29 oct 2020

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Seat

La historia de los buques insignia de Seat: del 1500 al Tarraco

El formato berlina tan popular hace más de 50 años ha dejado paso en la actualidad a los SUV como el Seat Tarraco

Marina Baranova

La historia de los buques insignia de Seat: del 1500 al Tarraco

Los coches de ahora nada tienen que ver con los vehículo de hace más de 50 años. De hecho, el Seat 1500 que se lanzó al mercado en 1963, con carrocería de angulosas y prominentes esquinas, unos cuidados embellecedores cromados y unos neumáticos diagonales con banda blanca en su flanco, no tiene nada en común con los populares SUV que se demandan actualmente, como el Seat Tarraco que se ofrece desde 2018.

El Seat 1500 de 1963 incorporaba todo el lujo y las prestaciones que uno podía soñar y permitirse en un automóvil. Este vehículo fue considerado en su época como un ¿coche de chófer¿, ya que era digno de políticos, directivos de empresas y gente adinerada. No obstante, también era un coche perfecto para familias numerosas, debido a su cómodo y espacioso habitáculo y a su enorme maletero.

Su motor de 1.481 cm³ con árbol de levas lateral, producía 72 caballos de potencia a 5.200 rpm, que movían con solvencia los 1.200 kilogramos que pesaba el vehículo. Si comparamos este modelo con el Seat Tarraco actual, el motor 1.5 TSI turboalimentado del SUV ofrece 150 caballos de potencia desde 5.000 rpm y su par máximo duplica al del Seat 1500 y se ofrece ya a 1.500 rpm, frente a las 3.300 rpm del modelo pionero. Volviendo al Seat 1500, equipaba una caja de cambios de cuatro velocidades y permitía circular a 120 km/h con unos consumos moderados. Asimismo, al contar con un depósito de 60 litros, contaba con una amplia autonomía para los viajes más largos.

El 1500 equipaba un sinfín de detalles de confort muy llamativos para la época, como los derivabrisas, los parasoles orientables lateralmente, el espejo en el parasol del acompañante, la guantera con llave, las luces de lectura para las plazas traseras, el reposabrazos central en los asientos posteriores, etc. Sin embargo, jamás llegó a equipar un reloj, aire acondicionado o el limpiaparabrisas de dos velocidades; unas carencias que la prensa destacó hasta el fin de la producción del modelo en 1972. A partir de 1973, aterrizó en el mercado el Seat 132, un modelo que se encargaría de resolver todos los inconvenientes del 1500.

El Seat 132 era mucho más ligero, corto y aerodinámico que el Seat 1500 y se adaptaba mejor a las necesidades del momento. Este modelo permitía alcanzar 170 km/h gracias a su motorización 1.800 y 160 km/h con el propulsor 1.600. Cabe destacar que ambas motorizaciones correspondían a modernos motores de gasolina.

Desde que se lanzó al mercado, el 132 llamó la atención por su distribución de doble árbol de levas en cabeza, típica de los coches deportivos de prestigio. Esto exigía un cuidado mecanizado en fábrica y resultaba mucho más caro de producir, aunque tal como adivinó la prensa de la época, esta práctica se generalizaría con el paso del tiempo. Además, el Seat 132 utilizaba correa de distribución, una solución de vanguardia para hacer más silencioso el motor, aunque necesitaba cambiarse cada 40.000 o 50.000 kilómetros.

En cuanto a la mecánica, el Seat 132 continuaba con el concepto mecánico clásico, es decir, con motor delantero y propulsión trasera. Los neumáticos ya eran radiales, por lo que suponían un gran avance en términos de seguridad y comportamiento. Además, el vehículo empleaba un doble faro, unos limpiaparabrisas de color negro mate para evitar reflejos, un espejo retrovisor exterior y se incorporaron de serie los reposacabezas delanteros.

La prensa de la época destacaba del 132 su comodidad, remarcando que sus asientos era mucho más cómodos que los del 1500. En la parte trasera había cinco plazas con mucho espacio para las piernas y un reposabrazos central, luces de lectura, asideros en el techo y reposabrazos en las puertas. Por último, cabe destacar que su versión diésel 2200 (1978), era el segundo coche de más valor del mercado nacional.

En 1980, con el fin de la producción del 132, Seat abandonó el segmento D o medio-alto. No obstante, en 2008 decidió darle otra oportunidad repitiendo de nuevo un esquema mecánico con motor longitudinal, aunque esta vez con una extensa gama potencial de motores y transmisiones: tres motores de gasolina con 102, 150 y 200 caballos y tres motores diésel 2.0 TDI de 120, 143 y 170 caballos. Así nació el Seat Exeo, un modelo de robusta estructura, avanzados elementos de seguridad y un chasis con una eficiente suspensión posterior multibrazo.

El Seat Exeo reunía grandes atributos por un precio bastante atractivo. Por ejemplo, en materia de seguridad, equipaba un airbag de rodillas para el conductor. Asimismo, ofrecía el máximo confort gracias a su techo practicable con células solares, que con la energía de los rayos del sol activaba la ventilación del equipo de climatización sin consumir energía de la batería. De esta forma, se podía reducir la temperatura del habitáculo sin tener que utilizar tanto el aire acondicionado.

En 2009, Seat lanzó la carrocería familiar del Exeo, denominada Exeo ST, acrónimo de SportsTourer. Esta sigla comenzó a acompañar, desde entonces, a las versiones familiares del Ibiza y León. En 2010, la gama de motores del Exeo se expandió, con dos variantes 1.8 TSI de 120 y 160 caballos. Asimismo, el 2.0 TFSI llevó la potencia a 211 caballos. Un año después, en 2011, se presentó el restyling del Exeo, con nuevos faros con tira de LED, nueva parrilla y llantas de nuevo diseño. Por último, en 2012, se lanzó una variante Ecomotive de este modelo, que conseguía unos consumos de apenas 4,5 l/100 km.

El gran éxito obtenido con el Ateca y las preferencias del público por los coches amplios por dentro, con un gran maletero, llenos de equipamiento de confort y con un gran nivel de seguridad, llevó a Seat a lanzar el Seat Tarraco, un SUV grande que cuenta con todos los atributos que busca un cliente en 2020.

El Seat Tarraco cuenta con el diseño dinámico y emocional de Seat y es un coche espacioso, con cinco o siete asientos, pero con un peso contenido (1.599 kg para la versión de gasolina de cinco asientos). En el apartado mecánico, el Tarraco dispone de motorizaciones de gasolina desde un 1.5 TSI de 150 caballos de potencia hasta un 2.0 TSI de 190 caballos de potencia; o diésel 2.0 TDI de 150 o 200 caballos de potencia. Además, se ofrece con cambio manual o DSG de siete marchas, y con tracción delantera o total 4Drive.