Operador interestelar

Los misteriosos datos de la 'Voyager 1' desconciertan a la NASA

Los científicos investigan por qué las lecturas de la sonda no son válidas pese a funcionar correctamente

La sonda ’Voyager 1’.

La sonda ’Voyager 1’. / HOPD (AP)

1
Se lee en minutos
El Periódico

Los datos recogidos por la sonda 'Voyager 1', que actualmente opera fuera del Sistema Solar, desconciertan a los científicos, quienes están tratando de averiguar por qué la telemetría no es válida pese a no percibirse ningún error en su funcionamiento.

"Las lecturas del sistema de control y articulación de actitud (AACS) de la sonda no reflejan lo que realmente está sucediendo a bordo", ha actualizado la NASA en su portal de seguimiento de la misión 'Voyager'.

Sin complicaciones aparentes

El AACS controla la orientación de la nave espacial, lanzada el 5 de septiembre de 1977. Este sistema se encarga de mantener la antena de la 'Voyager 1' apuntando a la Tierra, lo que le permite enviar información. Por ahora, el AACS sigue funcionando, pero los datos de telemetría que devuelve no son válidos: parecen generados aleatoriamente o no reflejan ningún estado posible en el que podría estar el AACS.

El problema no ha activado ningún sistema de protección contra fallas a bordo, que está diseñado para poner la nave espacial en "modo seguro", un estado en el que solo se llevan a cabo las operaciones esenciales, dando tiempo a los ingenieros para diagnosticar el error. La señal de la 'Voyager 1' tampoco se ha debilitado, lo que sugiere que la antena de alta ganancia permanece con la orientación adecuada.

La longevidad de las sondas

Noticias relacionadas

La 'Voyager 1' se encuentra actualmente a 23.300 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que la luz tarda 20 horas y 33 minutos en recorrer esa diferencia. Por este motivo, se tarda aproximadamente dos días en enviar un mensaje y obtener una respuesta, un retraso al que el equipo de la misión está muy acostumbrado.

"Un misterio como este es normal en esta etapa de la misión Voyager", ha afirmado Suzanne Dodd, gerente de proyecto de las dos Voyager en el Laboratorio de Propulsión de la NASA, en el sur de California. “Las naves tienen casi 45 años, mucho más de lo que anticiparon los planificadores de la misión. También estamos en el espacio interestelar, un entorno de alta radiación en el que ninguna nave espacial ha volado antes."