LA CRISIS DEL FÚTBOL ESPAÑOL

La trampa del fútbol

Los clubs se acogen a la ley concursal para evitar el descenso de categoría por impagos

Albert Soler, actual secretario de Estado para el Deporte, se pronunció ayer sobre la crisis del fútbol español.

Albert Soler, actual secretario de Estado para el Deporte, se pronunció ayer sobre la crisis del fútbol español. / PACO LARGO

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CARLOS F. MARCOTE
MADRID

La puerta sigue abierta para hacer la trampa en el fútbol español. La reforma de la ley concursal no ha llegado a tiempo y un año más los clubs acogidos a ese proceso evitarán el descenso de categoría por impagos a sus jugadores y por deudas pendientes a otras entidades. Es por ello que la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) vuelve a reafirmar su amenaza de impedir el inicio de la temporada el próximo 20 de agosto si los jugadores no han cobrado y no se garantizan las condiciones para que la competición se pueda desarrollar con absoluta normalidad.

El sindicato de futbolistas estima que para el 30 de junio, fecha en que acaba el plazo de presentación, habrá unas 300 denuncias de futbolistas de Primera y Segunda y cerca de 22 millones de impagos por parte de los clubs a sus jugadores correspondientes a la última temporada, a los que hay que añadir 20 millones pendientes de la campaña anterior. Y no tienen nada claro que la mayoría de las entidades afectadas vaya a cumplir con sus obligaciones.

PRIORIDAD / El riesgo de no atender esas deudas supone el descenso a Segunda B. No para los clubs acogidos a la ley concursal, que no ha sido todavía reformada, por lo que no cabe aplicar el reglamento federativo cuando una entidad haya entrado en concurso de acreedores. Hasta ahora la corriente jurisdiccional da prioridad a la ley concursal sobre la reglamentación deportiva, que sanciona con el descenso por impago de deudas. Con el cambio previsto, se aplicarán las especificidades que para las situaciones concursales prevé la legislación del deporte y sus normas de desarrollo, según recoge la disposición adicional segunda bis del proyecto de la nueva ley. El problema es que todo apunta a que no se aprobará en esta legislatura.

El Rayo Vallecano ha sido el último en solicitar el concurso voluntario de acreedores. Lo hizo ayer después de agotar el plazo de cuatro meses en situación de preconcurso. Arrastra una deuda que ronda los 50 millones de euros. El pasado día 14, el juez admitió a trámite el concurso solicitado por el Zaragoza, con una deuda declarada de 110 millones de euros. Con ellos, son 11 los clubs actualmente en proceso concursal. Otros diez lo estuvieron en su día y ya han vuelto a ser dirigidos por sus propios consejos después de un periodo regidos por los administradores designados por el juez.

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El secretario de Estado para el Deporte lamentó ayer la situación. «Nos encontramos ante una utilización perversa de algunos clubs de fútbol de la ley concursal. Han querido aprovecharse de una lectura de la ley en un sentido que deportivamente hablando no compete», declaró Albert Soler, que no supo poner plazo a la reforma de la ley pendiente en el Congreso de los Diputados, aunque espera «que se produzca lo antes posible». Comprende, por otra parte, la postura del sindicato de futbolistas: «Si hay 300 que no están cobrando es normal que de alguna forma tengan las garantías de que esto no se va a producir más».

Para Luis Rubiales, presidente de la AFE, se trata de un escándalo y de competencia desleal entre los propios clubs. «Algunos, invirtiendo muy poco, no salvan la categoría y otros se endeudan de forma desmesurada, van al concurso de acreedores y se salvan. El Gobierno tiene que hacer lo necesario para que los clubs que opten por el concurso no queden exentos de las penalizaciones de la ley del deporte y las normas federativas». Que se pueda ir a la concursal y, a la vez, descender.