28 mar 2020

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¿Tendrían que volver a estar juntos Brad Pitt y Jennifer Aniston?

GETTY IMAGES / EMMA MCINTYRE

DEBATE

¿Tendrían que volver a estar juntos Brad Pitt y Jennifer Aniston?

Los escritores y periodistas Ramón de España y Lucía Ljtmaer exponen sus razones para el 'si' y para el 'no', respectivamente

A una semana de los Oscar, el cotilleo estrella va de ellos. Después de la gala del sindicato de actores, donde se echaron unas risas juntos, el mundo se ha dividido entre los que querrían que la expareja se diera otra oportunidad y los que opinan que ni en broma. Desde aquí contribuimos al debate.

RAMÓN DE ESPAÑA ESTÁ A FAVOR

'Vuelve con ella, Brad'

La prensa del corazón anda revolucionada ante la posibilidad de que Brad Pitt y Jennifer Aniston vuelvan a intentarlo tras haber estado juntos entre el 2000 y el 2005. EL PERIÓDICO DE CATALUNYA me ha elegido para defender públicamente la conveniencia de que Brangelina le ceda el paso a Bradniston, y la verdad es que no me va a costar mucho porque no soporto a Angelina Jolie, con esos aires de suficiencia (modelo ¡Miradme, soy una diosa!) que se gasta y que trata de hacer compatibles con sus misiones humanitarias –su fría belleza destaca especialmente cuando abraza a un niño desnutrido y lleno de moscas– y el coleccionismo de hijos adoptados en todos los rincones del mundo: yo diría que ya ha superado a Mia Farrow; y si no, poco le falta.

Frente a la gelidez de Angelina, la buena de Jennifer, con esa cara de plato de nata y ese aire a lo vecinita de enfrente, parece tener mejor carácter y, además, querido Brad, recuerda el refrán: más vale malo conocido que bueno por conocer. Sobre todo, a tus 56 años. Sí, podrías dedicarte a las jovencitas, como hace Leonardo Di Caprio, tu compañero en la última película de Tarantino, pero intuyo que te da pereza. A ti lo que te gusta –y que tanto sacaba de quicio a tu estricta dominante– es pimplar con los amigos y matarte a porros, actividades que, sin duda, se pueden negociar con Jennifer, que ya pechó con tus adicciones durante un lustro y sobrevivió a ellas y a ti. 

Frente a la
gelidez de
Angelina, 
Jennifer, con
ese aire a lo
vecinita de
enfrente, parece
tener mejor
carácter 

No sé si te gustaba 'Friends', pero en caso contrario, no saques el tema si quieres evitarte problemas. Me consta que 'Friends' era una serie infecta: a mí me sacaba de quicio la secuencia de créditos, con aquellos botarates haciendo posturitas mientras sonaba la indigesta canción 'I’ll be there for you', de una señora que se murió hace poco y cuyo nombre no recuerdo, pero que se lució con ese temita alegre y dicharachero que ya te predisponía para lo peor. Caso de que te encuentres en mi misma situación, Brad, amigo, tú disimula y, si sale el tema, dile a Jen que 'Friends' te encantaba y que ella estaba que se salía.

Hijos a peso

Como a Jennifer ya se le ha pasado el arroz (nació en 1969), te librarás de tener hijos, que son una lata, como has podido comprobar con la atorrante de Angelina y su manía de comprarlos a peso. Por el mismo precio, cosecharás el aplauso unánime de las yayas, de las feministas y de las yayas feministas por liarte (de nuevo) con una mujer de tu quinta, en vez de ejercer de asalta cunas como tu amigo Leo. Sobre todo, no te tomes la vuelta a las andadas como un fracaso personal. Tómatelo como quien recupera unas pantuflas especialmente cómodas tras haberlas traspapelado durante años. 

Sé que comparar a una mujer de mediana edad, a la que te sabes de memoria, con una pantufla no recibiría la aprobación de Judith Butler ni la de Beatriz Gimeno, pero lo que tú necesitas, 'brother', es paz y tranquilidad. Lo tuyo es una compañera que te prepare en la batidora dos litros de margaritas para desayunar y que te líe los canutos con cariño y solicitud, prestaciones imposibles con la estirada de tu exmujer.

