantenido cuatro meses de baja.

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