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ACCIÓN SOCIAL

Más de 3.000 niños mueren o sufren lesiones cada día en las carreteras

El programa 'Rights of Way' lucha parareducir los accidentes de camino al colegio

Cambiar comportamientos y mejorar lasleyes es clave para mejorar la seguridad

ALBETO GONZÁLEZ / Barcelona

Niña de camino a la escuela.

Niña de camino a la escuela.

Aaliya, Ruth-Ann y Jahmarie tienen 16 años, estudian en el colegio Hazard Primary School (Clarendon, Jamaica) y de camino a la escuela estuvieron a punto de sufrir un accidente fatal. Ellos se salvaron, pero muchos otros no corren la misma suerte: más de 3.000 niños mueren o sufren lesiones en las carreteras del mundo cada día, según la Child Health Iniciative. Y muchos de ellos lo hacen en su camino hacia la escuela

Atendiendo a esta realidad y de acuerdo a los capítulos 3.6 y 11.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (que hablan de la prioridad de un viaje seguro a la escuela para todos los niños), en octubre del 2017 Abertis y Unicef pusieron en marcha un novedoso acuerdo de colaboración para combatir la que es la principal causa de mortalidad en niños en edad escolar.

Con un presupuesto de tres millones de dólares, el proyecto Rights of Way busca paliar la falta de infraestructuras seguras, así como mejorar el comportamiento de los conductores y los peatones, y fomentar el cumplimiento y el refuerzo de la legislación en relación con la seguridad vial infantil. Hasta el momento, la iniciativa se ha llevado a cabo en dos de los países con mayor siniestralidad vial infantil del mundo –Jamaica y Filipinas–, donde se ha trabajado con 65 escuelas en zonas de alto riesgo, contribuyendo a mejorar la seguridad de cerca de 267.000 niños. Dado el éxito obtenido, el programa ahora inicia una segunda fase, abrazando otros países, como Brasil.

Acciones

Abertis y Unicef han puesto en marcha acciones para diferentes grupos de edad, centradas sobre todo en la formación de escolares, la sensibilización de los jóvenes, la concienciación de los conductores mayores y la integración de las personas con discapacidad.

“Hemos trabajado en 15 escuelas de Jamaica –beneficiando a 13.000 niños– y en 50 de Filipinas (250.000 niños). En ambos países hemos realizado mejoras en infraestructuras (creación de nuevos pasos de cebra y señalización cerca de las escuelas); hemos realizado talleres y hemos logrado la mayor participación de la comunidad, consiguiendo por ejemplo que siempre haya un adulto que dé el paso a los coches coincidiendo con la hora de entrada y salida de los niños en los centros educativos”, explica Javier Martos, director general de Unicef. “Asimismo, trabajamos en la mejora de la legislación de ambos países, para conseguir que se reduzca la velocidad máxima en los alrededores de las escuelas y la seguridad pasiva de los vehículos”, incide la misma fuente.

Por otro lado, el proyecto también cuenta con la valiosa colaboración del Institut Guttmann, especializado en el tratamiento de lesiones de origen neurológico (lesión medular y daño cerebral adquirido) a raíz de accidentes de tráfico. Así, un equipo de esta institución se ha desplazado a los países identificados en el programa para llevar a cabo sesiones de formación, asesoramiento e intercambio de experiencias con médicos locales. En estas reuniones los expertos clínicos españoles y los equipos asistenciales locales pudieron compartir experiencias sobre las mejores técnicas de prevención de este tipo de lesiones y de abordaje de las lesiones medulares en fase inicial.

El acuerdo se amplía

En el marco de la Semana Internacional de la Seguridad Vial –que se celebra en todo el mundo desde el pasado lunes y hasta mañana–, Abertis y Unicef anunciaron esta semana la ampliación de su alianza para mejorar la seguridad vial infantil y la extensión del proyecto Rights of Way a Brasil.

El programa se centrará sobre todo en zonas de alta vulnerabilidad de Sao Paulo y de Rio de Janeiro. En ambas ciudades, niños y adolescentes se enfrentan a diario a la falta de opciones seguras de transporte, lo que les lleva a sufrir discriminación y situaciones de violencia. Esto se suma a ciertos problemas infraestructurales, como pueden ser la falta de aceras, la insuficiente iluminación de las calles y la inexistencia de zonas de velocidad reducida.

Se prevé que el programa involucre directamente a 210 adolescentes, quienes colaborarán en el diagnóstico de las dificultades que se encuentran a diario para desplazarse por la ciudad. A través de dicha diagnosis, se diseñarán una serie de planes de trabajo con soluciones que, una vez implementadas, podrán mejorar la vida de cerca de 4.000 personas, según fuentes de Abertis. Paralelamente, el programa incluirá la formación de trabajadores públicos y la implicación de las autoridades locales, al tiempo que se hará difusión mediática.

“Esta ampliación es una prueba del éxito de la alianza que mantienen Abertis y Unicef para combatir los accidentes de tráficos en los niños de todo el mundo”, argumenta Sergi Loughney, director de la Fundación Abertis.