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La crisis de los chiringuitos deja sin servicio a cinco tramos de playa de Barcelona

  • Adjudicatarios que ganaron la puja han renunciado al montaje, forzando al ayuntamiento a repetir su licitación y retrasar a junio el inicio de temporada en una parte del litoral

Imagen de archivo de un chiringuito de la Nova Icària, playa que normalmente tenía dos instalaciones y de momento solo tendrá una.

Imagen de archivo de un chiringuito de la Nova Icària, playa que normalmente tenía dos instalaciones y de momento solo tendrá una. / RICARD CUGAT

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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La gestión de los chiringuitos de las playas de Barcelona se ha convertido en un culebrón de final incierto pero que va a tener por primeros afectados a los bañistas. Tras varias semanas de conflicto por el sistema de adjudicación, varios operadores que acababan de ganar la adjudicación han renunciado al montaje dejando sin servicio al menos durante toda la primavera a tramos del litoral como Sant Sebastià, Nova Icària, Bogatell y Mar Bella, a parte de Llevant, que ya quedó desierto en la convocatoria de licitación del mes pasado.

Tras hacerse públicos los ganadores del concurso para las 19 licencias de ocupación (15 de chiringuitos, 3 de hamacas y una de venta de helados), los ganadores debían presentar toda la documentación para hacerlo efectivo. Sin embargo, cuatro han renunciado a hacerlo en el caso de los chiringuitos (además del puesto desierto), más otras dos en el ámbito de las hamacas (Barceloneta y Somorrostro), confirman fuentes municipales. El pliego de condiciones de la licitación estipula que no pueden atribuirse al segundo clasificado, sino que debe repetirse el procedimiento.

De ese modo, resulta imposible iniciar la actividad estos días, como permite la normativa. La repetición del proceso supondrá que todas esas ubicaciones se cubran, con suerte, por la verbena de Sant Joan. Ello no solo afecta a la oferta de bebidas y comidas a pie de playa, sino también de aseos públicos asociados. Para el Gremi de Restauració de Barcelona, que representa a algunos de los operadores que suman años en las playas de Barcelona, este episodio constata "el fracaso del modelo de subasta" que patronal y empresarios llevan años criticando. El sistema de puntos prima teóricamente aspectos no económicos, pero como todos los candidatos se comprometen a contrataciones, requisitos medioambientales y demás, la puja monetaria acaba siendo definitiva.

Más de medio millón de euros

Los estratosféricos precios alcanzados acaban siendo inviables en momentos como los actuales y tras dos años de incertidumbre sanitaria, subraya la Asociación de Chiringuitos de Barcelona. Los operadores esperaban una reducción en las tasas que finalmente no se ha producido para los chiringuitos. Así, por el de Bogatell, que de momento se ha quedado sin adjudicatario, la empresa ganadora ofreció 591.000 euros por temporada, seguido por el de Nova Icària a 511.000.

Desde la patronal insisten en que el modelo de concurso del Instituto Municipal de Parques y Jardines, que se ocupa de este ámbito, "incentiva la especulación y el alza de los cánones, de manera que los ganadores renuncian incluso antes de iniciar la temporada". Sostienen que las cantidades acaban siendo "desorbitadas". Además, el gremio denunció hace unas semanas supuestas irregularidades en el proceso al considerar que hubo "prácticas colusorias" por parte de dos empresas, que precisamente han renunciado a tres licencias.

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En ese sentido, la patronal asegura haber mostrado nuevas evidencias de esta tesis, aunque el ayuntamiento ha concluido que no las hubo. El asunto podría acabar por la vía judicial contra algunos funcionarios, según anuncian algunos operadores. Y los afectados aluden a otros "errores materiales en el informe de adjudicación", que podrían retrasar también otras aperturas ya adjudicadas.

Las fuentes municipales consultadas destacan la prioridad de abrir el concurso urgente e invitar al resto de operadores a participar, con el reto de cubrir ese vacío a final de junio.