Red Fish

Barcelona ordena retirar la gran terraza de un famoso restaurante de playa

BSM pide que vacíen la terraza pero el local anuncia una ofensiva legal y pide una nueva licencia

Barcelona da ocho años más de vida al club de patín vela en la playa

Famosos del teatro y la televisión, contra el cierre del restaurante Red Fish

Interior del edículo de Red Fish que podría ser retirado la próxima semana.

Interior del edículo de Red Fish que podría ser retirado la próxima semana. / EP

Patricia Castán

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Lejos de alcanzarse la paz, en el muelle de Marina de Barcelona, a pie de playa, se libra una guerra administrativa por la continuidad o muerte del restaurante Red Fish. Hace solo unos días que el Club Patí Vela Barcelona logró firmar un nuevo contrato de alquiler de ocho años con el Ayuntamiento de Barcelona que le permitirá seguir llevando a cabo su actividad en un espacio total de unos 4.000 metros en el litoral. Pero dos días después el titular del espacio gastronómico recibió la orden de vaciar el edículo de su terraza, una suerte de pabellón donde transcurre la mayor parte de su negocio.

El consistorio tiene previsto retirar la estructura en unos días. El Gremi de Restauració anuncia que está a punto de presentar las peticiones de licencia para continuar con la actividad, que ya le fue autorizada en 2017. El operador afectado, avisa, emprenderá acciones legales.

La empresa municipal BSM, que gestiona desde hace tres años el ámbito del Port Olímpic, explicó la semana pasada en este diario que el club de patín catalán de vela podría continuar con su tarea de promoción de este deporte ligado históricamente a Barcelona, pero que sus servicios complementarios (en este caso gastronómicos) debían limitarse al 8% del espacio interior.

Así, aunque la actual terraza del restaurante sigue alquilada en exclusiva al club, dentro de los 3.000 metros cuadrados al aire libre que rodean su sede, ya no se permitirá que se destine al restaurante. La limitación, aduce BSM, se basa en el plan de usos aprobado en mayo para el Port Olímpic, que se halla en plena transformación.

Pero con 90 metros cuadrados interiores el restaurante no puede sobrevivir, por lo que en los últimos meses ha reivindicado su continuidad con un gran apoyo mediático de famosos que se sumaron a una campaña de apoyo promovida por el gremio. Entre ellos la recién fallecida Itziar Castro. También algunos grupos municipales de la oposición son partidarios de su supervivencia y podrían mover ficha al respecto.

Desenlace inminente

No obstante, dos días después de la firma con el club (el 29 de noviembre), BSM comunicó a Red Fish que debía vaciar el edículo que culmina la terraza antes de 15 días, plazo que finaliza la próxima semana. Anunciaba que en esa fecha sería retirado. Algo que la patronal califica de "hostigamiento", al considerar que con el nuevo contrato "legalmente nada ha cambiado" porque en el muelle de Marina no hay obras previstas ni cambios a corto plazo. "Primero quisieron eliminar todo el restaurante pero luego tuvieron que rectificar por una norma de rango superior", señalan fuentes del Gremi. Sostienen que ahora la empresa municipal centra ahora su objetivo en hacer desaparecer la terraza, de modo que la actividad interior sería poco viable económicamente.

Edículo y terraza del restaurante Red Fish, en el exterior del Club Patí Vela Barcelona, que podría cerrar en unos días.

Edículo y terraza del restaurante Red Fish, en el exterior del Club Patí Vela Barcelona, que podría cerrar en unos días. / Elisenda Pons

Cabe explicar que el edículo de la discordia, alma mater de Red Fish, tiene historia. Fue un Pabellón Endesa, un prototipo solar autosuficiente construido e instalado en dicho muelle en el marco del Congreso Internacional Smart City BCN 2011. Es obra del arquitecto Rodrigo Rubio (IAAC – Institute for Advanced Architecture of Catalonia) y cayó en desuso y consiguiente deterioro. Pero con la creación del Club Patí Vela Catalana fue finalmente sometido a un costoso proceso de restauración y se colocó en su emplazamiento actual, coronado por un jardín vertical que en la imagen adjunta estaba en obras. 

BSM ha reiterado en las últimas semanas su determinación de hacer cumplir la nueva "normativa vigente" para la zona, con las limitaciones que estipula, mientras la patronal opina que se trata de una "interpretación inverosímil" del plan de usos. El gremio ultima las licencias que solicitará, de espacio interior y de terraza, en los próximos días. Y el titular de Red Fish está dispuesto a una cruzada legal para impedir que el edículo sea borrado del mapa playero.