09 jul 2020

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Público con mascarillas en el desfile de Dolce & Gabbana, el 23 de febrero en Milán.

AP / ANTONIO CALANNI

"Si el consumidor de moda reclama transparencia, se la deberán dar"

Noelia Sastre

En la moda hay muchos otros actores. Como los 'showrooms' en los que compran las tiendas multimarca. “La presencia es esencial, la experiencia del cliente debe seguir conviviendo con el 'e-commerce'. A todos nos toca reinventarnos”, señala Isabel Cano, al frente de Showroom Madrid. También la prensa especializada, tan dependiente de los anunciantes en España, tendrá que ser más creativa.

“Todos somos responsables en este sistema. ¿Cómo lo cambiamos si no es desde dentro? Aunque será muy difícil porque el lujo sigue los mismos esquemas que la moda rápida, es la misma maquinaria. No hay mejor campaña que las supuestas buenas acciones de caridad, pero lo cierto es que no financian nuestra economía, sino la china. Otro problema es que aquí la prensa de moda no se valora porque está asociada a la mujer y por tanto se tilda de vacua e inútil. En EEUU, Anna Wintour ayuda a la industria, pide, se lo curra. Con el coronavirus ha reactivado la iniciativa del 11-S y ya llevan cinco millones de dólares recaudados para diseñadores independientes”, subraya Rafael Rodríguez, periodista y profesor de cultura visual.

La sostenibilidad está en la agenda desde el derrumbe del Rana Plaza de Bangladés, en el 2013

Pilar Riaño, directora de 'modaes.es', diario de información económica sobre el sector, recuerda que la sostenibilidad está en la agenda desde el derrumbe del Rana Plaza en 2013 en Bangladés, con 1.130 muertos. “Llegó por la parte social y ahora es medio ambiental. La alta moda lo pide, pero los que más invierten en I+D+i son los grandes distribuidores porque saben que es el futuro. Si el consumidor reclama transparencia tendrán que dársela. Ellos son los que pagan”.

Riaño cree que la producción se acercará a la cuenca mediterránea (Turquía, Marruecos), a Portugal y Europa del Este, pero no a España, “salvo nichos como la piel en Ubrique o el calzado en Alicante”. Triana Alonso, editora de 'Fashion Network', señala que “las historias detrás de los proyectos, la producción local y la diferenciación cobrarán más fuerza que nunca, combinados con sólidas estrategias de negocio. La moda del futuro será mucho más digital y omnicanal. Y desde luego necesitamos alianzas entre industria y diseño. En este contexto cambiante en el que se van a volver a repartir las cartas, España podría posicionarse como industria de proximidad y valor porque no tiene menos que contar que Francia, Italia o Gran Bretaña”.