Como actrices, ni Angie ni Jen son precisamente Sarah Bernhardt, pero tú tampoco eres Lawrence Olivier. Por culpa tuya o de los productores, no te prodigas en papeles cómicos, para los que tienes una gracia natural, como demostraste en tu rol de tonto de capirote en 'Quemar después de leer', de los hermanos Coen. Vuelve con Jennifer, Brad, hazme caso, esa chica tiene sentido del humor y quedáis muy monos en todas las fotos vuestras que he visto últimamente.

LUCÍA LIJTMAER ESTÁ EN CONTRA

¡Pasa de él, Jen!

Todos sabemos lo que nos ha llevado a este arrebato de locura. La culpa es de los premios Guild. La situación estaba dispuesta para el público. Jennifer, vestida de novia –y no de una novia cualquiera, sino con el vestido blanco satinado idéntico al que llevó Caroline Bessette Kennedy el día de su boda, cuando se convirtió en la princesa consorte de América– se encuentra con su 'ex' Brad Pitt, Brad el Bello, Brad el Aquiles, Brad el Brad, en definitiva, el titán que todos conocemos.

Y se lo encuentra ya libre de las garras de su exmujer, la vampira robanovios chupasangre también conocida como Angelina Jolie, esa diosa del averno vagamente europea –para la mente de los yanquis–, que generó la ruptura más importante de América, aquella que rompió el sueño común en el que una 'cheerleader' y un deportista, ambos rubios, se enamoran y están juntos para siempre.

Recordemos que la narrativa de esa ruptura duró años. No hubo trauma similar ni pregunta repetida más veces: ¿cómo, tras siete años de relación el actor más guapo del mundo podía irse con la actriz más guapa del mundo ante nuestros ojos? Cualquiera con un poco de tradición hollywoodiense podría haber contestado: exactamente igual que se fue Liz Taylor con Richard Burton, los Brangelina de los 70. Porque así suceden las cosas en el instituto, y, no nos engañemos, esa es la edad mental de la prensa de cotilleos de Hollywood: la de un adolescente de instituto.

Y es por eso que es necesario parar esta demencia colectiva. He aquí las razones por las cuales Jennifer Aniston no debe volver con Brad Pitt.

1. Para superar esta narrativa adolescente. Por mucho que les pese a las revistas y al gran público que desea un final acorde a sus fantasías normativas, la vida simplemente no funciona así. Crece de una vez.

Jennifer Aniston 
es mucho más
interesante
ahora que
cuando su 'ex'
la abandonó
por esa vampira
robanovios

2. Porque Aniston es mucho más interesante ahora. Curiosamente, la novia de América, se convirtió en alguien con algo de personalidad en cuanto pasaron los años y no cumplió su destino biológico según la prensa. Si queréis transgresión, aquí la tenéis. Un útero vacío. ¡Ja! Y ni siquiera hubo una explicación. No tiene hijos. No sabe si los tendrá. Dejadla en paz. Y esto sucedía, además, justo cuando Angelina se convertía en una encarnación mítica de la madre tierra, hermosa y embarazada por el mundo, con hijos internacionales e interesantes, pero no sus entrevistas, que pasaban a tener el interés de un valium.

Está mejor sin él

Angelina se había convertido en una estrella símbolo, ya no por lo que decía, sino por lo que era. Y Jennifer, la paria sin descendencia, comenzaba a ser más cercana para todo un sector femenino que, en rondando los 40, tampoco tenía muy claro su destino sentimental. Eso, a pesar de no darle grandes réditos cinematográficos sí la ha convertido en una estrella de la televisión dos veces. Primero con 'Friends' y ahora en Netflix con su película 'Criminales en el mar', la más vista del año.

3. Porque está mejor sin él. Ahora que Jen es una estrella, justo ahora, se produce el divorcio de Brangelina, en circunstancias algo oscuras –posible maltrato hacia uno de sus hijos y más que probado alcoholismo por parte de él–. De todos los momentos para volver con un 'ex', este es el menos recomendable.

4. Porque Angelina también está mejor sin él. Desde que se divorció, no solamente Jen arrasa en las teles de pago, sino que Angelina ha recuperado su trono y su imagen de Maléfica. Mientras, Brad hace buenas pelis pero se pasa llorando por las esquinas de las revistas queriendo hablar de sus sentimientos.

En definitiva, Jennifer no puede volver con Brad Pitt. No tiene sentido. Pero, ¿sabes quién es la chalada capaz de aceptarlo de vuelta? Gwyneth Paltrow y sus velas aromáticas. Esa loca del coño es capaz de todo.