06 jul 2020

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Mónica Melle: "La desigualdad es ineficiente para la economía"

ENTREVISTA

Mónica Melle: "La desigualdad es ineficiente para la economía"

Para atajar la crisis, apunta esta profesora de economía financiera, debe primar lo que se olvidó en la anterior: el interés general . "Necesitamos un Estado socialmente responsable"

Noelia Sastre

La profesora de economía financiera Mónica Melle, miembro de Economistas Frente a la Crisis (EFC), lleva años alertando de que la privatización de los servicios públicos aumenta la desigualdad. Ella cree que en esta recesión debe primar lo que España y Europa olvidaron en la anterior: la economía con rostro humano. Solo así se podrá revertir un problema global que comenzó con las políticas desreguladoras de Thatcher y ha generado una creciente desigualdad que además de injusta es ineficiente.

EFC nació en plena crisis y ahora vivimos otra. ¿Cómo ve la salida?

Esta recesión es distinta a la del 2008. Se entiende que será temporal, pero con mucha incertidumbre respecto a la duración o si derivará en crisis económica o financiera. El Banco de España estima que el PIB podría caer entre el 9% y el 11,6%. Incluso desplomarse hasta el 15% si hay un fuerte rebrote del virus en otoño. El Gobierno espera un paro del 19%, aunque si la política económica es la adecuada podemos ir recuperándonos cuando esté contenida la pandemia. Además es global y de ahí la espectacular caída. Ha sido un shock de oferta y demanda. El PIB cayó entre un 1,3% y un 2,6% cada 15 días de confinamiento. Pero se están haciendo cosas.

"Hemos comprobado que la política de recortes nos llevó a una mayor recesión"

¿Algo hemos aprendido entonces?

Hemos comprobado que la política de recortes nos llevó a una mayor recesión. Era un círculo vicioso que impedía obtener ingresos: sin empleo no hay recaudación pero sí más gasto en prestaciones. Ahora lo importante es mantener la capacidad productiva para que se reactive de la manera más natural posible. Asegurar los empleos a través de los ertes, la liquidez de las empresas con la línea de avales del Estado o el ingreso mínimo vital son escudos de protección social para que no caiga tanto el consumo. El objetivo es mantener la actividad cuando empiece la recuperación. Y ahí Europa debe estar a la altura. El BCE ayuda con inyección de liquidez, manteniendo los tipos a 0 para que no haya problema de deuda púbica ni de crédito, que es para las empresas como el pan para los ciudadanos. También mantendrá contenidas las primas de riesgo, fundamental porque la deuda pública llegará en España al 115% del PIB, con 297.000 millones de euros que hay que financiar. El respaldo del BCE garantiza que los estados no quiebren, parar la hemorragia para que en el 2021 la actividad genere más ingresos públicos y menos gastos.

¿Cómo deberían aprovechar esta crisis las pymes y los sectores estratégicos?

El 95% de las empresas españolas tiene menos de 10 trabajadores y están por la labor de empezar cuanto antes. Hace falta una política fiscal. Y ahí también necesitamos a Europa con inversión publico-privada, el marco financiero plurianual de 3,1 billones y el fondo de recuperación de 750.000 millones de euros para proyectos como las renovables, la transición energética o la economía digital. Muchas empresas han empezado ahora a vender online (solo lo hacía el 5% con menos de 10 empleados y el 20% con más de 10). Este fondo pendiente de aprobación, del que España sería el segundo receptor tras Italia con 140.000 millones, debe ser una oportunidad para apostar por sectores de alto valor añadido como las renovables o las tecnologías de la información y la comunicación. Además, por primera vez en la historia de la UE las ayudas contra una crisis serán subsidios a fondo perdido y no solo préstamos.

"Debemos cuidar sectores estratégicos como el sanitario, el energético, la agricultura"

¿Estamos ante un fin de ciclo?

Lo ideal sería adoptar un modelo sostenible en lo social y medioambiental priorizando a las personas, porque el lucro no debe ser el único objetivo de las empresas. Debemos cuidar sectores estratégicos como el sanitario, el energético, la agricultura. Pero ojo, tampoco es bueno mirar mirar solo nuestro ombligo. Hay que equilibrar y que el Estado tenga un papel como emprendedor en estos sectores, una participación accionarial: debe estar implicado en la economía para tomar decisiones por el interés general. En Francia o Alemania las empresas energéticas son públicas. Aquí tampoco podemos tomar decisiones sobre Iberia. Dependemos del sector privado con un interés distinto al general. 

En EEUU debaten sobre cómo abrazan el capitalismo cuando les va bien, pero no cuando la cosa se tuerce. Si se reclama protección al Estado, ¿no debería poder regular y controlar abusos?

