Conflicto en el litoral

Barcelona recorta la verbena de Sant Joan en todos los chiringuitos de playa

  • Los operadores tendrán que cerrar a las 3.30, no podrán tener pinchadiscos y los clientes deberán permanecer sentados, mientras la celebración se vivirá masivamente de nuevo en la arena

Chiringuito del litoral barcelonés, el pasado fin de semana.

Chiringuito del litoral barcelonés, el pasado fin de semana. / JORDI OTIX (EPC)

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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Las playas llevan años siendo el epicentro de las celebraciones de la verbena de Sant Joan en Barcelona. Pero este año vivirán una situación algo rocambolesca, en tanto que los espontáneos que acudan al litoral podrán bailar, brindar y divertirse libremente, mientras que los 14 chiringuitos que pueden operar tendrán restricciones respecto a otros años. Para empezar, deberán cesar la actividad a las 3.30 horas, pero tampoco podrán tener discjóqueis ni música en vivo, y los clientes solo podrán permanecer sentados a las mesas, sin bailar ni consumir de pie. Estas nuevas normas han sido recibidas con fuertes críticas por los afectados, que tradicionalmente podían hacer solo esa fiesta en toda la temporada, con una alta facturación.

El colectivo opina que las disposiciones municipales parecen más hechas para tiempo de pandemia que para el momento actual. Para empezar, en lugar de ser convocados a una reunión para planificar una celebración que en 2019 llevó a 60.000 personas a las playas (en 2021, a medio gas, 25.000), han recibido un correo electrónico con las nuevas reglas del juego.

Ambiente en uno de los chiringuitos de la playa de Barcelona este junio.

/ JORDI OTIX

Así, el área de Parcs i Jardins, responsable del litoral barcelonés, enfatiza en el comunicado que excepcionalmente amplía el horario (sobre una jornada normal) hasta las 3.30 horas (a las 4.00 tendrá que estar todo recogido y cerrado). Pero esa oferta sabe a poco a los empresarios, que rememoran que durante dos décadas las verbenas se han alargado mucho más en estos bares de playa. Fuentes técnicas del Gremi de Restauració de Barcelona, que representa a diversos operadores, recuerdan que el horario era siempre de una hora y media más que el previsto para este 2022, además del margen de media hora para desmantelar.

El presidente de la Asociación de Chiringuitos de Barcelona, Israel Flores, no sale de su asombro por la misiva. "Llevo veinte años con chiringuitos en Barcelona y era la única fecha de todo el año en que nos dejaban organizar fiestas hasta las 5.00 horas, con equipos de música y por supuesto la gente podía bailar esa noche". El empresario añade que dejarán de contratar los habituales refuerzos para esa fecha y lamenta no haber recibido explicaciones para ese cambio inesperado.

Era habitual que esa noche se permitiese contar con pinchadiscos, con barras supletorias (dentro de la tarima de la terraza) y libertad de movimientos. Todo ello ha pasado a estar prohibido este año. El director de la patronal, Roger Pallarols, lamenta que el ayuntamiento pretenda "consolidar restricciones que impuso en pandemia" cuando la restauración y el ocio funcionan con normalidad desde abril. Se queja de que "no se intenten canalizar las ganas de diversión de los barceloneses hacia espacios reglados".

"Limitar la oferta de servicios legales no hará más que multiplicar la venta ambulante ilegal", subraya, convencido de que amputar la oferta de los chiringuitos no evitará la habitual afluencia masiva hacia el litoral. Es previsible que la situación de los chiringuitos contraste con los saraos sobre la arena, donde año tras año jóvenes y no tan jóvenes celebran Sant Joan hasta altas horas. Con el elemento añadido de que los lavabos públicos que acompañan a estos montajes se cerrarán antes.

Para el gremio es un nuevo caso de "impedimentos y trabas a la actividad económica". Y una polémica que llega después de un complicado inicio de temporada de estos espacios, ya que las supuestas irregularidades y las condiciones del concurso para sus concesiones retrasaron la apertura en cinco tramos de la playa. De hecho, uno quedó desierto y del resto aún queda algún operador pendiente de levantar la persiana en próximos días, salvo renuncias de última hora.

Restricciones e iluminación

Las normas enviadas a los establecimientos también aluden que las mesas mantengan las distancias de seguridad, y con vajilla reutilizable. Los que salgan del recinto del chiringuito utilizarán vasos con sistema de depósito, devolución y retorno (un euro).

En materia de diversión, concretan que "no se permitirán discjóqueis, ni actuaciones de grupos musicales en directo, ni espectáculos en el interior de la terraza ni en las pasarelas de alrededor". También rechazan terminantemente amplificadores de música y de barbacoas portátiles.

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El ayuntamiento les anuncia también que instalará lavabos químicos para reforzar los de los chiringuitos, que a las 3.30 ya no funcionarán. Como siempre, habrá un dispositivo especial de Guardia Urbana y Mossos, y las tareas de limpieza tras la multitudinaria verbena comenzarán a las seis de la mañana, para que los bañistas puedan llegar pocas horas después a disfrutar del litoral.

Desde hace unos días se está instalando iluminación de refuerzo en el paseo Marítim para mejorar la seguridad en las playas, no solo de cara a Sant Joan, sino al resto de la temporada, confirma el Ayuntamiento de Barcelona.