Para todos los paladares

Desoriente: un vegano asiático para perderse

Este restaurante en el centro de Poblenou sorprende con una carta oriental y 'plant based' en la que todas las elaboraciones se hacen allí mismo, desde el pan ‘bao’ hasta el fuagrás de origen vegetal

Varios de los platos del restaurante Desoriente (Barcelona).

Varios de los platos del restaurante Desoriente (Barcelona).

Ferran Imedio

Ferran Imedio

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Que no te despiste el nombre: Desoriente (Ramon Turró, 209). Porque es toda una declaración de intenciones que se traslada a lo que allí se cocina: platos y platillos de cocina oriental y vegana en los que todas las elaboraciones, hasta el pan 'bao', son caseras. Y donde no falta 'sushi' aunque no haya ni rastro de pescado. Para qué, si está igualmente delicioso. Como la mayoría de las propuestas de la carta, vistosas y originales.

Se nota que, pese a ser nuevo, hay experiencia detrás, la que han estado acumulando el italiano Maurizio Gorga y el filipino Cliff Ubaldo en los vecinos y también veganos Blu Bar (tacos, pizzas, sándwiches, cócteles) y Vrutal ('burgers').

Desoriente

Ramon Turró, 209. Barcelona

Teléfono: 93.406.99.40

Precio medio (sin vino): 35 €

En este restaurante ubicado en el meollo del Poblenou, a pocos metros de la Rambla, los 'haters' del brócoli deberían ir desfilando ante el que hacen aquí para renegar de la fobia que sienten por él: frito, un puntito crujiente y aliñado con una especie de salsa 'ponzu'. 'Top'. 

Pero hay más razones para perder el norte gastronómico y no querer volver. El 'nigiri' Tex Mex, con aguacate, mole y un 'topping' con pico de gallo y alubias negras tostadas es tan divertido como picantito, igual que la 'gyoza' de 'shiitake', col y jengibre con salsa 'teriyaki'.

Y los 'uramakis' también desorientan. Dos buenos ejemplos son el Foie Gras Roll, que lleva un logrado fuagrás 'plant based' casero, 'shiitake', manzana caramelizada, reducción de 'wasabi' y oporto, y el Rock & Roll, con carne que no es carne, cebolla caramelizada, pepino y, por encima, una lámina de tomate asado que recuerda al salmón, 'allioli' y caviar de tapioca.

Llegados a este punto, antes de los postres y los cócteles, tentadores todos ellos, no te preguntarás dónde diablos está la brújula. Te querrás perder en los platos de Desoriente.