Por supuesto. Y no solo regular como en las renovables para que venga inversión. Si el Estado financia con dinero público tendrá que garantizar un retorno formando parte del accionariado. En Finlandia, el Estado participa en Nokia. El capitalismo salvaje no es el modelo, no genera colchón de seguridad, sino una brutal desigualdad que lleva a que los directivos ganen 200 veces más que los trabajadores sin valerlo. Y esa desigualdad es muy ineficiente: el capital que acumulan las grandes fortunas no es productivo, no se reinvierte, no genera riqueza, sino especulación financiera. No es el modelo ni para la sociedad ni para la economía. Confío en que esta crisis cambie cosas. Debemos ir hacia una economía más circular.

"El capital que acumulan las grandes fortunas no es productivo, no genera riqueza, sino especulación financiera"

¿Veremos algún día la renta básica universal en España que cobraríamos todos, desde Ana Patricia Botín hasta un parado?

Hay una maraña de ayudas y podría ser interesante sustituirlas por una renta universal, pero siempre incentivando la reinserción laboral. Otra opción, distinta a la renta universal porque no sería para todos, es hacerlo vía impuestos negativos a través del IRPF, estableciendo esta renta de una forma más controlada porque todos tendrían que presentar declaración. Además muchos empleos se han sustituido por máquinas… ¿Habrá trabajo para todos? En Japón han reducido la semana laboral a cuatro días.

¿Se debería cobrar un impuesto a los robots, como propone Bill Gates?

Si el Estado quiere llevar a cabo políticas públicas necesita ingresos vía impuestos. Y si los robots generan riqueza deberán pagar impuestos. De hecho con la inteligencia artificial los trabajos que requieran conocimiento también serán sustituidos.

Otra paradoja: envidiamos a los nórdicos en todo, salvo en los impuestos que financian su sistema.

El problema es que no tenemos suficientes inspectores contra el fraude fiscal. Y es fundamental controlarlo porque en España está hasta bien visto evadir impuestos. Tampoco atajamos la economía sumergida ni las cifras de paro coinciden con la realidad. Si fuera así tendríamos una conflictividad social que no existe. Solo a través de la educación lograremos inculcar en los ciudadanos la necesidad de pagar impuestos para tener buenos servicios públicos.

Por otro lado, nuestro salario medio es 433 euros inferior al de la UE y necesitamos 20 meses para ganar lo que un alemán en un año.

Tenemos un modelo de trabajo precario que se basa, más que en ningún otro lugar, en la temporalidad y el tiempo parcial. A esto se suma un modelo de crecimiento basado en servicios de bajo valor añadido como la restauración, en lugar de apostar por las tecnologías y la industria. Tampoco hemos sido capaces de incrementar la productividad.

"Se ha dejado hacer al empresario, cayendo en la especulación y corrupción" 

¿Por qué se desindustrializó España antes de tiempo?

Por un crecimiento fácil a través del turismo y las carencias de muchos empresarios especuladores que solo han buscado el beneficio rápido. Por el emprendimiento sin continuidad, como la construcción. Alemania mantiene actividades sin pelotazos, con participación de 'stakeholders' y trabajadores en las decisiones. En España hasta se dijo: “La mejor política industrial es la que no existe”. Descuidamos la participación del Estado, no hemos reinvertido en maquinaria, en tecnología… Valencia se fue al ladrillo, en Madrid ha caído la industria, en Catalunya tampoco se ha apostado. El papel público en la política industrial es clave y solo existe en Euskadi, donde hay seguimiento, evaluación, medidas concretas, apoyo público. En las comunidades autónomas se ha dejado hacer al empresario, cayendo en la especulación y corrupción que hemos visto todos estos años.

De las propuestas de EFC para esta nueva legislatura: valores éticos, ecología, crecimiento sostenible, más y mejor empleo… ¿Por dónde habría que empezar?

Respecto al modelo productivo, por aprovechar el fondo europeo de recuperación para la transición ecológica y la economía digital, porque los nativos digitales no entienden el mundo de otra manera y es transversal a todos los sectores. Respecto al modelo laboral, por el empleo de calidad y mejor remunerado. Recordemos que la economía es ideología y opción. También ayudaría tener una oposición leal como en Portugal, porque es importante ir unidos a Europa para conseguir fondos.

Biografía

Profesora titular de Economía Financiera (UCM) y consejera de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid. Sus líneas de investigación se centran en el sistema financiero, el buen gobierno, Europa, el empleo y la nueva economía.

Es miembro de la junta directiva de Economistas Frente a la Crisis y secretaria general de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas.

Ha sido investigadora del 'think tank' FUNCAS, vicedecana de la Facultad de Economía y directora del Máster en Responsabilidad Social (UCM).

Fue directora general de Infraestructura del Ministerio de Defensa, subdirectora general de Análisis Económico en Administraciones Públicas y de Promoción de Industrias Culturales en Cultura, además de asesora en los ministerios de Educación y Vivienda.