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Banco Santander dejará de dar préstamos a empresas ligadas al carbón en 2030

El logo de Banco Santander reflejado en un cristal, en un edificio de Madrid.

El logo de Banco Santander reflejado en un cristal, en un edificio de Madrid. / AFP / GABRIEL BOUYS

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La primera entidad financiera española, el Banco Santander, anunció este lunes que dejará de conceder préstamos a empresas energéticas que dependan del carbón a partir del año 2030, en el marco de su estrategia de apoyo a la descarbonización de la economía.

El banco indicó en un comunicado que "dejará de ofrecer servicios financieros a clientes de generación de energía eléctrica cuyos ingresos dependan en más de un 10% del carbón térmico".

El carbón térmico se utiliza para generar electricidad, a diferencia del carbón metalúrgico, que se utiliza para fabricar acero.

Santander prometió igualmente eliminar "su exposición a la minería de carbón térmico en todo el mundo".

La exposición del Santander al carbón, principalmente en forma de préstamos, alcanza unos 15.000 millones de euros (18.244 millones de dólares) para la producción de electricidad, según una fuente financiera familiarizada con el tema.

Cero emisiones netas en 2050

El banco anunció por igual su intención más global de alcanzar cero emisiones netas en 2050 "para apoyar los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático".

Este objetivo concierne tanto la actividad interna del grupo, neutra "en carbono desde 2020", como para "todas las emisiones de sus clientes derivadas de cualquiera de los servicios de financiación, asesoramiento o inversión que ofrece Santander".

La entidad afirmó que publicará a más tardar en septiembre de 2022 sus metas de descarbonización para otros sectores, como petróleo y gas, transportes o siderurgia.

La oenegé británica ShareAction, que promueve las finanzas responsables, estimó en un reporte en 2020 que el sector bancario europeo no hacía lo suficiente contra la crisis climática.

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Blackrock, el primer fondo de inversiones del mundo, anunció el año pasado que la lucha contra el cambio climático se volvió una prioridad para sus inversores.

El fondo se comprometió a no invertir en empresas que obtengan más del 25% de sus ingresos de la producción de carbón térmico.