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Turismo catalán

El pueblo medieval a menos de 30 minutos de Blanes ideal para una escapada de fin de semana

La localidad está declarada Bien cultural de interés nacional en la categoría de Monumento histórico

Un paseo entre murallas

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Vista de Hostalric.

Vista de Hostalric. / Albert Torelló / Flickr

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Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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Durante los meses de verano, Girona se llena de turistas que visitan los municipios costeros más bonitos de la Costa Brava, con el objetivo de disfrutar especialmente de sus increíbles playas.

Sin embargo, muchos de ellos ignoran el hecho de que esta parte de Catalunya está llena de localidades de interior preciosas, como el pueblo medieval de Besalú, Palafolls u Hostalric.

Este último, a pesar de que quizás es más desconocido, destaca para quienes lo han visitado como uno de los pueblos más bonitos de Catalunya.

Bien de Interés Nacional

Hostalric (Selva, Girona) es uno de los municipios que esconde auténticas joyas medievales entre sus calles. A tan solo 30 minutos de Blanes (situada en la misma comarca gerundense), combina patrimonio, paseo urbano y vistas privilegiadas en un entorno repleto de historia, lo que justifica una escapada desde cualquier parte de la comunidad.

El principal atractivo del municipio reside en su impresionante muralla y castillo de época moderna, que presiden el pueblo y gracias a los que, en 1963, fue declarado Bien de interés nacional, tal y como recoge en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Su ubicación estratégica, entre el río Tordera y las montañas del Montseny, hacen de Hostalric un lugar privilegiado, con unas vistas increíbles. Por tanto, este pequeño pueblo es el destino perfecto para los amantes de la historia, del patrimonio y de la naturaleza.

Legado medieval

Hostalric fue una plaza fortificada de gran importancia durante la Edad Media, y ahora el casco antiguo, rodeado por las murallas, invita a los turistas a experimentar un viaje en el tiempo. Sus calles, estrechas y empedradas, y los elementos arquitectónicos medievales son la muestra de la gran riqueza histórica que contiene el pueblo.

El castillo medieval es, sin duda, uno de sus elementos más emblemáticos, y está en el punto más alto, sobre un cerro volcánico que consigue separar la parte antigua de la más nueva: el Raval y el Ravalet.

Las primeras referencias de la fortificación son de 1106, aunque el edificio actual es una construcción del siglo XVIII que sigue un modelo de fortaleza militar. Actualmente, se conservan unos 600 metros de todo el recinto amurallado, datado en el siglo XV.

Muralla de Hostalric.

Muralla de Hostalric. / Ricard Cugat

A lo largo de la muralla de Hostalric se ubican diez torres bien conservadas. Una de las más destacadas es la Torre dels Frares, que ofrece unas vistas increíbles del pueblo y de la naturaleza que lo rodea. El recorrido de la muralla forma parte del tramo del Camí de ronda que atraviesa la localidad, lo que permite a los visitantes disfrutar de una panorámica única.

Otros lugares imprescindibles

Más allá del legado medieval, destaca la iglesia parroquial de Santa María, de estilo gótico, reformada después de sufrir graves daños durante la Guerra de la Independencia Española (1808-1814).

También merece la pena visitar la plaza dels Bous, desde donde observar una magnífica panorámica del castillo, del río Tordera y del Montnegre.

El Portal de Barcelona es una de las cuatro puertas de acceso al recinto amurallado y una de las imágenes que más representa al pueblo, por lo que es también parada obligatoria.

Como indica su nombre, era la entrada de la ruta que provenía de Barcelona, con el antiguo camino Real pasando justo a su lado.

La actividad más destacada

Hostalric es el lugar perfecto para excursiones de montaña, tanto si se hacen a pie como en bicicleta o en coche, ya que el terreno tiene pendientes suaves, es bonito y fácil de recorrer. Además, hay una gran variedad de itinerarios señalizados, gracias a su proximidad con el Montseny y la Costa Brava.

La actividad más destacada llega durante la Semana Santa, cuando se celebra la Fiesta Medieval. El pueblo se vuelve a convertir en la villa medieval que fue: se instala un gran mercado de época, se hacen actividades diversas por las calles y se organizan visitas guiadas por el municipio.

Además, las buenas comunicaciones por carretera hacen que Hostalric sea un lugar de fácil acceso y, junto a su legado medieval, se trata de un pueblo perfecto para realizar una escapada en cualquier época del año.

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