Investigaciones científicas

¿Beber agua con nitrato aumenta el riesgo de cáncer? Esto es lo que sabemos

Un estudio señala que el consumo prolongado de estas sustancias podría ser un factor de riesgo más para desarrollar un tumor

Vaso de agua para ilustrar gárgaras de agua con sal

Vaso de agua para ilustrar gárgaras de agua con sal

Valentina Raffio

Valentina Raffio

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Cuando hablamos de nitratos hablamos de una serie de nutrientes que siempre han estado en la naturaleza pero que ahora, debido a determinadas actividades humanas, han alterado su ciclo y han aumentado de forma exponencial. Es el caso, por ejemplo, de los nitratos que se desprenden de los fertilizantes utilizados en agricultura o de los excrementos generados por la ganadería intensiva. Este tipo de compuestos se quedan impregnados en el suelo y acaban llegando en cantidades mínimas al agua que bebemos. ¿Pero qué efecto tienen estos compuestos en nuestra salud? ¿Es cierto que aumentan el riesgo de cáncer? Un estudio liderado por el Instituto Global de Barcelona (ISGlobal) apunta a que el consumo prolongado de agua con nitrato podría ser un factor de riesgo más en el desarrollo de cáncer de próstata. Pero antes de caer en el alarmismo y tirar la botella de agua, vayamos a analizar qué dice exactamente el estudio.

La investigación, publicada este mismo miércoles en la revista científica 'Environmental Health Perspectives', ha analizado dos grupos de pacientes. Por un lado, 679 personas con cáncer de próstata diagnosticado entre los años 2008 y 2013. Y por otro lado, otros 927 hombres sanos sin diagnósticos relevantes. A ambos se les preguntó por su estilo de vida, su lugar de residencia y por sus hábitos de consumo de agua para averiguar, por ejemplo, qué dieta seguían, cuánta cantidad bebían y si era de botella o de grifo. A partir de ahí los investigadores calcularon la media de nitrato a la que habían estado expuestos en su vida adulta. Es decir, a partir de los 18 años.

El estudio encuentra una menor incidencia de tumores entre personas que habían seguido hábitos saludables

El análisis de estos casos dibuja la siguiente panorámica. Las personas que han estado expuestas a una mayor cantidad de agua con nitratos tenían más riesgo de desarrollar un cáncer de próstata a lo largo de su vida. La exposición a estos compuestos, según este análisis, podría multiplicar por 1,6 la probabilidad de desarrollar un cáncer de grado bajo o medio y por 3 la probabilidad de sufrir un tumor más agresivo. Este riesgo destacaba especialmente entre personas que seguían otros hábitos poco saludables como, por ejemplo, el consumo de alcohol y tabaco. En cambio, en las personas con alta exposición a nitratos que habían mantenido una dieta abundante en fibra, fruta, verdura y vitamina C el riesgo de desarrollar un tumor era menor.

Estudios previos sobre la exposición a los nitratos también han encontrado una cierta relación entre el consumo de estas sustancias y el riesgo de desarrollar otro tipo de cáncer como, por ejemplo, el de vejiga. ¿Significa esto que debemos dejar de tomar agua para evitar la exposición a los nitratos? La respuesta es un rotundo no.

Más investigación

"Ingerir nitratos a través del agua no implica que se vaya a desarrollar un cáncer de próstata", aclara la investigadora Carolina Donat-Vargas, de ISGlobal, como primera autora de esta investigación. "Este estudio, igual que muchos otros, apunta a que los nitratos podrían ser un factor de riesgo más para el desarrollo de esta enfermedad pero esto por sí solo no significa nada. También sabemos que los grandes factores de riesgo para desarrollar un cáncer siguen siendo el consumo de alcohol y tabaco y eso no significa que todas las personas que beben y fuman acaben teniendo un tumor", destaca la científica.

"Ingerir nitratos a través del agua no implica que se vaya a desarrollar un cáncer de próstata"

— Carolina Donat-Vargas, investigadora

El epidemiólogo Javier del Águila, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), también destaca la importancia de poner en contexto los resultados de este tipo de estudios. "Este tipo de estudios no deben causar alarmismo", destaca el experto. "Estas investigaciones no permiten establecer una correlación directa entre una causa y un efecto. Solo proporcionan una primera pista para evaluar el riesgo de determinadas sustancias y suponen un incentivo para seguir investigando", destaca el científico en declaraciones a EL PERIÓDICO.

"Este tipo de estudios no deben causar alarmismo"

— Javier del Águila, epidemiólogo

En este sentido también coincide Donat-Vargas, quien destaca la necesidad de seguir estudiando los posibles efectos de estas sustancias en la salud. "Lo que sí esperamos es que este estudio, junto a otros, pueda contribuir a que se revisen los niveles permitidos de nitrato en el agua de modo que garanticen que no implican un riesgo para la salud humana", destaca la experta. En estos momentos, las directivas europeas establecen un un máximo legal de 50 miligramos de nitrato por litro de agua

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los grandes factores de riesgo para desarrollar un cáncer son el consumo de tabaco y alcohol, la exposición a la contaminación ambiental o factores como tener un elevado índice de masa corporal, la falta de actividad física o seguir una dieta rica en ultraprocesados y pobre en frutas y verduras. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, por su parte, también destaca la 'carga' que suponen factores como la edad, los antecedentes familiares o las alteraciones genéticas en el desarrollo de este tipo de enfermedades.