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Llegan las lágrimas de San Lorenzo

A partir de la noche de este domingo puede observarse un fenómeno astronómico que este año estará mediatizado por la luna llena

El Periódico

Perseidas vistas desde el barranco de Ajuy, en Pajara (Fuerteventura).

Perseidas vistas desde el barranco de Ajuy, en Pajara (Fuerteventura). / EFE / CARLOS DE SAA

El momento álgido de la lluvia de estrellas fugaces de cada verano empieza la noche de este domingo. Las denominadas Perseidas o ‘Lágrimas de San Lorenzo’ podrán observarse con la máxima intensidad durante esa noche y la del día siguiente, aunque en ambos casos los expertos recomiendan esperar que se ponga la luna. Éste año está casi llena y mientras brilla dificulta la visión del ‘polvo de estrellas’. Para disfrutar de ese momento habrá que trasnochar mucho o levantarse muy pronto porque el satélite terrestre no desaparecerá del firmamento hasta las 5 horas de la madrugada.

También es muy importante que en el lugar donde se realizace la observación no haya mucha contaminación lumínica. Es mejor alejarse de ciudades y zonas densamente pobladas. Los observatorios de pueblos y ciudades son una buena opción ya que acostumbran a estar situados estratégicamente para seguir este tipo de acontecimientos.

En el caso de Barcelona uno de los mejores lugares desde donde ver los Perseidas es la sierra de Collserola. Hay que encontrar un lugar elevado y mirar en dirección noreste aunque el Observatori Fabra permanecerá cerrado por la contaminación lumínica. Otros observatorios en municipios catalanes son, por ejemplo, el del Garraf, el Montsec o de Castelltallat. También son recomendables los de Llagostera, Sabadell o Pujalt.

El polvo de los cometas

Las llamadas estrellas fugaces son, en realidad, pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas -o asteroides- a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol y que se desprenden debido al “deshielo” producido por el calor solar. La nube de partículas resultante (llamados meteoroides) se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por la Tierra en su órbita alrededor del Sol.

Durante este encuentro, las partículas de polvo se desintegran al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, creando los conocidos trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros.

La actividad de las Perseidas procede del cometa Swift-Tuttle, que con un tamaño aproximado de 26 kilómetros de diámetro, es el mayor objeto que de forma periódica se acerca a la Tierra.

Temas: Astronomía